Cita reservada con el cardenal .Visitas presidenciales a Fidel
Tal como estaba previsto, la conversación fue estrictamente privada. La Presidenta mantuvo el marco de Estado discreto, propio de un encuentro con el máximo representante de la Iglesia Católica cubana, y el cardenal no dio pie para que se pensara que la reunión tenía gusto a disidencia o algo parecido....
Puesta online a las 8:47, el 12 de Febrero del 2009
/ La Nación
Encuentro se concretó al atardecer del primer día de visita a la isla
Cita reservada con el cardenal .
Tal como estaba previsto, la conversación fue estrictamente privada. La Presidenta mantuvo el marco de Estado discreto, propio de un encuentro con el máximo representante de la Iglesia Católica cubana, y el cardenal no dio pie para que se pensara que la reunión tenía gusto a disidencia o algo parecido.
Al atardecer cubano arribó la Presidenta Michelle Bachelet a la sede del Arzobispado, donde fue recibida por el cardenal arzobispo de La Habana, Jaime Ortega.
La Mandataria llegó acompañada del embajador chileno en la isla, Gabriel Gaspar, e integrantes del equipo de apoyo presidencial. Junto al jefe de la Iglesia Católica isleña, estaban su secretario, Nelson Crespo, y algunos integrantes del episcopado cubano.
La comitiva entró por la estrecha calle Habana, en el Centro Histórico, y llegó hasta la puerta de la tradicional casona arzobispal para uno de los encuentros más esperados que ha tenido la Presidenta Bachelet en Cuba.
Coincidencia o no, la reunión se produjo entre la cita oficial con el Presidente Raúl Castro y la cena que él mismo le ofreció a la Mandataria.
CITA PRIVADA
Tal como estaba previsto, la conversación fue estrictamente privada. La Presidenta mantuvo el marco de Estado discreto, propio de un encuentro con el máximo representante de la Iglesia Católica cubana, el cardenal no dio pie para que se pensara que la reunión tenía gusto a disidencia o algo parecido.
Lo que sí se pudo saber, es que el arzobispo Ortega le habló a Bachelet de la realidad cubana desde una óptica alternativa a la visión oficial y de gobierno.
Fueron varios minutos que compartieron en el segundo piso del Arzobispado y donde la Jefa de Estado chilena le expuso también los programas y proyectos sociales que se efectúan en Chile y le manifestó sus respeto y aprecio a Jaime Ortega.
Muchos miembros de la delegación chilena se quedaron algo frustrados. Aunque ya se sabía que el encuentro sería privado, algunos no habían perdido la esperanza de poder ver y saludar al cardenal.
Pero el grueso de la comitiva permaneció en el Palacio de la Revolución o en sus lugares de alojamiento mientras Bachelet conversaba con el prelado.
AMBIENTE
Algunos medios de prensa reportaron que dirigentes de la disidencia cubana expresaron tácitas críticas a la Presidenta chilena por reunirse con el arzobispo de La Habana y no con ellos.
Como sea, en el ambiente de la gira a la isla se sintió que la conversación Bachelet-Ortega fue el punto de contraste de la visita cargada -como era natural- por una agenda oficial y reuniones con autoridades de la Revolución.
Incluso algunos sectores interpretaron el encuentro como un gesto hacia la disidencia o al menos a los opositores al régimen cubano. Lo cual fue desmentido tácitamente por el cardenal y por personeros de la administración isleña.
A la salida, y ante la expectativa de periodistas chilenos y vecinos de La Habana Vieja, Bachelet fue despedida por el cardenal Ortega en la recepción del Arzobispado sin que ninguno de los dos diera allí declaraciones sobre lo tratado en el encuentro.
Ambos se vieron sonrientes, serenos, intercambiando frases cordiales y se despidieron con cierto dejo de nostalgia.
La experiencia de los viajeros a China
Los parlamentarios que han visitado China, país que ha sido objeto de fuertes observaciones por violaciones de los derechos humanos, también fueron consultados por reuniones con la oposición local.
El diputado Alfonso Vargas (RN) dijo que la primera vez fue “a un comité de diálogo político chileno-chino” y, el 11 de abril del año pasado, integró la comitiva de la Gobernante de Chile. “Viajé por invitación de la Presidenta y claro que no me reuní con la disidencia. Fue un viaje oficial, estuve en la comitiva de la Presidenta y no hubo espacio, ya que teníamos una agenda súper apretada. En el viaje anterior fue lo mismo, fueron solamente contactos con parlamentarios del oficialismo”, precisó.
“Las explicaciones que ha dado el Gobierno respecto de que no sería posible, en el caso de una visita protocolar, el tener diálogo con la disidencia, nos parece que no es tal. Nosotros creemos que si hay interés en hacerlo, se podría hacer”, argumentó el presidente de la DC, Juan Carlos Latorre, respecto al viaje de Bachelet a Cuba. Ayer, cuando lo contactamos para preguntarle si se reunió con disidentes cuando integró la comitiva oficial que acompañó a la Mandataria a China, señaló: “Sí, pero no estoy disponible para hablar de ese tema en estos momentos. Si quieres me llamas mañana o pasado”, sin dejar de criticar el sondeo de opinión. “Me parece improcedente, es una encuesta ridícula, con todo respeto”, dijo.
VISITAS PRESIDENCIALES
Desde que se enfermó Fidel Castro, a mediados del año pasado, ha recibido la visita de varios mandatarios, cercanos a su ideología política y régimen gubernamental.
Así, ha sostenido reuniones con el ex Primer Ministro chino Hu jintao, el 18 de noviembre de 2008; con Hugo Chávez, a una semana de conocerse su enfermedad; con Evo Morales, Luíz Inacio Lula Da Silva, el Presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, y, recientemente, con Cristina Kirchner, el 21 de enero del presente año, día en que asumió Barack Obama la Presidencia de Estados Unidos.
Aunque la Presidenta de Chile no tiene contemplado oficialmente reunirse con el ex gobernante cubano, no se descarta alguna sorpresa al respecto.
En todo caso, cuando se reunió con su hermano y actual Mandatario, Raúl Castro, le consultó sobre el estado de saludo del prócer de la Revolución Cubana.