Háblame, agüelita, de aquellos veinte años de la concertación que, después de caer la dictadura, anduvo prometiendo pan casa y trabajo y anduvo peregrinando largos años en los tribunales, leyó largas listas de torturadores y conoció su debilidad al no salvar a su pueblo de un pasado triste y oscurantista. Hoy he cumplido veinte años agüelita. Más ningún concertacionista ha podido salvarnos del hambre, como deseaba el tio chicho, y todos los hombres de la vieja guardia se andan comiendo a sus pobres y dejando al Chile sin campo ni trigo. !Marabuntas! !Pedigüeños! Agüeli, tú me contaste que en aquel tiempo de dictadura los que habían podido huir de la patria pudieron salvarse de una muerte horrorosa porque los que se quedaron estaban ya muertos. Con el transcurso de los años los viejos de la UP volvieron y llegó por fin la época de los cantos y del venceremos, aunque, agüeli, no por eso había que poner fin a la lucha contra la constitución fascista. En la manifestación del primero de mayo, agüeli, el cardenal Errázuriz se mandó un discurso parecido a esos que se les predica a los sin patria. El cardenal andaba feliz porque apoyaba la creación del Consejo Asesor Presidencial Trabajo y Equidad. Yo de política, agüeli, ya lo sabí, no cacho mucho pero tan tonta no soy. Primero despluman el sindicato de mi agüelito, que en paz descanse, y la concertación con la iglesia se toman el destino de los trabajadores. Nunca votaré por la derecha, agüeli, eso te lo juro, pero antes de dar mi voto deseo que un abogado defienda mi decisión porque si los candidatos no cumplen con su programa pues los denuncio por estafa, agüeli... Todos discursaron cosas lindas, agüeli..., lo sé que no se dice, discursaron, pero yo soy libre y lo digo como me da gusto y gana. Sabes, después de veinte años se piensa en decidir y actuar en favor de los pobres... Pa´qué te cuento, agüeli, llegaron las del Movimiento Social por una vivienda Digna y, date cuenta, no dejaban hablar la Bachelet porque ella, eso no lo entiendo, se pronuncie en favor de los proletas. En fin, agüeli, el primero de mayo aparece como se pensaba. Una parte con el corazón puesto en el poder, la otra parte puesta en la represión y el hambre. Viva, eso lo grito por gritar, el primero de mayo de los sin trabajo.