Las razones socialistas para apoyar a Insulza y no a Lagos .
.La visita que hizo el ex ministro y su larga reunión con la mesa del PS revelaron que dentro de la tienda que dirige Camilo Escalona se consolida la idea de que el panzer representaría mejor a la colectividad de cara a la elección presidencial de 2009...
Puesta online a las 7:24, el 09 de Mayo del 2008
Viernes 9 de mayo de 2008
Por Richard Miranda / La Nación
Dirección del PS estima que secretario general de la OEA es un hombre de refresco en la coalición
Las razones socialistas para apoyar a Insulza y no a Lagos
La visita que hizo el ex ministro y su larga reunión con la mesa del PS revelaron que dentro de la tienda que dirige Camilo Escalona se consolida la idea de que el panzer representaría mejor a la colectividad de cara a la elección presidencial de 2009.
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Una carta nueva: la mesa socialista ve en José Miguel Insulza a un hombre de refresco para la Concertación, que además cuenta con el plus de la buena evaluación que dejó en su paso por tres carteras claves durante las administraciones de los ex presidentes Eduardo Frei y Ricardo Lagos: Relaciones Exteriores, Presidencia e Interior. Además, hoy cuenta con la favorable imagen de ser el secretario general de la OEA, aunque también es cierto que esto lo ha alejado del chileno medio y probablemente ha influido en su posición de estabilidad en las encuestas.
Deuda pendiente: la mesa, en particular Camilo Escalona, no olvidan que a mitad de 2004 una corriente importante dentro del PS apoyaba a Insulza como candidato presidencial y no creía en las posibilidades -que consideraba sólo mediáticas y de imagen- de Michelle Bachelet. Este mismo sector, articulado en la renovación y el tercerismo, coqueteaba, si no era Insulza, con la idea de respaldar a Soledad Alvear. Sin embargo, se recuerda, en una reunión de comité central fue el propio Insulza quien abdicó de su opción y reconoció que la opinión pública se inclinaba hacia Bachelet, señalando que el PS no debía intentar doblarle la mano a esa temperatura ciudadana. Insulza en aquella ocasión se puso a disposición de la ministra de Defensa, a quien adhería en ese momento con claridad sólo la Nueva Izquierda de Escalona. Por esa historia éste siente que tiene una deuda de honor con Insulza y está dispuesto a pagarla.
Un militante: para el aparato y la base del PS no es menor que Insulza, si bien tiene un origen democristiano y luego mapucista, es desde los años 80 militante socialista, estructura donde incluso ha desempeñado cargos intermedios, como haber sido presidente del Regional Metropolitano antes de asumir como subsecretario de RREE en 1994. "Hizo el servicio militar", afirma un miembro de la mesa. Esto lo convirtió en un referente interno. En cambio Ricardo Lagos en rigor tiene filiación en el PPD y éste agita tal hecho como signo de identidad diferenciador del PS.
Apoyos: lo anterior implica que Insulza tiene redes y contactos dentro del partido. Mientras éste tiene a su disposición la "maquinaria", luego del apoyo de la mesa, el ex Presidente Lagos no maneja aparato propio o, por lo menos, no cuenta con personajes influyentes partidarios apoyándolo.
Incluso algunos dirigentes del entorno de la mesa sospechan que el apoyo a Lagos de portavoces de la disidencia es más un acto de oposición a la dirección escalonista antes que un auténtico respaldo al ex Mandatario.
Lo que espera la derecha: los socialistas han analizado con detenimiento que una postulación de Lagos será atacada con inclemencia por la derecha. No se trata, aseguran, de que en el PS no estén dispuestos a defender al ex Presidente. Lo harían decididamente, pero creen que una campaña presidencial para un quinto Gobierno de la misma coalición no puede girar ni centrarse en la defensa del candidato de esa misma alianza y de su administración previa, sino en un evidente y claro proyecto de renovación y futuro.
En este esquema les calza mejor la oferta que pueda levantar Insulza. En la mesa del PS advierten que ha sido el propio Piñera quien ha hablado de que quiere enfrentarse a Lagos para obligar a éste a defenderse de su pasado y él así pueda desplegar una plataforma prospectiva.
Un balance discutido: la mayoría socialista que adhiere a Insulza tiene una posición ambivalente acerca de la administración de Lagos. Les gusta su aura de estadista y que haya reconciliado al socialismo con la responsabilidad gubernamental. Sin embargo, no hay una mirada común acerca de los logros económico-sociales del laguismo, a quien ven demasiado escorado a la derecha económica y a un modelo de desarrollo influido por políticas más liberales que socialdemócratas o desarrollistas. De hecho, socialistas como Carlos Altamirano y Jorge Arrate -que en los ’80 fueron emblemas de la renovación- han emitido declaraciones señalando que el Gobierno de Lagos fue casi de derecha y uno futuro podría ser parecido.