Reflexiones sobre la liberación de Ingrid Betancourt en Colombia. Las Polémicas de los 400 años de la ciudad de Québec
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Puesta online a las 11:31, el 07 de Julio del 2008
Reflexiones sobre la liberación de Ingrid Betancourt en Colombia
Las Polémicas de los 400 años de la ciudad de Québec
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Reflexiones sobre la liberación de Ingrid Betancourt en Colombia
Colombia volvió a ocupar esta semana la escena noticiosa internacional con la esperada y numerosas veces postergada liberación de la llamada francocolombiana, Ingrid Betancourt, después de seis años de cautiverio en manos de las Fuerzas Armadas revolucionarias de Colombia, FARC. Su rescate “de película”, no fue aparentemente el resultado de negociaciones, sino de una operación de inteligencia militar efectuada con gran precisión por la inteligencia colombiana, que habría conseguido engañar los guerrilleros, consiguiendo la liberación, sin disparar un tiro, además de Ingrid Betancourt, la de tres agentes del FBI y de 11 militares colombianos.
El gran victorioso de la jornada fue el presidente Alvaro Uribe que mostró nuevamente la eficacia de su doctrina de mano dura contra la guerrilla. Ingrid Betancourt mostró su agradecimiento tranformándose en una verdadera fan del presidente Uribe, llegando incluso a apoyar su propuesta de cambiar la legislación para permitirle presentarse por tercera vez a la presidencia de Colombia. En momentos en que Uribe busca precisamente hacer votar una nueva lay en el parlamento que le permita hacerse elegir por tercera vez como presidente de Colombia.
La gran perdedora del dia fue la guerrilla de las FARC, que aunque está lejos de haber sido destruidas porque según los observadores conserva cerca de diez mil combatientes, tiene en su poder más de 700 rehenes y tiene más de cuarenta años de experiencia. A pesar de que las FARC no están destruidas han perdido la popularidad que habían recuperado en los últimos meses. El principal error fue de insistir en una impopular táctica de tomar rehenes que no ha servido ni su imagen internacional ni nacional. Una estrategia denunciada esta semana por el ex presidente Cubano Fidel Castro que señaló en una de sus últimas reflexiones que “nunca debieron ser secuestrados los civiles, ni mantenidos como prisioneros los militares en las condiciones de la selva. Eran hechos objetivamente crueles. Ningún propósito revolucionario lo podía justificar”. Fidel castro reconoce sin embargo el particular clima de violencia que caracteriza Colombia que incremento la lógica de violencia y que caracteriza como “los factores subjetivos” que hizo que el secuestro fuera adoptado como posición de la guerrilla.
El rescate de Ingrid Betancourt y los otros 14 rehenes apareció como el resultado de una operación técnicamente perfecta de la inteligencia militar colombiana. Sin embargo, ya al dia siguiente de la operación “Jaque”, la radio Suiza francesa, revelaba informaciones, de fuente fidedigna que explicaban el éxito de la operación por la deserción a cambio de 20 millones de dólares de dos guerrilleros a cargo de cuidar los rehenes: Gerardo Antonio Aguilar, alias Cesar y Alexander Farfan, alias Enrique Gafas, quienes habrían recibido 20 millones de dólares por su desercion y colaboración. La esposa detenida de Cesar fue la que inició las negociaciones con el ejército colombiano. Como se sabe, el gobierno Colombiano tiene un fondo de 100 millones de dólares para pagarle por información a los desertores de la guerrilla.
Otras fuentes incluyendo el periódico Le Monde señalaron que los especialistas israelitas participaron en la operación; mientras que según el NewYork Times, los Estados Unidos contribuyeron con el helicóptero y con tecnología avanzada para localizar los guerrilleros y facilitar la operación. Segun la senadora Pilar Córdoba no caben dudas de la implicación Estados Unidos en la operación. Otros aún, han señalado que el éxito de la operación proviene de los 5,4 mil millones de dólares invertidos en el Plan Colombia por Washington y que prueban la importancia de Colombia en la estrategia estadounidense en América Latina. Otros apuntan a la coincidencia que la operación se realizó precisamente en el momento de la visita del candidato presidencial republicano John McCain.
Lo cierto es que más allá de las informaciones de todo tipo, èxito del presidente Álvaro Uribe en el rescate de los rehenes en manos de las FARC es también la de la política de apoyo estadounidense a Colombia. Colombia es una país clave de la estrategia de Washington, cada vez más agresiva contra Venezuela y Bolivia como lo pone de manifiesto el regreso de las maniobras navales de la IV flota estadounidense en la región.
Al igual que Fidel Castro, la mayor parte de los presidentes latinoamericanos, incluidos Hugo Chávez, Evo Morales, de unas y otras perspectivas como también en las capitales Europeas, saludaron la liberación de los rehenes. Está claro que la crítica a la estrategia adoptada por la guerrilla colombiana de los secuestros es unánime, una táctica que no da dividendos de acumulación de fuerzas y que según diversos analistas de izquierda ha sido el principal error de los dirigentes de las FARC, más aún en el caso de Ingrid Betancourt.
Ingrid Betancourt, fue secuestrada hace seis años durante su campaña presidencial a la cabeza de un partido ecologista que contaba apenas con poco más del 1 ó 2% de las intenciones de voto según las encuestas, pero era muy conocida fuera de Colombia. Ella trataba de romper con la tradicional dominación liberal - conservadora en Colombia, por lo tanto era rival de Álvaro Uribe y no sólo una crítica acérrima de la guerrilla. Por eso mismo, y por ser conocida internacionalmente, se transformó en un símbolo. Fue ello lo que motivó tanto los compromisos contraídos por el presidente francés Nicolás Sarkozy, y también la intervención como mediador para su liberación de parte del presidente Hugo Chávez. Una mediación abortada precisamente por la mano dura de parte del presidente Álvaro Uribe.
La ofensiva del gobierno colombiano con la muerte de Raúl Reyes, en un ataque que reveló el uso de las técnicas militares usadas en Irak, la crisis diplomática con Ecuador, el uso de millones de dólares para comprar informantes y conseguir la traición por guerrilleros de las FARC tuvo su máxima expresion cuando un guerrillero mató a su jefe y le cortó la mano para llevar como prueba de su muerte ante las autoridades. La desmovilización luego de 40 años de guerrilla de algunos personajes claves como una famosa guerrillera, son golpes importantes que muestran el agotamiento de la guerrilla. Estos y otros tantos antecedentes de esta política de mano dura que dio resultados de carácter inmediato a Uribe.
A esto se acompañó la muerte del fundador de las FAC, Manuel Marulanda, más conocido como “tiro fijo” y una relativa desarticulación del liderazgo de las FARC.
La forma en que se realizó la liberación de Ingrid Betancourt constituye un golpe importante para la guerrilla pero no significa su destrucción. Paradojalmente, los analistas consideran que la guerrilla persistirá, precisamente porque no existen muchas salidas alternativas para ella si se considera el cierre tradicional del sistema político colombiano.
En opinión de todos los analistas, Álvaro Uribe utilizó efectivamente la guerra psicológica y la propaganda política, para sacar máximo partido del rescate de los rehenes, saliendo fortalecido de la prueba y con altísimos niveles de popularidad. El efecto de esta situación es que podría conseguir que ganara su propuesta iniciada de hace unos días, de poder postular a un tercer mandato presidencial. Su popularidad acalla las críticas por soborno de opositores para que votaran en el parlamento para permitir que se presentara a la reelección y su popularidad alcanza altísimos niveles porque hace pensar a la gente que la espiral de violencia en Colombia puede terminar.
A modo de conclusión puede señalarse, en primer lugar, tal como diversos analistas de izquierda lo han señalado, que las FARC cometieron errores estratégicos importantes, siendo el primero de ellos el de olvidar que el secuestro por su carácter antihumanitario, no permite acumular fuerzas y ganar apoyos internacionales. Las FARC tienen fuerza, deben terminar con la estrategia que les ha llevado a tener más de 700 rehenes, están debilitados por las deserciones y las traiciones pagadas en alto precio por el gobierno colombiano, son criticados por potenciales aliados latinoamericanos, porque contradicen el proceso actual de transformaciones en América latina, como en Bolivia, Venezuela y otros países. Según los analistas las FARC, deben redefinir sus estrategias, sus métodos, en función de la realidad colombiana actual y las relaciones de fuerzas internacionales actuales que no son las mismas de la guerra fría. Algunos señalan que la guerrilla no es parte de la solución al problema colombiano, que las FARC son de otra época, como lo señaló el presidente boliviano Evo Morales ó que están en contradicción con la mayoría del liderazgo progresista latinoamericano que ha optado por la vía electoral. El error más importante de las FARC como diría Maquiavelo, es el de no haber conseguido en cuarenta años ininterrumpidos de guerra de guerrillas una transformación del sistema político colombiano. Pero todos esos antecedentes no desvirtúan que las FARC siguen siendo un actor político y como tal pensar en que la salida militar y de aniquilamiento de las FARC es viable, no hará sino incrementar el clima de violencia que existe en Colombia.
La victoria del presidente Álvaro Uribe se debe al apoyo incondicional de Washington mostrando la fuerza de las técnicas guerreras y el peso del aparato estatal. Es importante destacar sin embargo que la situación de violencia estructural no se debe sólo a las FARC, sino principalmente al cierre del sistema político de la oligarquía a las propuestas externas, no sean de los liberales o conservadores y que favoreció el paramilitarismo que sigue vivo.
El éxito de la operación de Uribe al favorece la salida de carácter militar frente al viejo conflicto colombiano con las FARC, puede agudizar la situación aumentando la violencia que existe en la sociedad colombiana. La vía de apertura del sistema político y la entrada al sistema político de las FARC como se obtuvo en América Central es más fructífera.
El reforzamiento de la salida militar favorecerá el carácter hermético del sistema político colombiano, que lo hace impermeable a los vientos de cambio y el surgimiento de nuevas estrategias para asegurar el desarrollo de los pueblos latinoamericanos, que se viven hoy día en la mayoria de los países latinoamericanos. Mientras tanto el narcotráfico sigue alimentando la economía paralela y las violaciones de los derechos humanos siguen penando al presidente.
Las Polémicas de los 400 años de la ciudad de Québec
El 3 de Julio, el jueves de esta semana, se celebraron oficialmente los 400 años de la ciudad de Québec en medio de diversas polémicas. Polémicas que van desde las críticas a la organización de las actividades de los 400 años, hasta los debates por el rol histórico de la llamada capital nacional de Québec y su relación con la historia de Canadá; pasando por las relaciones federales provinciales y por la nueva política del gobierno Francés hacia Quebec y hasta sobre la ciudad de Quebec como modelo exitoso de municipalidad que envidian los montrealenses. Se trata de polémicas que ponen de relieve que no se pueden hacer celebraciones sobre el primer asentamiento francés en las Américas sin que surjan debates políticos; la historia sigue penando en la política canadiense.
El primer aspecto de las polémicas sobre los cuatrocientos años de la ciudad declarada patrimonio de la humanidad por UNESCO y capital nacional de Québec, como se la conoce desde la revolución tranquila, estâ ligado a los numerosos problemas de organización de las celebraciones de los cuatrocientos años. Ya han cambiado varias veces los organizadores y solamente ahora los quebequenses parecen comenzar a interesarse. El nuevo alcalde Regis Lebeaume no parece estar a la altura y los quebequenses han recordado más bien al antiguo alcalde de Quebec quien transformó la ciudad en la metrópolis moderna de ahora, resultante también de las bulladas fusiones de municipalidades en una sola metropolis. Los problemas de organización que se han ido arreglando en lo logístico, pero subsisten problemas de enfoque de las festividades como si fueran sólo espectáculos. Es un error mayor, a pesar de la nostalgia, que se invite a Paul McCartney, el antiguo Beatle y nombrado “sir” por su majestad la reina de inglaterra y británico, quién cantará en los planos de Abraham, precisamente donde los ingleses derrotaron a los franceses terminando con la “Nouvelle France” e iniciando la colonización inglesa. Hay que reconocer qu no es muy hábil como símbolo, el recurrir a un cantante inglés, para la celebración de los 400 años de presencia francófona en las Américas.
Otro irritante de la celebración de los cuatrocientos años de la ciudad de Quebec, es el bajo perfil asumido por el gobierno liberal de Jean Charest. En aras de evitar conflictos, Jean Charest le ha dado todo el espacio al gobierno federal para estas celebraciones de los cuatrocientos años. Una primera fuente de polémicas fueron las celebraciones en la Rocheliére, en Francia, puerto desde donde habría partido Samuel de Champlain para sus viajes a Quebec. Allí se iniciaron las celebraciones de los cuatrocientos años, y la gobernadora general de Canadá, la “casi reina”, Michaele Jean apareció como la representante de Québec mientras el primer ministro Jean Charest ni siquiera asistió. En las ceremonias oficiales de los cuatrocientos años, el jueves 3 de Julio en Quebec, nuevamente la representante de la reina de Inglaterra fue la primera en hablar. Además se tuvo un polémico desfile militar criticado por los pacifistas por el rol de Canadá en Afganistán y en Irak.
Otro aspecto polémico de los cuatrocientos años de Quebec, son las referencias históricas. Por un lado están las dudas sobre el fundador de Quebec mismo, Samuel de Champlain: algunos historiadores señalan que no fue el primer fundador de Quebec. Por otro lado la relectura de la historia se traduce en la recuperación política que ha tratado de hacer el primer ministro conservador minoritario Stephen Harper.
Harper ha defendido la tesis de que la gobernadora general de Canadá Michaèle Jean, la que el presidente de Francia Nicolas Zarkosi considera como la “casi reina” de Canadá, es la heredera de Samuel de Champlain porque Samuel de Champlain fue el primer gobernandor de Canadá. El primer ministro de Canadá, Stephen Harper ha defendido en todas la tribunas que el nacimiento de Québec fue el nacimiento de Canadá. Esto a pesar de que el 1 de Julio pasado se celebraron los 143 años de Canadá, creado en 1867.
Existía ciertamente en el momento de la formación de Canadá la tesis, llamada de los dos pueblos fundadores basada en el Acta Constitucional de 1791: el Bajo Canadá correspondiente mayoritariamente a los francófonos herederos de la Nouvelle France y el Alto Canadá con los anglófonos que eran los herederos de los realistas que escaparon de la independencia de Estados Unidos para seguir rindiendo pleitesía a la majestad británica en el alto Canadá. El acta de Unión después de la rebelión de los patriotas quebequenses unificó los dos Canadá sentando las base para Federación canadiense y la entrada de otros territorios.
Por supuesto que en esta versión de la historia de Canadá no se habla de los pueblos originarios, lo cual es otra aberración histórica. Pero nadie había pretendido hasta recientemente que el Canadá actual era el resultado de una continuidad entre la colonia francesa y la colonia inglesa. A lo mpas podría hablarse de los orígenes de Canadá.
La propuesta del primer ministro Stephen Harper es novedosa pero no resiste el análisis y es criticada por los historiadores porque elimina la batalla en los “planos de Abraham”, la colonización inglesa y la lucha persistente de los herederos de la Nouvelle France por mantener vivo el francés, contra los intentos de asimilación de la Colonia Inglesa. Referencia histórica fundamental para entender la “Revolución Tranquila” de los años sesenta y el Quebec moderno.
La propuesta de Harper revela la ignorancia ò la manipulación, antes que valorar la historia de los cuatrocientos años de presencia francesa en las Américas. La reinterpretación histórica de Stephen Harper, es una nueva versión del federalismo que supone el reconocimiento de la Nación quebequense en el seno de un Canadá unido. Se trata de un ejercicio de manipulación política que puede darles resultados negativos a los conservadores.
Los cuatrocientos años de Québec que se deseaba que no fueran políticos, se han transformado, al contrario, en un ejercicio político de reinterpretación del Canadá.
Esta politización del debate se agrega a la polémica por lo que parece ser la nueva posición de la diplomacia francesa de romper con su política llamada de “no indiferencia y de no injerencia” que inauguró el general de Gaulle con su famoso grito desde el balcón de la Alcaldía de Montreal en 1968: “Vive le Québec libre”. Una política que terminó con siglos de abandono y de desconocimiento de Paris hacia Québec.
El presidente Francés Nicolás Sarkozy en su discurso de la Rocheliére y desde su entronización ha mostrado abierta simpatía con el federalismo canadiense. Algunos lo atribuyen a su amistad con Paul Desmarais el dueño del conglomerado Power Corporation, un ardiente federalista. Sarkozy ha planteado que los quebequenses son primos, vale decir de la familia francesa, pero que los Canadienses son amigos. Algunos señalan irónicamente que la familia no se la elije y los amigos, criticando su postura. Pero esa política también causa polémica en Francia y las intervenciones del Primer Ministro francés Jean Philion hablando del país Quebec, lo demuestran. Todo debiera aclararse en los próximos meses y sobre todo con la venida del presidente Sarkozy a la cumbre de la broncofonía en Octubre.
Las polémicas por los cuatrocientos años de la ciudad de Quebec revelan que la historia de Québec y de Canadá están lejos de ser tan tranquilas como se pretende; que tienen corrientes profundas. La revisión histórica propuesta por el primer ministro Stephen Harper, se suma a otras. Los quebequenses y el resto de Canadá no la creen, como lo demuestran las encuestas recientes. Tanto su interpretación que el nacimiento de Quebec fue el nacimiento de Canadá y que la gobernadora general y representante de la reina de Inglaterra, es heredera de Samuel de Champlain, pueden costarle caro políticamente.
Las celebraciones de los cuatrocientos años de Quebec que continuarán por el resto del año, serán una ocasión no sólo de aprovechar de visitar esa ciudad, patrimonio de la humanidad, sino que además aprender de la historia y formarse su propia opinión, porque el Quebec está en devenir y las corrientes que le determinan son muy profundas; porque mantener la presencia del francés en un mar anglófono es una verdadera proeza histórica.