Insomnio Por Carlos Benítez Villodres ¡Cuántas y cuántas personas padecen de insomnio! El insomnio es una de las ....
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Puesta online a las 7:58, el 02 de Marzo del 2009
Insomnio
Por Carlos Benítez Villodres
¡Cuántas y cuántas personas padecen de insomnio! El insomnio es una de las enfermedades del sueño más comunes. Es un estado que se caracteriza por una cantidad o calidad del sueño no satisfactorias, que persiste durante un considerable periodo de tiempo. A veces, este estado anómalo del sueño adquiere una evidente cronicidad, lo cual va en detrimento, obviamente, de quien lo padece. Es decir, por su duración se puede distinguir entre el insomnio transitorio o agudo (dura menos de 4 semanas), el insomnio a corto plazo o subagudo (más de 4 semanas, pero menos de 3-6 meses) y el insomnio a largo plazo o crónico (más de 3-6 meses)
La cantidad de sueño no debe considerarse, en principio, como un síntoma primordial del insomnio, ya que algunos individuos (con escasas necesidades de sueño) duermen una cantidad mínima de tiempo y no se consideran a sí mismos como insomnes.
Por otro lado, hay personas que sufren intensamente a causa de la mala calidad del sueño, mientras que la cantidad del mismo es valorada subjetiva u objetivamente dentro de los límites normales.
La queja más frecuente, entre los insomnes es la dificultad que tienen para conciliar el sueño (insomnio inicial, el más común de los tres), seguida de la de mantenerlo (insomnio intermedio) y la de despertar precoz (insomnio terminal). Esto impide la recuperación que el cuerpo necesita durante el descanso nocturno, pudiendo ocasionar somnolencia diurna, baja concentración e incapacidad para sentirse activo durante el día.
Lo más característico del insomnio es que se presenta tras acontecimientos que han dado lugar a un aumento del estrés vital. Tiende a prevalecer más entre las mujeres, los individuos de edad avanzada y aquellas personas con trastornos psicológicos, o que tienen graves problemas sin solucionar, o que se encuentran en mala situación socioeconómica.
Cuando se sufre repetidamente de insomnio, sin que lo califiquemos de crónico, se desencadena un miedo creciente a padecerlo y una preocupación sobre sus consecuencias. Esto crea un círculo vicioso que tiende a perpetuar el problema del insomnio en la persona.
A la hora de acostarse los individuos con insomnio cuentan que se sienten tensos, ansiosos, preocupados o deprimidos y como si carecieran de control sobre sus pensamientos. Frecuentemente dan vueltas y más vueltas a la idea de conseguir dormir lo suficiente, a problemas personales, a preocupaciones sobre su estado de salud o incluso sobre la muerte. A menudo intentan mitigar esta tensión con la ingesta de fármacos o de alcohol. Por la mañana suelen quejarse de sensación de cansancio físico y mental, y durante el día están deprimidos, preocupados, tensos e irritables y obsesionados consigo mismo.
Los niños dicen a menudo que tienen dificultades para dormir cuando en realidad el problema consiste en dificultades de las costumbres y normas de acostarse (más que en un trastorno del sueño por sí mismo).
El insomnio es un síntoma frecuente de trastornos mentales tales como los trastornos del humor (afectivos), neuróticos, esquizofrénicos, orgánicos, debido al consumo de sustancias psicótropas, anomalías en la conducta alimentaria o de otros trastornos específicos del sueño tales como pesadillas.
Asimismo, el insomnio puede acompañar a trastornos somáticos en los que haya dolor o malestar, y puede que también al consumo de ciertos medicamentos para combatir estas anomalías físicas.
No confundamos el insomnio continuo del transitorio, ya que las alteraciones transitorias del sueño forman parte de la vida cotidiana, Por lo tanto, el pasar unas pocas noches con dificultades para dormir relacionadas con las presencia de factores psicosociales estresantes, no justifica que la persona padezca de insomnio, aunque si se acompaña de otros síntomas clínicamente significativos, podría ser considerado como una reacción a un estrés agudo o a un trastorno de adaptación, o a una elevada activación del organismo… Ahora a meditar lo leído.