La concertación y su infección política (análisis)
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Puesta online a las 8:37, el 18 de Julio del 2008
Les ruego, no pasemos más vergüenza. Al menos ahorremos preocupaciones. Las negociaciones políticas andan haciendo explotar hasta a los volcanes. Es cierto, tenemos en Chile ciudadanos de extrema seriedad, cuadros políticos que podrían trabajar bien. Ignorarlos sería un error de los chilenos. La continuación de las negociaciones políticas nos señala que la concertación está infectada, un virus existe: el aprovechamiento político. El pacto "histórico", que los dirigentes de los partidos tradicionales chilenos andan cocinando en la patria, pues comprende repartirse las comunas y no solucionar los problemas urgentes de la ciudadanía. En todos los modos los dirigentes del Partido Comunista, Partido Humanista e Izquierda Cristiana, que son los brazos legales del "Juntos Podemos", buscan una coalición, diría, casi indecente. Nada nos sorprende. La confianza hacia los partidos de la izquierda se evapora. Todos andan prometiendo sillas. A lo mejor haciéndose militante de tal partido y luego, como escándalo, retirándose de las filas de su patrón ideológico y convirtiéndose en un noble representante independiente. Antes los partidos eran mas serios y honrados. Y la cosa buena es que nos recordamos de los camaradas honestos. El PC funciona como ambulatorio de la concertación, los otros partidos, como simples enfermeros de turno. Toda la patria anda confundida. Se pasa del caos a la pésima información que dan los partidos a sus bases. A tal punto que no se habla otra cosa de pacto histórico y no del hambre de los pobres de Chile. Se acabaron los congresos de los partidos de masas. Se acabo el cara a cara con el secretario del partido. No obstante los pobladores, los estudiantes, los sindicatos, el campesino, los mapuches y todos los escenarios culturales del terruño, no viven de pactos históricos sino de lucha continua para alcanzar el lápiz y el cuaderno y, los trabajadores, para alcanzar las orejas de la olla casera y repartir el caldo a su prole. Las avalanchas de dudas del pacto histórico muestran dos cosas: No hay planteamientos que busquen acabar con la constitución fascista y, no se piensa terminar con el sistema Binominal. En concreto. Más allá de lo que consiga el pacto histórico muchos ciudadanos chilenos siguen en las cárceles leyendo actas y acusaciones falsas por el sólo hecho de haber defendido los intereses de Chile y no la de los partidos políticos.