Puesta online a las 11:36, el 20 de Julio del 2008
El político que quiere la gente.
Dr. Milton Egaña Darricarrerère
http://eganamilton.blogspot.com
Nos acercamos a pasos agigantados a la definición de los candidatos, que participarán en la próxima elección municipal. Cada partido político hace los últimos ajustes para presentar a sus mejores hombres y mujeres, que representen su manera de ver el mundo, de entender la economía, como organizar el estado y como distribuir la riqueza; entre otros objetivos propios del quehacer político.
Sin embargo, en el Chile de hoy, con un ciudadano más pragmático, la discusión ideológica purista, ha perdido la importancia que se daba hace medio siglo. Entonces; en plena guerra fría; la discusión político-ideológica, bordeaba estrechamente los límites del fundamentalismo.
Esa pureza de análisis ideológico no la busca el votante de hoy. “El fin de las ideologías”, se han atrevido a afirmar algunos filósofos contemporáneos. En este contexto ¿Cual es el análisis que hará el ciudadano, que hoy definirá a las personas, que administrarán el país en general y su municipio en particular?
La evidencia ha mostrado una mirada ciudadana muy transversal en el espectro político, sin embargo ha pasado a ser relevante la calidad de la persona propuesta como candidato. Tanto o más importante que el color político, son los siguientes atributos, que revisten su personalidad:
1. Las personas votan por aquellos a quienes conocen. Los aparecidos, conocidos solos en su casa, no tienen cabida.
2. Que conozca el lugar que pretende representar. Debe ser conocedor de su historia, de su gente, de sus expectativas, de sus sufrimientos. La gente desea sentirlo parte de ellos, aunque accidentalmente haya nacido en otras latitudes, pero su opción es el terruño que lo acogió.
3. Dar garantías y pruebas de un quehacer que lleve el sello de la probidad y la honestidad. Manos limpias es la prueba de la blancura.
4. Debe generar confianza. La decisión no es menor. Estamos dejando en sus manos el desarrollo y crecimiento de nuestro pueblo.
5. Debe poseer una historia de trabajo valorado y reconocido en el lugar que representará. Es una evidencia de compromiso real con el pueblo que desea representar.
6. Debe tener las competencias exigidas en el cargo que desarrollará. Esto significa un nivel de estudios mínimos para comprender las complejidades del cargo; capacidad de trabajar en equipo; de empatizar; de estar orientado a lograr los objetivos.
7. Espíritu de servicio. Debe haber mostrado gestos de servicio y de entrega a los demás, que la gente reconozca y valore. Haber desarrollado actos de filantropía, sea en el club deportivo, en la organización social, en el gremio, en la obra de caridad. Estas son evidencias de su mirada desinteresada hacia los otros. Regocijémonos en aquellos que la ciudad ha reconocido como hijos o ciudadanos ilustres.
De ese modo, no tendremos aparecidos, que obtenido el voto desaparecen del lugar que los escogió. No tendremos, elegidos que la ignorancia o la mala intención los hacen empeñan el patrimonio de todos. Solo así nos sentiremos orgullosos de quienes nos representan.
La mujer del cesar no solo debe serlo, sino también parecerlo