Todos los calcetines llevan hoyos (banalidad de la literatura)
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Puesta online a las 10:25, el 22 de Julio del 2008
Todos los hombres, más aquél que se cree tan darwiniano, lleva sus calcetines con hoyos. No me alarmaría, por decir algo, si en un café, en pleno centro de París, un hombre robusto, bien vestido y perfumado, se sacara sus zapatos y mostrara a la luz del día sus zoquetes rotos.Hemos tenido estas imagines en películas de guerra o de humor. En pocas palabras. Los hombres no tenemos habilidad para esconder nuestros secretos. Si pudiéramos encontrar calcetines que no se rompan pues podríamos ir hasta New York, subirnos al techo del edificio más grande de la ciudad y gritar: !Miren, no tengo hoyos en mis calcetines!. Estas imagines no las veremos jamás. Un congreso sobre los calcetines rotos no apasionaría a nadie. Creo que muchos optarían por otra clase de congreso, pienso en la H muda. Entre la H muda y los calcetines con hoyos hay una alianza del silencio. Es banal, lo sé, pero es como desafiar a un darwiniano a plantar margaritas dentro de un refrigerador. Vivimos tiempos modernos, obvio, el lenguaje ha cambiado y la oreja se ha puesto más fina. Nada contra los pragmáticos, no se me comprenda mal. Los primeros seres de la tierra, eso me lo contó un viejo chamullero del exilio, vivían sin condiciones de compromisos. Harto complicado el hombre para expresar algo tan simple. Soy darwiniano marxista, me repetía cada tres minutos. Mi respuesta era el silencio tipo, H muda. La tendencia de mi amigo chamullero era pasar, según su lenguaje, todo bajo su microscopio de la vida. En palabras pobres: andaba mirando hasta debajo del alquitrán. Los calcetines con hoyos, me dijo, podemos situarlos sus 50.000 años atrás. Datos para científicos, le respondí. No, compañero, ese producto de científicos no tenía idea de los zoquetes con hoyos, exclamó. En palabras poco darwinianas: no hay en los museos del mundo un calcetín con hoyo. Ese vacío representa para los estudiantes de antropología el punto de todas las cosas. Son, eso lo digo francamente, interrogativos que se han desarrollado lentamente que, y aquí no exagero, han causado contradicciones literarias. Por simple que sea el tema de los calcetines con hoyos, pues, para muchos, los, "Uomini delle calze rotte", podrían ser pasado a la ley antiterrorista de la patria. En fin, el Homo sapiens, duela o no, siempre ha llevado calcetines con hoyos... y Usted, lector?