Una más sobre la Influenza H1N1. Ayer nuevamente me encontré con mi amigo médico. El venía malhumorado por la calle, como si
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Puesta online a las 19:03, el 03 de Julio del 2009
Una más sobre la Influenza H1N1.
Ayer nuevamente me encontré con mi amigo médico. El venía malhumorado por la calle, como si se hubiera peleado con la señora…
Al saludarlo, le pregunté que le pasaba y el porqué de esa cara…
- “Como no voy a estar enojado si estos huevones me cagaron las vacaciones” - dijo.
- “¿Cómo?... ¿Quien te cagó las vacaciones?”. Le pregunté.
- “El Ministerio, el Ministerio, pues huevón” repetía enardecido…
- ¿Qué Ministerio?...le pregunté nuevamente.
- “El de Salud” vociferó, gesticulando como loco.
Y de ahí me explicó:
- “Lo que pasa es que para mis vacaciones me iba ir al norte, después de años de planificarlo con la familia. Esperábamos, pasar por varios lugares, pero lo central era ir a San Pedro de Atacama a la fiesta de La Tirana”.
- ¿Y?- le dije aún sin entender…
- “Es que se suspendió la Tirana por la Influenza H1N1… Me cagaron, me cagaron” y seguía gesticulando…
Y ahí entendí. Lo invité a conversar un rato, y nos pasamos a tomar un café, lo que no impidió que siguiera hablando de la Influenza. Me explicó, que el pick de la enfermedad se había atrasado tres semanas, nada menos que por el paro de los profesores, lo que evitó el contagio entre los alumnos…
- “Chucha” –dijo, agregando-“en vez de criticar a los profes, el Gobierno debería pagarles por hacerle la pega al Minsal. Menos mal que no era peste bubónica, si no todos estaríamos muertos con la ineficiencia de estos huevones”
Luego me contó una anécdota de regiones, cerca de uno de tantos lugares donde los Hospitales no tienen muy buena fama.
Me relató que por esas tierras se enfermó una profesora, la que sin presentar todo el cuadro clínico, fue obligada a consultar en el Servicio Público por su familia. Ahí le dijeron que era un resfrío “no más”. La familia, sin quedarse conforme, le hizo el examen de la H1N1. La sorpresa fue mayúscula cuando consultaron el resultado y les dijeron que estaba positivo. Ya a esa altura estaban con síntomas cinco personas más en la familia, los que fueron de inmediato a consultar por el contagio y los síntomas.
Nuevamente la respuesta fue la misma: “Es un resfrío. Si se agrava en siete días vuelva”- por supuesto, sin especificar en qué condiciones iba a volver.
Al final fueron tratados por un médico particular a costo de sus propios y escuálidos bolsillos.
Pero la anécdota no terminaba ahí, sino que seguía.
Al retirarse, el facultativo que había tratado a la familia fue atajado por una profesora del mismo colegio, quien le dijo que había tres profesoras, incluyéndola a ella, y tres niños con síntomas en la Escuela y todos habían estado en contacto con la primera contagiada. Le explicó al médico que habían llamado a salud pidiendo atención y el Director de Salud les ofreció nada menos que una charla sobre la Influenza.
El médico, sin creer lo que escuchaba le dijo que mejor se tratara y le dio la receta.
La profesora le preguntó “Doctor, ¿Qué hacemos con la charla del Director de Salud?”.
El médico la miró fijamente con ceño de galeno antiguo y exclamó: “¡Dígale a ese huevón fleto que se la meta por la raja!” y se retiró…
Con mi amigo seguimos riéndonos un rato.
Rafael Luis Gumucio Rivas
03/07/09