Puesta online a las 19:23, el 13 de Septiembre del 2008
LA PRESIDENTA DE CHILE
Y SU UNIFORME MILITAR.
Pablo Varas
A las Fuerzas Armadas siempre se les obligada a sentir respeto.
En las escuelas y colegios se enseñaba que el valor estaba en el uniforme, que todos los ciudadanos podían estar seguros, que ante el peligro eran ellos, los militares, los hombres que estaban dispuestos a dar la vida, para que nada malo sucediera. La patria estaba en buenas manos.
Durante muchos años se predicaba el valor de los soldados, de las heroicas batallas en el norte con el calor azotándolos, sedientos, y también en la sierra peruana a finales del siglo XIX, salvado el honor patrio.
Hasta el día de hoy es parte de los programas de estudio poesía que muchos deben aprender de memoria donde se habla del valor nacional, la bandera y de quienes son los más valientes.
Nos insisten que son las Fuerzas Armadas los únicos que estarán siempre en el lugar que el país los necesite, la paz es su trabajo cotidiano.
Quedó demostrado que durante la dictadura de las FFAA en Chile, se cometieron delitos y agresiones a la dignidad de personas, nunca antes vista. La tortura, acción repulsiva y condenada mundialmente, fue algo cotidiano, que se aplicaba a los detenidos con la anuencia del alto mando militar.
Nunca antes se había visto que los oficiales de las FFAA, fueran parte de empresas y utilizaran su “prestigio” para avalar incontables negociados, distantes del valor, honestidad y transparencia, de la que se habla en los colegios y se educa a miles de estudiantes.
Cada día que un tribunal dicta una condena por crimen cometido, y donde es un uniformado el responsable, constatamos maldad en grados extremos, patológicos, pero perfectamente sostenidos en la ideología militar, la llamada Doctrina de Seguridad Nacional.
Que la presidenta de Chile aparezca vistiendo uniforme militar, visitando zonas de catástrofe, tiene el intento marcado de ayudar a reconstruir la imagen de criminalidad, que embarga a todos los uniformados y de todas las ramas de la defensa nacional.
Era muy entendible cuando ella era Ministra de Defensa, pero no puede como presidenta salir vestida de aquella forma. No podemos separar el delito del uniforme llevaron durante 18 años. Muchos de ellos están hoy en la cárcel cumpliendo condenas por delitos cometidos.
Es evidente que la Presidenta de Chile, necesita ayudar a las FFAA a recuperar la credibilidad que no tienen, que perdieron por su criminalidad, es por eso sin duda que sale en los medios de comunicación con uniforme militar.
El uso del uniforme está vinculado y relacionado con robo de dineros fiscales, falsificación de pasaportes, tráfico de armas, y drogas.
La Concertación necesita enviarles mensajes a las FFAA, ayudarlos para que los chilenos los sigan viendo como los salvadores ante el peligro, que no es otra cosa que justificar la dictadura 1973-1990, y preparar futuras intervenciones, eventualidades ante la historia que todos son los días posibles.
Nadie puede llamarse a engaño, no pueden seguir mintiéndoles a los millones de chilenos, que aún esperan una verdadera participación en el sistema político chileno.
No es casual el uso de uniforme militar por la Presidenta, es por eso que la Presidenta se viste de militar. Los chilenos la ven en zonas de dramas y tragedias mostrando preocupación, que puede ser muy justa y necesaria, pero uniformada, es un uniformado que está en esos momentos visitando a los pobres damnificados; Pinochet también lo hacía y también vestido de militar
Sin duda nos agradará un poco más verla vestida de ropa de calle, como la que llevaban las miles de victimas de la dictadura de las FFAA