MIENTRAS EL PRESIDENTE RICARDO LAGOS DEFIENDE POLÍTICAS PÚBLICAS DE SALUD
DC se aleja de La Moneda por píldora
“Cada chileno, cada chilena, tiene derecho a decidir conforme a sus creencias religiosas, a sus valores, a como a él le parece. Mi obligación es que todos tengan libertad para elegir”,dijo Lagos.
La Nación
El duro debate sobre la ‘píldora del día después’ no amaina en la clase política.
A poco más de una semana de que la ‘píldora del día después’ sea distribuida en todos los servicios de urgencia, el Presidente Ricardo Lagos intervino ayer por primera vez en el áspero debate y defendió la política sanitaria de garantizar el acceso “libre e igualitario” al fármaco. No obstante, en la tarde La Moneda se enfrentó al súbito distanciamiento de la DC. Este partido decidió reubicarse en su ‘nicho’ electoral y se aproximó a las posiciones de la Iglesia Católica. La falange exigió máxima prudencia en la entrega del dispositivo y su presidente, Adolfo Zaldívar, acusó al Ejecutivo de haber operado con “ambigüedad” y advirtió que el manejo de la crisis ha sido deficiente.
En horas de la mañana, el Jefe de Estado postuló que el gobierno no está obligando a nadie a ingerir la pastilla -tesis que ya habían planteado los ministros José Miguel Insulza y Francisco Vidal-, sino que sólo lo está poniendo al alcance de personas de escasos recursos: “No es justo para una mujer pobre que ha sido violada, y que de acuerdo a sus valores ha decidido utilizar la ‘píldora del día después’, que no pueda acceder a ella porque no tiene los medios para adquirirla”.
DERECHO A ELEGIR
Lagos agregó que “nos costó mucho recuperar la democracia, para que nadie nos dijera lo que teníamos que hacer”, saliendo al paso de las críticas que culpan al Ministerio de Salud de imponer una iniciativa sin los resguardos técnicos y científicos suficientes.
“Cada chileno, cada chilena, tiene derecho a decidir conforme a sus creencias religiosas, a sus valores, a como a él le parece. Mi obligación es que todos tengan libertad para elegir y para que todos tengan libertad para elegir, aquellos que por alguna razón no tienen recursos, el Estado tenga que darles medios para que ellos también puedan elegir”, subrayó. Distante sobre la polémica si la píldora atenta o no contra la vida, Lagos afirmó que “no quiero un país en que sea la plata la que elige”.
Sin embargo, lo que palacio no esperaba era que el tono que la discusión había adquirido, incluyendo el alineamiento de la UDI con la Iglesia y el ataque de sectores del PPD al cardenal Francisco Javier Errázuriz, obligaría a la DC a adoptar una posición disidente de La Moneda.
Según el partido, “al gobierno le corresponde de acuerdo al ordenamiento constitucional velar y asegurar el bien común. Dentro de éste expresamente se le encomienda la promoción, protección y recuperación de la salud de la población”. No obstante, de acuerdo con la falange, “dichas políticas públicas deben ejercerse conforme con la institucionalidad vigente y con especial prudencia cuando estamos frente a materias de alta sensibilidad por los valores comprometidos. En consecuencia, existiendo discrepancias y dudas razonables, científicas y técnicas, sobre los efectos de la denominada ‘píldora del día después’, que pudiese afectar, nada menos, que a la vida de un ser humano, el Estado debe actuar con la máxima prudencia, sobre todo si existe la duda ya expresada respecto de un eventual efecto abortivo”.
La tienda zaldivarista postuló que “de generalizarse un uso indiscriminado de la píldora, podríamos estar frente a una promoción del aborto; acción por lo demás penada por la legislación vigente”.
“Sólo las mujeres afectadas por delitos de violación, en una decisión libre y razonada, podrán decidir optar por el uso del fármaco señalado. Desde el punto de vista de la moral y del orden jurídico nos encontraríamos frente a casos de no exigibilidad de otra conducta, amparada en la doctrina clásica del derecho”, recomendó la DC.
Asimismo, reclamó el derecho a disenso frente de las “políticas públicas a toda entidad religiosa, filosófica, moral, académica o personas naturales que se sientan violentadas por éstas en sus valores y creencias esenciales”.
En este contexto la mesa falangista dio una señal a la Iglesia Católica y de rechazo a la línea ‘dura’ de un ala del PPD: “En el caso particular de la Iglesia Católica resulta especialmente agraviante que se la descalifique por defender sus puntos de vista con la misma sinceridad y valor que lo hizo para defender los derechos humanos de miles de compatriotas, algunos de ellos, irónicamente, sus más acérrimos críticos actuales”.
MINISTRO COMPLICADO
Uno de los más complicados por el nuevo giro es el ministro de Salud, Pedro García, que es cercano a Adolfo Zaldívar. Tras bajar el tono a la advertencia de recortes presupuestarios para los alcaldes ‘objetores’, el secretario de Estado indicó que “soy absolutamente contrario al aborto, convencido de que esta cuestión no es abortiva y será Dios y digo Dios, quien hará el juicio final y estoy asumiendo responsablemente ese juicio como católico. Pido respeto hacia todas las posiciones, exijo respeto hacia la posición de la Iglesia Católica, pero también exijo respeto a lo que el gobierno está haciendo en forma responsable, con valores y ética”.