Apuntes de París y el pensador sin techo (primera parte)Juan Godoy
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Puesta online a las 18:22, el 10 de Agosto del 2008
Apuntes de París y el pensador sin techo (primera parte)
Los ilustres mortales que llenan las calles de París, tantos de ellos, creen de tener todos los conocimientos de la vida, (así, y no es pituqueo chileno porque si en Chile se operan de puro pitucos nomás, pues en París muchos son sabios). Al llegar a la -Gare de l´ Est- bajé tranquilamente del tren, Basel París. Arrastraba mi maleta y una rueda se rompió y cayó bajo el tren. Un pensador sin techo (para no decir un ciudadano francés sin casa) notó que mi maleta se había roto. Me siguió con su ojos inyectados de sangre. Al buscar un sitio para fumar mi primer pucho en París, el hombre me siguió.
-Su maleta cojea, señor.
Sacó la rueda rota de su bolsillo y comprobó que el material era sueco.
- Hay maletas para ricos y para pobres, me dijo en francés. Y todos los turistas controlaron sus maletas.
-En París tenemos tres tipos de maletas: unas para franceses, otras para turistas y las últimas para los extranjeros.
No tuve dudas que el pensador sin techo andaba provocando a la República. Luego sacó de su bolsillo un alicate de oro.
-No se asuste, señor, el alicate es una herencia antigua que me han dejado mis antepasados que fueron hasta dentista de un rey.
Y lo dijo tan fuerte que los turistas iniciaron a sacar fotos o a filmar su conversación conmigo.
-Pero dígame...¿Cómo ha adivinado usted qué mi maleta es sueca?
- Todos los que viajan de Suiza no viajan con maletas de allá. Viajan con cosas simples, baratas, para que el que la robe deba pagar tanto por repararla.
-Ya, me doy cuenta que usted tiene buenos conocimientos.
El hombre miró a su alrededor y me dijo:
-Soy Montaigne y pensador.
-Yo me llamo Juan Godoy, y soy de profesión, niño chico, le respondí.
- Ya, veo, ya veo. En efecto, usted parece rey del carrete.
-Esa es mi segunda profesión, carrete, pero no se gana nada y se gasta tanto.
-¿Eso es bueno, según usted?
-No lo creo; y es tan cara la profesión de carrete en Paris, Mon Ami.
-Paisano, paisano, mentiroso, usted –dijo el hombre dando unos golpes de alicate a mi maleta rota.
-Yo soy todo en París y doy alicatazos a los hombres con sabiduría, digamos, los bautizo por la módica suma de 3 euros.
-Pues yo con mi maleta soy el típico turista que escribe apuntes y narra vuestras magias.
-Bueno, en fin, yo quisiera que escriba algo de mi... diga que soy sabio sin techo ni zapatos... que vivo a orillas del Sena y, que antes, mucho antes, fui chileno con apellido y familia; pero ahora soy clochard.