Cuba, una oportunidad para el Nobel de la Paz Por Editorial El vínculo entre Estados Unidos y Cuba requiere de una señal de
El vínculo entre Estados Unidos y Cuba requiere de una señal de paz. Una de ellas podría ser entregada en la Asamblea General de Naciones Unidas al votarse en una nueva instancia la condena al bloqueo....
Puesta online a las 10:10, el 14 de Octubre del 2009
Cuba, una oportunidad para el Nobel de la Paz
Por Editorial
El vínculo entre Estados Unidos y Cuba requiere de una señal de paz. Una de ellas podría ser entregada en la Asamblea General de Naciones Unidas al votarse en una nueva instancia la condena al bloqueo.
Miércoles 14 de octubre de 2009 | | Opinión
El Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, recibió la semana pasada el Premio Nobel de la Paz, a pocos meses de asumir la primera magistratura de la nación más poderosa del mundo. La distinción, más que reconocer una obra determinada, es reflejo de las expectativas que ha generado su presencia como Primer Mandatario. En el breve período que lleva en la Casa Blanca, Obama ha demostrado una irrenunciable voluntad de diálogo. En los próximos días, el Presidente tiene la oportunidad de responder a esas expectativas por las que ha sido premiado. Naciones Unidas discutirá una vez más respecto del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a Cuba. Los organismos internacionales, incluida la ONU y la Cumbre de las Américas, se han pronunciado invariablemente contra el bloqueo. Sin embargo, mientras Washington mantenga invariable su postura, el embargo se mantendrá, dañando la calidad de vida de millones de personas. El embargo no sólo daña a Cuba y sus habitantes: también afecta a las empresas de países amigos de EEUU que negocian con interlocutores cubanos. La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) ha impuesto 23 multas a compañías o individuos por supuesta violación a la ley del bloqueo entre enero y septiembre de 2009, estando ya Obama en el gobierno.
Los más de 50 años de bloqueo no han aportado un gramo más de apertura política en el régimen que encabeza Raúl Castro. Al contrario, sólo han servido para polarizar posiciones y fundamentar medidas de emergencia en el terreno político y económico. Es curioso que EEUU mantenga relaciones diplomáticas plenas con otros países que tienen igual régimen político que Cuba, como China y Vietnam, geográficamente muy distantes, pero no esté dispuesto a entablar una relación franca y equitativa con la isla que está casi a vista de sus costas.
Se trata de una situación anacrónica, que le puede permitir al Premio Nobel de la Paz dar una señal de cambio histórico. Lamentablemente, hasta ahora no ha habido iniciativas de Obama que tiendan a distender los vínculos con Cuba. Las medidas restrictivas se siguen aplicando como antaño.
En el último tiempo, Cuba se vio afectada por huracanes que dañaron más de 600 mil viviendas. Ellas no se han podido reparar como corresponde, debido a las dificultades para llevar materiales de construcción desde Estados Unidos, como de empresas extranjeras que están establecidas en territorio estadounidense que no pueden exportar a la isla caribeña.
En octubre de 2008, la Asamblea General de Naciones Unidas votó por 185 países contra tres en rechazo al bloqueo. Lamentablemente, Estados Unidos ha seguido adelante con la ejecución de las leyes que limitan la relación económica. El vínculo entre Estados Unidos y Cuba requiere de una señal de paz. Una de ellas podría ser entregada en la Asamblea General de Naciones Unidas al votarse en una nueva instancia la condena al bloqueo. Sería un primer paso hacia la normalización de relaciones que ya los países de América Latina han puesto en práctica sin excepción, como lo demostraron al levantar las sanciones a Cuba en la última Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA).