El pasado viernes 23 se realizó la presentación del joven músico autodidacta y cantautor Claudio Pinto en la sala principal del Centro Comunitario Bois Papineauen de Laval organizado por la Asociación Hispanophone de esta ciudad.
Los asistentes que no conocían a este joven músico de la comunidad chilena de Laval fueron gratamente sorprendido por sus creaciones y calidad de su acompañamiento e interpretaciones acompañado ya sea al piano o con su guitarra , instrumentos en que demostró gran calidad de ejecución .
Sin duda que dar a conocer nuestros jóvenes ejemplo de integración a esta generosa sociedad de acogida , es una labor digna de destacar sobre todo cuando ellos muestran su apego a los valores culturales de sus origines.
Sin duda que Claudio a corto tiempo dará que hablar en el medio quebequense , donde ya produce un programa radial en francés. Ojala que la comunidad chilena sea más solidaria y apoye todas estas iniciativas de promoción de nuestros jóvenes por encima de que organismo las realice, y esperemos que pronto Claudio se produzca en un acto con una participación numerosa de nuestros compatriotas.
Mas información sobre Claudio visitando
http://claudiopinto5.blogspot.com/
A CONTINUACION COMENTARIOS DE NUESTRA LECTORA Y COLABORADORA Aspasia Worlitzky
Revelación
« Hijo de inmigrante » se llamaba la conferencia a la que asistí ayer. Formaba parte de las actividades anuales organizadas por la “Association hispanophone de Laval” a la cual pertenezco. Claudio Pinto, joven músico, esbelto, de lentes, el pelo algo revuelto, inquieto como su sentir profundo, auténtico, palpable casi, nos narraba su existencia extranjera en un francés impecable, enredando a sus graciosas y encontradas vivencias un quehacer revolucionario, el de revoltura interna, más allá del sufrimiento.
Desde que viera la prestación de Francisco Villa hace algunos años atrás, no había presenciado semejante dádiva. Hago la comparación porque extrañamente, los dos cantautores de origen chileno, coinciden en haberse presentado frente a un público de no más de 80 personas (entre los cuales se contaban seis chilenos), en una sala lejos de compararse con “La Place des Arts”.
No me pregunto la razón, me siento afortunada de haberme deleitado con sus composiciones, originales todas, las interpretaba al piano y a la guitarra, intercalándolas con la narrativa de su experiencia como integrante de una familia que se abría paso difícilmente en éste norte de acogida.
Obstáculos culturales, sobretodo de comunicación, climáticos, contribuyeron finalmente a impulsar aun más su genio interpretativo. Te deseo Claudio muchísimo éxito, que probablemente significa para ti tan solo el compartir tu increíble talento.