LA ALEGRIA ROBADA. Pablo Varas El triunfo del NO fue el resultado del trabajo de muchas personas. Era la puerta de entrada
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Puesta online a las 9:31, el 06 de Octubre del 2008
LA ALEGRIA ROBADA. Pablo Varas
El triunfo del NO fue el resultado del trabajo de muchas personas. Era la puerta de entrada que dejaba algo abierta la dictadura de las FFAA, para que la oposición se manifestara, de manera ordenada y negociada, así, se vestía de esta forma pasaba y se convertía de dictadura militar, en dictadura militar democrática, pedía que los ciudadanos emitieran su opinión, un si o un no.
Los generales, que eran en esos hombres que mandaban, de voz fuerte y pulcros uniformes, más algunos civiles que integran hoy los partidos de la derecha política chilena, sabían que si perdían el plebiscito estaba la Constitución como un elemento inamovible, hasta el día de hoy.
Estaba también el sistema de elección binominal, inaceptable al marginar la opinión de miles de chilenos y hasta el día de hoy vigente. Estaba el modelo de educación clasista, y que convierte en leyes de mercado un derecho fundamental, hasta hoy imperante. Las riquezas básicas entregadas al capital financiero internacional, en concomitancia con los empresarios que sostenían a la dictadura, modelo hasta hoy funcionando.
Claro que fue una victoria, y mucha razón tuvieron los que la festejaron, los que ilusamente pensaban que otro Chile se acercaba. Es verdad que no es lo mismo un Santiago con 30.000 militares vestidos como para ir a la guerra, que una manifestación de estudiantes, o de maestros, o de obreros como las de hoy día. Constatamos en muchos casos, que hay opiniones ministeriales que son bastantes parecidas al periodo 1973-1990
Si ganaba el NO, las Fuerzas Armadas sabían que los gobiernos que seguían a este largo periodo de dictadura en nuestra historia, se convertirían sencillamente en administradores y continuadores del modelo anterior, como así ha sido hasta hoy, Chile es el peor país en distribuir la riqueza, entre todos los países de nuestro continente, un millón de chilenos vive bajo el limite de pobreza extrema.
El Departamento de Estado Norteamericano, es decir los Estados Unidos, que fueron los que apoyaron e incentivaron el golpe militar, dieron su bendición y acuerdo porque sabían perfectamente que aquello no ponía en peligro las buenas relaciones, el apoyo militar y la Doctrina de Seguridad Nacional, que se enseña y aplica en las escuelas e institutos militares. Hasta el día de hoy, Estados Unidos considera un buen amigo a Chile, un importante aliado para monitorear y vigilar, otros ensayos de democratización en el continente, que no son otra cosa que salvaguardar sus intereses.
Pero Chile es un país donde en muchos casos, la memoria nos hace jugadas.
En 1990 Patricio Aylwin es el primer presidente después de la dictadura de las Fuerzas Armadas. Había sido entre 1970-1973, uno de los principales impulsores del Golpe de Estado, junto a Onofre Jarpa, Zaldivar, Hamilton, entre otros. Hasta hoy suenan sus palabras diciendo que se “haría justicia en la medida de lo posible”, se refería las graves violaciones a los derechos fundamentales, tortura, asesinatos, exilio.
Al poco andar de ese primer gobierno post-dictadura, se pudo constatar que el esfuerzo por democratizar un país, por superar los niveles de marginación pobreza y exclusión que se había instalado, no serían alcanzadas, es decir, la voluntad de las mayorías, de los pobladores, de todas las voluntades antidictatoriales fue traicionada.
Nadie protestó por el traspaso de empresas que pertenecían a todos los chilenos, que se vendieron a bajo precio a la burguesía de siempre, a los grupos económicos que sostenían el modelo de la dictadura. Esos grupos de ayer, son los mismos de hoy, y en sus consejos de dirección están los ex ministros de la dictadura y ex altos mandos de las Fuerzas Armadas, son estos lo que han considerado a Ricardo Lagos el mejor presidente después de la dictadura.
Aparecieron las frases tales como: “hay que irse con mucho cuidado”, “los militares están allí”, “todo no se puede hacer rápido”, “no es el momento”, “las condiciones no están dadas”. Así las decían, lo opositores de los años grises, los que llamaban para que el pueblo se levantara, saliera a las calles, y en ese luchar en protestas los militares disparaban y habían muertos, y mas muertos y presos políticos y tortura, porque el la clase obrera quien pone el dolor, los beneficios se cortan en otras esferas.
Con paso de los años, vemos como se logró instalar y consolidar un gobierno que es la más alta expresión de la traición, el aprovechamiento del modelo y la tarea de hacer para que nada cambie, si algo cambiara ellos no estarían perderían los enormes beneficios de ser parte de del aparado político, que sustenta el modelo y el sistema.
No quieren entender que el modelo y el sistema se están cayendo de podridos, pero ellos insisten en defenderlo y mejorarlo.
Pero después de tanta traición, de tanto esfuerzo y dolor negociado por la Concertación, porque negociaron, y si Pinochet no es detenido en Londres, no habría pasado nada en los tribunales, los negociadores nunca se imaginaron que aquello iba a suceder. Los militares que se encuentran en la cárcel, es el esfuerzo de los familiares de detenidos desaparecidos, de los ejecutados, de las organizaciones de Derecho Humanos. En todos estos años vemos a las FFAA, como se construyen de victimas en victimarios, con el apoyo irrestricto del gobierno.
La historia apunta a decir que la victoria del NO fue una victoria robada. Se robaron los anhelos de democracia y participación, se robaron la posibilidad de construir un proyecto solidario y más justo, verdaderamente democrático.