LOS EEUU Y NOSOTROS LOS CHILENOS. Pablo Varas Las elecciones presidenciales en EEUU sin duda son motivo para saber lo que p
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Puesta online a las 15:34, el 10 de Octubre del 2008
LOS EEUU
Y NOSOTROS LOS CHILENOS. Pablo Varas
Las elecciones presidenciales en EEUU sin duda son motivo para saber lo que piensan los candidatos que aspiran a llegar a la Casa Blanca. Algunos de ellos poco o casi nada conocen de nuestro continente, otros no hablan ni siquiera una palabra de español, pero todos coinciden siempre en las descalificaciones, falta de información y conocimiento sencillamente aberrante.
Para que nos entendamos vamos a recordar de cómo nos tratan, como nos han tratado, de los experimentos que los norteamericanos han llevado a cabo en nuestro país, y en este continente, o de cómo han insultado a un presidente, que fue elegido en votaciones libres, secretas e informadas, sin duda muchos mas limpias que las que eligieron a Busch.
Los Estados Unidos sabían perfectamente que Salvador Allende iba a ganar las elecciones de 1970, es sin duda por eso que la intentona golpista, el “tacnazo” del general Viaux en 1969, y que la CIA incentivó para poder medir, para monitorear, las respuestas de la sociedad, de todos los partidos políticos, pero especialmente lo que reaccionarían los oficiales de las FFAA.
Cuando Salvador Allende gana las elecciones en septiembre de 1970 el presidente de los EEUU, Richard Nixon, dijo “Ese hijo de puta, ese hijo de puta, ese bastardo de Allende”. Estos insultos los pronuncia frente Edgard Korry, que fuera embajador de los EEUU en Chile y uno de los principales impulsores del Golpe de Estado, estaba también Kissinger y el director de la CIA, Helms. Por aquellos años se decía, que el presidente de los Estados Unidos, no era “capaz de leer el periódico y mascar chicle al mismo tiempo”.
En octubre de 1970, la CIA llegó el asesinato del Comandante en Jefe René Schneider, para eso utilizaron a personas con estrechos vínculos en la naciente extrema derecha, Patria y Libertad, Partido Nacional, las armas que fueron utilizadas en eses crimen fueron entregadas en la embajada de los Estados Unidos en Santiago de Chile, por el coronel Paul Wimert, y para que la memoria no lo olvide, los asesinos fueron condenados a penas muy bajas, tres años, máximo cinco, y puestos en libertad luego del Golpe de Estado, por orden del general Pinochet, con el conocimiento de todos los generales de las FFAA.
Como operaron los “amigos de la CIA en el ejercito chileno, general Arellano, general Canales, entre otros?
Llegaron a manifestar en el proceso que el general Schenider “estaba de acuerdo” en que fuera secuestrado para impedir que Salvador Allende llegara a La Moneda; Los generales trataron de salvarse mintiendo y adjuntando acciones que el Comandante en Jefe, asesinado por ellos, estaba de acuerdo. También la Corte Suprema, actuó de manera parcial, y evidente complicidad con los autores del delito.
Para frenar el “comunismo” de Salvador Allende, millones de dólares llegaban a chile, ellos financiaban al Partido Nacional, Partido Demócrata Cristiano, Patria y Libertad.
El Mercurio, diario que más avisos del gobierno de la concertación recibe actualmente, en septiembre de 1971 recibió 700.000 dólares, la revista “Que Pasa” era alimentada por medio de dinero de la Sofofa, cuyo presidente era Orlando Sáenz. Ese dinero era enviado por la CIA . Recordemos que durante el gobierno popular hubo absoluta libertad de prensa, ningún periodista encarcelado, torturado o asesinado.
Cuando Richard Nixon dice que “hay que hacer aullar a la economía chilena”, negándonos la sal y el agua. Debemos entender que esto es “intervencionismo” “agresión”, la más evidente falta de respeto para un país, el menosprecio abierto y descarnado, éramos los latinoamericanos considerados su “patio trasero”. Recordemos que entre 1970 – 1973 el Banco Mundial no dio ningún préstamo al gobierno chileno.
Este caso, es otro buen ejemplo de las “amistosas” relaciones de los Estados Unidos con Chile.
El periodista norteamericano, Jack Anderson publicó en un diario de los EEUU, de notable reputación, The Washigton Post, que la ITT conspiraba contra el gobierno popular, interceptando información y con miles de dólares, la ITT era la dueña del 70% de la Compañía de Teléfonos. Chile quería comprar las acciones de esta empresa norteamericana, pero ellos cobraban 153 millones de dólares, cuando de verdad solo costaba 24 millones, finalmente desde el Departamento de Estado dijeron que la operación no se realizaba.
Podemos decir con toda honestidad y sin faltar a la verdad que los Estados Unidos nos han considerado siempre sus enemigos. Los que sostienen que un mundo nuevo es posible son sus enemigos. Los que defienden el medio ambiente, son sus enemigos, los que tratan de impedir que se vendan nuestra riquezas básicas son sus enemigos. Los presidentes que gana en elecciones libres, secretas e informadas son sus enemigos.
Hace algunos días el candidato republicano a la Casa Blanca, trató de dictado al presidente de Venezuela.
Los Estados Unidos, país que en la actualidad se encuentra virtualmente quebrado, donde el sistema se cae a pedazos, donde pronto la pobreza y la marginalidad, que ya existe, comenzará a extender por todo su enorme territorio, trata de darnos normas de comportamiento económico y político.
Las relaciones entre los Estados Unidos y nosotros, serán siempre de confrontación, y no porque nosotros queramos que sea así, sino sencillamente porque son ellos y su política exterior construyen de tal manera, que nos defendamos, sencillamente eso, solo defendernos. Nosotros aspiramos a consolidar la autodeterminación de los pueblos y ellos nos invaden; nosotros buscamos mecanismos para la solución pacífica de los conflictos, y ellos desatan la guerra preventiva.
Esperamos los nuevos tiempos latinos tengan la valentía de imitar las palabras de Allende en su notable discurso de la ONU, donde llamó intervención a la postura norteamericana en nuestro continente. Han pasado muchos años, y pocos valientes han tenido el valor moral de repetir algunos de esos conceptos, tan validos en estos tiempos por los que están por venir.