Las Nanas y el otro Chile De la sabiduría a las hilachas de una sociedad que se cree la riqueza de Chile, Luli. Falta "intel
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Puesta online a las 9:19, el 11 de Octubre del 2008
Las Nanas y el otro Chile
De la sabiduría a las hilachas de una sociedad que se cree la riqueza de Chile, Luli. Falta "inteligencia" no la plata. Para que las nanas no vengan tiradas de las mechas, no basta ir a dormir al Hogar de Cristo como lo hacen tantas emigradas y chilenas. Una parte de la sociedad chilena es, o fue parida, por el "lo de repente", amiga, porque todo lo que es discriminación es encarnado de un presente apretujado de alterados que arrebatan la dignidad del trabajador como si se tratara de plumas de un pollo para hacer almohadas. No hay estilo, Luli, no hay nada porque del pasado nos queda solamente el héroe de la patria, nuestro Presidente Salvador Allende, aunque a los incultos les lleguen arcadas..., porque muchos andan cubriendo las deficiencias humanas con la violencia, la mentira, la calumnia, lo ruin, la ignorancia y el racismo. No suspires, Luli, el turbante de la sociedad embolada de tanto morlaco en sus cuentas bancarias se las anda dando del trigo en los campos y creen que sin ellos las mariposas o abejas morirían en su vuelo, y, no me critiques, Luli, pero cuando tuvimos nuestro Presidente no había atropellos y todas las empleadas domesticas tenían imposiciones, vacaciones y derecho a vivir y a respirar. Date cuenta de la vieja que te hablé por teléfono, !ay!, no me digas que ya te has olvidado, Luli?, hablo de la patuleca, esa vieja rica que se cree la placenta de las mujeres, bueno no me digas que yo soy ordinario, eso de la placenta lo dijiste tú por teléfono..., pero, date cuenta, la patuleca, sin marido y más puta que la constitución fascista, tiene sus casas, sus parcelas y, lo raro, es que nunca le ha trabajado un día a nadie. Esa mujer, Luli, existe. Vive humillando las nanas, les quita hasta el pasaporte o las denuncia por ilegales. Eso, Luli, también ha pasado en el exilio. Chilenos, lumpen que se hicieron pasar por refugiados políticos, llevan la pobre gente a sus casas, las hacen trabajar hasta tarde noche, las maltratan y amenazan con denunciarlas a la policía si no trabajan gratis. Se llora en Chile y fuera de Chile. No hay control ni razón. No hay estilos de vida sino que bienes robados. El sudor ajeno, Luli, es la fortuna de los antihumanos. Todos los seres humanos pasamos por momentos difíciles y lo peor es que tantos no lograr salir por causas conocidas, Luli, porque el pan, eso lo digo siempre, el pan no tiene nacionalidad, Luli, sino que algo sagrado en la boca del hombre y atropellado en el hocico del animal. No digas eso, Luli, no me digas que soy el Róbinson de los pobres..., ya me conoces, no es por güevear la concertación sino que es para acusar la sociedad chilena que anda robando el sudor al pobre de mi patria y si nuestro "héroe de la patria" estuviera vivo, pues, estaría diciendo lo mismo que escribo. Ya vendrán momentos mejores, dicen por los pasillos de la moneda... Se va suprimir el derecho del pueblo, se pondrán camarotes en el hogar de cristo... las nanas deberán ir a mear a un baño de restaurante y se les descontará de su salario esas orinadas porque han bebido el agua de la casa y el agua, obvio, es cara... La sabiduría de un pueblo que no sabe aún que la patria, el exilio, y los hombres de buena voluntad le ha dado un héroe del proletariado.