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Puesta online a las 16:05, el 12 de Marzo del 2010
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El fin de la primera parte de la transición
Posted on 10 Marzo, 2010. Filed under: AGENDA POLITICA, AL FONDO A LA IZQUIERDA, CHILE POLÍTICO, CHILENOS TODOS, ¿ULTIMA ESPERANZA? |
LA PRIMERA PARTE DE LA TRANSICIÓN EN CHILE
Acto I: el régimen militar convoca un plebiscito para seguir gobernando por 8 años más en octubre de 1988 y la mayoría ciudadana del país le dice NO. Entonces, partir de 1990 se inicia política e institucionalmente la transición a la democracia y se elige una sucesión de gobiernos de la Concertación de Partidos por la Democracia (inicialmente una coalición de 11 partidos y movimientos) hasta diciembre 2009/enero 2010.
En lo esencial, la estructura institucional heredada de la dictadura militar permanece casi inalterable, salvo que gradualmente se eliminaron algunos enclaves y amarres (senadores designados, subordinación de las FFAA al poder civil, nombramiento de los comandantes en jefe de las FFAA), sobre la base de la vigencia de una Constitución autoritaria, oligárquica, centralizada y presidencialista de 1980, ahora utilizada con fines democráticos.
En esta prolongada primera parte de la transición, el país consolida el modelo neoliberal de economía con apertura a los mercados internacionales, al tiempo que se instala un binominalismo de consenso básico entre la coalición gobernante y la oposición de derecha, y se produce una serie limitada de reformas políticas parciales, y se profundizan y agudizan las desigualdades sociales. El país sale al mundo rompiendo su aislamiento anterior, con una imagen de nación moderna que progresa en estabilidad y que se acerca a la modernidad del primer mundo.
El contexto general de la primera parte de la transición (1990-2009) es de la gobernabilidad política y la tranquilidad social, a pesar de ciertos episodios puntuales de movilización social (estudiantes secundarios, profesores, funcionarios públicos, trabajadores del cobre, microbuseros, trabajadores madereros, comuneros mapuches…), en términos tales que las dos coaliciones políticas mayoritarias pudieron ejercer una suerte de co-gobierno en materias socio-económicas y de protección social que no alteren el modelo económico dominante.
Las transiciones desde regímenes autoritarios o dictatoriales hacia regímenes democráticos suponen que tienen un punto de partida: el fracaso, derrota o derrumbe de la dictadura anterior; y un punto de llegada: la instalación de instituciones y normas completamente democráticas que produzcan en la ciudadanía la certeza que existe una democracia plena.
En Chile, esta transición interminable se realiza con la misma Constitución del régimen dictatorial (con algunos adornos y embellecimientos), con el mismo régimen político presidencial, centralizado y vertical, y con la continuidad casi inalterada del mismo sistema económico instalado por la dictadura anterior.
Los principales y grandes beneficiarios del modelo económico de dominación fue el gran empresariado nacional e internacional, los sectores mas globalizados de las capas medias y profesionales, mientras la pequeña y mediana empresa termina endeudada y colapsada por la desigualdad en el acceso al credito y las oportunidades.
La disminución historica de la pobreza en Chile, durante esta primera parte de la transición, no ha significado una menor desigualdad social, sino por el contrario representa una profunda brecha social, territorial y cultural en la distribución del ingreso y la riqueza que afecta a millones de trabajadores, mujeres, jovenes y ancianos… al mismo tiempo que se agudiza la concentración del capital y de las empresas en algunos pocos grupos y conglomerados económicos y la dependencia y vulnerabilidad internacional de la economía ante las crisis y vaivenes globales.
Las transformaciones estructurales realizadas en los 20 años en el plano social alcanzan a dimensiones tan vastas como la educación, la salud, la seguridad social, la infraestructura vial y la inserción internacional, en un balance que aún no está realizado completamente.
LA SEGUNDA PARTE DE LA TRANSICIÓN
Acto II: 11 de marzo de 2010. La ciudadanía ha elegido al primer gobernante de derecha mediante sufragio democrático desde 1958 y se abre una nueva etapa del proceso de transición.
Termina lo que podríamos llamar la fase de centro-izquierda moderada de la transición a una democracia plena (tarea aun pendiente), y entramos en una fase liberal-conservadora de la transición a la democracia.
Este nuevo período de l transición se inicia con la misma Constitución Política del siglo pasado, con un sistema electoral binominal excluyente, con un orden político basado en el acuerdo consensuado de las dos coaliciones políticas mayoritarias, esta vez bajo las condiciones sociales, materiales y económicas de emergencia creadas por el sismo de fines de febrero de 2010.
Mientras el campo de la derecha política tiende a unificarse y a cohesionarse (bajo la égida bipolar de la UDI y RN, los partidos fundamentales de la derecha chilena), el campo de la centro-izquierda y del llamado progresismo tiende a dividirse y a fragmentarse (fenómeno de dispersión que es mas notorio en el mundo del socialismo).
En Chile la crisis económica de 2008 terminó favoreciendo políticamente a la derecha, a su estrategia de desalojo y sus soluciones neoliberales, y perjudicando a la Concertación de centro-izquierda, agobiada por las divisiones y un proyecto de futuro que no pudo convocar a la mayoría ciudadana.
¿El triunfo de la derecha en Chile marca un punto de inflexión en la evolución política del continente sudamericano donde han predominado entre 2000 y 2010 los gobiernos populares, progresistas y de signo de centro izquierda? ¿O Chile seguirá siendo una isla política con un gobierno de derecha, en un continente latinoamericano donde todavía prevalecen los gobiernos de izquierda y de centro izquierda?