Crisis en el sistema mundial El debate sobre el encubrimiento de curas pederastas .Financiamiento del sistema de salud en
...
Puesta online a las 8:38, el 12 de Abril del 2010
En el comentario semanal de hoy domingo 11de abril de 2010, Marcelo Solervicens analiza tres temas:
Reflexiones sobre la convergencia de crisis en el sistema mundial
El debate sobre el encubrimiento de curas pederastas por la Iglesia Católica;
El debate sobre el financiamiento del sistema de salud en Quebec;
______________________________
Reflexiones sobre la convergencia de crisis en el sistema mundial
Las recientes informaciones sobre la recuperación de la economía mundial encubren que la profunda crisis financiera y económica que afecta al mundo desde fines de 2007 se acompaña de una crisis energética y de una crisis alimenticia en los países perfiéricos poniendo en evidencia el agotamiento y el caracter no viable del modo de producción capitalista actual.
La utopía neoliberal está en crisis y aunque surgen nuevas propuestas de adaptación capitalista al cambio climático y sus efectos; es la lógica de la ganancia y del crecimiento económico a toda costa lo que aparece en juego en la convergencia de crisis que afectan al planeta.
El efecto más importante de la crisis económica es el aumento de las desigualdades entre los países centrales y los paises periféricos en el sistema mundial. Con ello se hace retroceder los pequeños avances que se habían obtenido luego de una década de crecimiento sostenido de la economía mundial y de treinta años de apertura de los paises del tercer mundo a la economía mundial.
Es la vulnerabilidad de los países periféricos, creada por la apertura de las economías locales frente al capitalismo mundial, lo que agudiza las consecuencias negativas de la crisis. La crisis económica griega muestra que ella no afecta solo los países periféricos: Grecia evitará su naufragio financiero, con una ayuda condicionada a una observancia más estricta de las directrices marcadas desde Alemania, su principal benefactor.
A la crisis bancaria y financiera de 2007 siguió la crisis económica mundial y la explosión de cifras de cesantía. Ahora, producto de los miles de millones invertidos en salvar los bancos, hay una grave crisis de las finanzas públicas. Los ciudadanos deben financiar el generoso rescate de los bancos pagando las enormes deudas públicas y déficits creados por la crisis. El Fondo Monetario Internacional subraya que cinco de los Estados del G-8 tienen una deuda pública superior al 100% del PIB, con Japón (200%) a la cabeza. Alemania y Canadá se hallan hasta ahora por debajo del umbral del 100%. Nunca antes en tiempos de paz había subido de manera tan extrema la deuda pública en los países capitalistas desarrollados como ha ocurrido desde el comienzo de la crisis financiera mundial a finales de 2007.
Según algunos estudios recientes del FMI en 2009, a consecuencia de la actual crisis económica internacional, el PIB mundial se contrajo un alarmante 6,25% (anualizado) y nuevamente en 2,6% en 2009. Las economías avanzadas han estado atravesando recesiones profundas durante los últimos dos años.
Son sólo unos pocos millones de personas tanto en los paises centrales como en los paises de la periferia del sistema económico mundial quienes se han beneficiado a gran escala de las políticas neoliberales, pero serán miles de millones quienes sufrirán las consecuencias. En un conocido informe sobre desigualdades sociales de la ONU, ya en 2005, se estimaba que la globalización ha contribuido a acentuar las desigualdades que resultan en que el 20% más rico del planeta realice el 86% del consumo privado y el 20% más pobre apenas supere el 1%. Situación que el sistema capitalista tiende a reproducir en el seno de cada país.
Otra instancia multilateral, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre comercio y desarrollo (UNCTAD) publicó un documento en el que considera que: "el laissez-faire de los últimos 20 años, inspirado por un fundamentalismo de mercado, ha fracasado estrepitosamente". Según la UNCTAD, la fe ciega en la eficiencia de los mercados financieros desregulados y la inexistencia de un sistema financiero y monetario basado en la cooperación, lo que generó la ilusión de que las operaciones financieras especulativas en numerosos ámbitos podían rendir ganancias sin riesgo y otorgaban licencia para el derroche . La creencia ideológica en las virtudes del mercado fortaleció la desregulación favoreció la aparición de instrumentos financieros "innovadores" sin vinculación alguna con actividades productivas en el sector real de la economía estuvo al origen de la crisis bancaria y financiera porque la extrapolación de gastos era pura imaginación. Esa crisis económica y financiera, generada en los países ricos por la avaricia neoliberal, reforzó la crisis ecológico-energética y la crisis alimentaria que afectan fundamentalmente a los países empobrecidos. Esas crisis se traducen en que los recursos naturales existentes a nivel mundial no son suficientes para sustentar un modelo de desarrollo global basado en los actuales patrones occidentales de vida. El Planeta no es capaz de soportar el desarrollo de todos a un mismo tiempo, no al menos desde una perspectiva consumista-capitalista, tal cual quieren imponer al mundo los países desarrollados.
Las perspectivas son sombrías porque el impacto del cambio climático sobre el rendimiento de la agricultura será enorme, producto de la alteración en la disponibilidad de agua, tierra, biodiversidad afectará la cadena alimenticia en su conjunto. Según la FAO, el fenómeno del cambio climático podría afectar seriamente la disponibilidad de alimentos para los 9.000 millones de personas que se prevén para el año 2050.
La crisis alimenticia se ve agravada por el aumento en los precios de los alimentos de primera necesidad por la especulación en los mercados internacionales de alimentos. Según el banco Mundial, más de 1.000 millones de personas padecían hambre crónica a finales de 2009. Otra causa de la crisis alimenticia proviene del crecimiento de la producción de biocombustibles que resta al consumo humano una parte creciente de la producción alimentaria (caña de azúcar, girasol, colza, trigo, maíz, remolacha) porque se usa para producir biocarburantes, más rentables para la gran agroindustria de la exportación.
La confluencia de la crisis financiera y económica con la crisis ecológico-energética y la crisis alimenticia apuntan a un cuestionamiento no sólo del modelo capitalista neoliberal específico, sino que además de las bases mismas del modo de producción capitalista, porque no es viable estratégicamente y los hechos lo están demostrando fehacientemente.
_________________________
El debate sobre el encubrimiento de curas pederastas por la Iglesia Católica;
En las últimas semanas se ha reactivado en la escena internacional, el debate sobre las responsabilidades de la Iglesia Católica en ocultar pederastas en su seno, una situación que ampara la impunidad de esos criminales y que les permite reincidir. Se trata de un tema recurrente ante el cual la Iglesia Católica Apostólica y Romana ha errado en los mecanismos para cerrar ese capítulo doloroso; aunque ahora el vaticano argumenta que obliga a los obispos a que denuncien a las autoridades judiciales civiles los casos de pederastas que puedan existir entre los curas.
La Iglesia Oficial a través del periódico “Observatorio Romano” considera que Benito XVI es victima de una campaña de denigramiento injustificada por el tratamiento por la iglesia de los curas pederastas. Mientras tanto se elevan voces que exigen, lisa y llanamente la renuncia del Papa por tratar el expediente como si la Iglesia fuera una fortaleza sitiada.
Ciertamente, Benito XVI no ha sido tan eficaz como Pablo II en su tratamiento de los problemas de la Iglesia; ya que su antecesor logró acallarlos. Benito XVI ha cometido numerosos errores diplomáticos y ha causado resquemores con sus declaraciones desafortunadas como las contra el uso del condón para prevenir el SIDA en África. Lo cierto es que el ex cardenal Ratzinger sigue la línea intransigente y dogmática que le caracterizó cuando era el jefe de la Orden de la doctrina de la Fe, heredera de la institución de la Inquisición, de triste memoria. Además fue quién desarticuló la fuerza de la teología de la liberación y los esfuerzos renovadores del concilio vaticano II en los años sesenta.
A pesar que su antecesor Pablo II ya habia tenido que tratar el tema de los curas pederastas, lo hizo con mayor éxito. Lo cierto es que la actitud tradicional de encubrimiento adoptada por la Iglesia frente a los pederastas es inaceptable y la Iglesia Católica no tiene más remedio que pedir perdón y hacer todo lo posible que este tipo de situaciones vuelvan a repetirse.
Se trata de un tema delicado pero es un problema social y no religioso. Un problema de eludir la responsabilidad de una institución que no puede estar por encima de las leyes humanas; más aún cuando pretende dar lecciones de moralidad y de buen comportamiento a sus feligreses.
Además, de acuerdo a todos los observadores, la pésima gestión de la crisis por parte del papa Benito XVI, al encubrir unos pocos, tiene un costo enorme para la Iglesia como institución. Algunos hablan incluso de su desaparecimiento o mayor debilitamiento frente a otras religiones, Iglesias o sectas más modernas.
Aunque la situación ya ha sido denunciada en numerosas oportunidades, fueron las denuncias de las víctimas Irlandesas en manos de los curas, las del New York Times y de otros periódicos las que han reactivado el tema, por razones oscuras. Pero ello no evita que precisamente los debían proteger a los niños fueron sus verdugos. Las respuestas del actual Papa de la Iglesia católica romana Benito XVI son inaceptables. Incluso el mismo apareceria vinculado a casos de encubrimiento, demostrando según sus detractores la indolencia de la Iglesia frente a los efectos traumáticos de las acciones de sus funcionarios.
Los crímenes cometidos son horribles y no deben quedar impunes. Son miles las victimas conocidas o anónimas que tras los muros de los templos, de muchos orfanatos y colegios sufrieron los ataques de curas que aprovecharon su situación de poder y la estatura moral que gozaba la Iglesia, abusaron de niños indefensos, cometiendo un crimen que es considerado de los más execrables por el mundo laico y que para la religión católica es un pecado capital que condena al infierno al culpable.
En lugar de entregar los culpables a la justicia o de expulsarlos de sus filas la política sistemática de la Iglesia Católica en el pasado fue de perdonarles y trasladarlos a otros lugares. Con ello se les permitió volver a usar de su situación de poder para hacer nuevas victimas. La Iglesia en el pasado ha debido dar medidas de reparación a las victimas, pero nunca ha reconocido formalmente sus culpas. Ha preferido siempre una acción institucional y no la que debiera dictar la conciencia de una institución religiosa. Para medir la hipocresía, debe recordarse que es la misma iglesia que excomulgó a una niña de 10 años en Brasil y a su madre, el castigo mayor que puede aplicar la Iglesia Católica, porque se hizo abortar al estar en cinta como resultado de una violación y que a esa edad corría peligro de muerte al dar a luz.
Para algunos la renuncia del Papa Benito XVI, serviría de verdadera compensación; para otros, la infalibilidad de los papas, le impide que pueda adoptar esa vía aunque lo quisiera; para otros aún, la Iglesia debe compensar las victimas y pedir perdon de verdad.
En todos los casos está claro que si la Iglesia desea sobrevivir a la crisis, deberá enfrentar sus propios demonios; porque es su autoridad moral la que está directamente cuestionada en lo que es más fundamental para una Iglesia; vale decir su actitud frente a los que ponen su vida en sus manos. En estos casos no caben ambigüedades como ha sido hasta ahora la posición del vaticano.
___________________________
El debate sobre el financiamiento del sistema de salud en Quebec;
Hace poco más de una semana, el ministro de finanzas Raymond Bachand presentó el presupuesto de 2010-2011 del gobierno de Jean Charest orientado según el ministro a mantener los servicios públicos y al mismo tiempo eliminar en sólo cinco años el déficit fiscal producto de la crisis económica.
Lo cierto es que el gobierno liberal siguió las recomendaciones de los autodenominados “lúcidos” y aprovechó la coyuntura para imponer además un viraje al rol del Estado. Como prueba de ello, fueron los sectores patronales y los analistas y medios ligados a ellos quienes saludaron con entusiasmo el coraje del ministro por atacarse finalmente a las llamadas “vacas sagradas” del modelo quebequense de seguridad social. Todo ello con el argumento repetido desde hace años sobre que los quebequenses estarían viviendo por encima de sus medios y que para conservar los servicios y los aumentos de costos del sistema de salud había que pagarlos preparándolos para la privatización. El ministro también siguió las presiones de los economistas y sectores patronales al no aumentar los impuestos a la renta que los lúcidos que consideran como un mecanismo fiscal que reduce la competitividad de las empresas y decidió pagar el déficit con aumento de impuestos a la venta o alza en los precios de los servicios. Lo cierto es que con el enfoque neoliberal del ministro Bachand Quebec ha terminado siendo el lugar donde es más conveniente invertir para las empresas y donde los pobres y los sectores de ingresos medios siguen perdiendo su poder adquisitivo.
Por su parte, el aumento del impuesto a la renta responde a un enfoque basado en la solidaridad social porque el uso de un impuesto progresivo de acuerdo a los ingresos permite remediar a las desigualdades económicas propias del sistema de explotación capitalista.
En lugar de ello el presupuesto del ministro Bachand busca nuevos ingresos para el aparato estatal mediante el aumento del impuesto a la venta, la TVQ, lo cual afecta todos los quebequenses en el momento de consumir, además subirá la cuenta d electricidad que deben pagar los quebequenses a pesar de las enormes ganancias que obtiene la empresa de propiedad estatal y que también afectarán con mayor peso a los sectores de bajos ingresos. Del presupuesto Bachand desapareció completamente la estrategia de lucha contra la pobreza ó los mecanismos que permitirían asegurar mayor igualdad económica. Además al plantearse liberar los costos de matrículas para la enseñanza en la Universidades, con la justificación que los estudiantes después ganarán mucho dinero con sus carreras, se impondrán limitaciones al acceso al saber, que es uno de los sectores precisamente que permitiría aumentar la fuerza de la economía quebequense en el futuro.
El gobierno planteó reducir el tamaño del estado imponiendo disminución de su masa salarial, eliminación de servicios como por ejemplo la eliminación de 35 clases de francés destinadas a los nuevos inmigrantes, a pesar de que es un elemento importante de la integración de los inmigrantes. La reducción de la función pública hace que a pesar de los esfuerzos de los ciudadanos, que van a pagar para financiar el déficit creado por las especulaciones de las empresas, es que no mejorarán los servicios públicos. Además, el gobierno no se plantea revisar la política de entrega de primas a los altos funcionarios o a los dirigentes de las empresas estatales siendo que los empleados públicos no reciben esas granjerías.
Es en torno al debate sobre el sistema de salud donde han cristalizado las críticas más importantes. El gobierno de Jean Charest propone la imposición de un monto uniforme de 25 dólares en 2011, de 100 dólares en 2012 y después 200 dólares anuales para financiar el fondo de la salud. Una medida uniforme, sin graduación respecto de los ingresos por lo que afectará enormemente los sectores de más bajos ingresos que pagan impuesto a contar de 30,000 dólares por familia independientemente de los ingresos para financiar el sistema de salud. El problema es que el gobierno no prevé un aumento de los servicios de salud, sino que la misma situación de malos servicios que dificultan el acceso. La lógica de justificar el impuesto para que los quebequenses se den cuenta del costo del sistema de salud va contra toda la lógica del acceso universal a la salud y buscar reforzar la privatización que ya se da a través de la existencia de clínicas privadas que realizan más de cuarenta tipos de operaciones mientras que las salas de operación en los hospitales están inactivas por falta de personal. El gobierno prefiere contratar enfermeras disponibles por agencias privadas a alto costo en lugar de mejorar las condiciones de trabajo de las enfermeras del servicio público.
El ministro Bachand plantea además establecer a contar de 2014 terminar con el acceso universal reemplazándolo por la lógica del usador pagador, cobrando 25 dólares por consulta para evitar los excesos en el uso. Ello es contrario a la actual ley de seguro de salud federal y provincial porque se limitaría el acceso a un servicio que es esencial precisamente para los más enfermos, particularmente para la tercera edad y quienes que sufren enfermedades crónicas.
La reacción frente a este nuevo ataque del gobierno Charest contra el modelo quebequense, que recuerda los planes de reingeniería estatal que causaron revuelo en 2003, proviene de que un tal ataque no formó parte de las propuestas de Jean Charest para la campaña electoral. Por ello que ya se están dando movilizaciones ciudadanas en Montreal y en Quebec. Los analistas consideran que los impopulares planes de Charest podrían costarle la reelección. Para otros esos planes confirman que Charest renunciará antes de las próximas elecciones. Está que el gobierno Charest está determinado a seguir con la privatización tranquila del sistema de salud, si es que la sociedad civil no se moviliza y le fuerza a retroceder. El primer ministro Jean Charest quería tener un gobierno mayoritario para tener las dos manos sobre el volante y enfrentar la crisis. Ahora ha resultados que está usando su mayoría en el parlamento para meter las dos manos en los bolsillos de los ciudadanos quebequenses.