Después de sacarse las tachuelas clavadas en los pies las mujeres lanzaron un par de garabatos al cielo.
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Puesta online a las 9:27, el 22 de Octubre del 2008
Después de sacarse las tachuelas clavadas en los pies las mujeres lanzaron un par de garabatos al cielo. A ninguno le encanta que le claven tachuelas en las plantas de las patas. Todo el rito, demasiado rito, dicen unos, fue en honor a la raza, o de las razas. Una mujer morena, o casi morena, dijo: - Probemos clavarle las bolas a los hombres-. El Dios de las razas, o de la raza, pidió que se le cortaran la lengua a la mujer. -!Fuera esa lengua, gritó-. Los seguidores de las razas, o de la raza, tomaron tijeras y alicates. La mujer preguntó - ¿Quieren acallar mi color? - Sí- respondieron los seguidores. Las otras mujeres se aliaron. Unas crucificaron al Dios de las razas, las otras, caparon los seguidores de las razas, o de la raza, mientras los que escaparon se asilaron en una isla de Filipinas para crear una nueva raza... Nunca se sabrá si eso llegaría a ser realidad. La CIA prometió una pastillita rubia para los asilados y, seguro, que uno u otro podría quedar embarazado y, lo justo, eso ya se sabía, era que los seguidores de las razas, o de la raza, trajeran niñitos rubios a la isla.