Mandatario boliviano lloró al saber del histórico acuerdo Proyecto de Constitución de Evo recibió luz verde del Congreso
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Puesta online a las 9:37, el 22 de Octubre del 2008
Miércoles 22 de octubre de 2008
/ La Nación / Agencias
Mandatario boliviano lloró al saber del histórico acuerdo
Proyecto de Constitución de Evo recibió luz verde del Congreso
Legisladores proclamaron ley que convoca a un referendo constitucional para el 25 de enero de 2009, tras lograr consenso sobre la nueva Carta Magna a la que se le reformaron un centenar de artículos.
En plena calle, emocionado y agotado por la larga vigilia en espera del acuerdo, y rodeado de 150 mil de sus partidarios, el Presidente Evo Morales proclamó ayer la histórica ley que convoca a un referendo para el 25 de enero de 2009, donde los bolivianos tendrán la oportunidad de aprobar o rechazar la nueva Constitución.
Eso ocurrió sólo una hora después de que el Congreso aprobara finalmente esta ley, tras largas 18 horas de acalorado debate.
Cuando el vicepresidente Álvaro García Linera informó a la multitud que los legisladores habían logrado ponerse de acuerdo en los 411 artículos de la nueva Carta Magna, los vítores estallaron en la calle, frente a la sede del Congreso, y a los abrazos y los bailes siguió la entonación del himno nacional.
Atrás quedaban las tensas horas de espera. Los 150 mil partidarios de Morales, encabezados por el mismísimo Presidente, habían llegado el lunes a La Paz tras siete días de caminata, que sumaron 200 kilómetros, para presionar al Congreso. Desde entonces esperaban la resolución de los legisladores. Pero durante la mañana de ayer, la presión de la larga vigilia -que fue matizada con discursos y la actuación de grupos folclóricos- hizo temer actos de violencia. Algunas detonaciones de dinamita alcanzaron a escucharse, y los más exaltados hasta amenazaron con hacer explotar la sede del Congreso. Por eso el Mandatario debió dirigirse a los congregados, cerca de las 6 de la mañana, para pedir "paciencia". Y la espera dio frutos.
"Siento que este proceso de cambio es sin retorno, digan lo que digan, hagan lo que hagan, ya no va a volver el neoliberalismo", afirmó Morales ante los miles de campesinos y obreros concentrados en la Plaza Murillo de la capital.
En su improvisado discurso, Morales -el primer Presidente aymara que gobierna Bolivia- dijo que "el pueblo estará siempre para derrotar al imperio y al neoliberalismo" y acotó que la nueva ley fundamental permitirá cerrar las históricas brechas sociales.
Convocó además, a sus bases para iniciar inmediatamente la campaña por el Sí a su proyecto de Constitución, para aprobarla "con el 100%".
García Linera, quien además es el presidente del Congreso, hizo también un pequeño guiño a sus opositores políticos asegurando que el acuerdo "no hubiera sido posible sin la presencia de una oposición democrática".
El acuerdo para aprobar el plebiscito se había anunciado en la víspera por parte de representantes del oficialismo y de la oposición. Para lograrlo el Mandatario boliviano debió ceder a las presiones opositoras para renunciar a una segunda reelección. Así, el Mandatario podrá presentarse a las elecciones anticipadas que se realizarán en diciembre del próximo año, siempre y cuando en enero los bolivianos le den el Sí a la nueva Constitución. Sin embargo, y aunque la nueva Carta Magna aprueba la reelección, Morales no se presentaría a las elecciones del 2014.
LARGA LUCHA
La nueva Constitución constituye el principal proyecto del Gobierno de Evo Morales que comenzó en 2006 bajo el compromiso de "refundar Bolivia".
Tras la tormentosa labor de una dividida Asamblea Constituyente, el proyecto de Carta Magna fue aprobado a fines del año pasado con los votos del oficialismo pero sin el apoyo de los asambleístas de oposición.
Desde ahí comenzó una serie de disputas con la oposición política y con los departamentos rebeldes, que exigen autonomías, y que amenazaban con hacer naufragar el proyecto de Constitución. Esa situación llevó al país al borde de la confrontación total, generó violencia entre civiles y derivó en una gran preocupación en la región.
Finalmente, el acuerdo parlamentario introdujo cambios al proyecto de Carta Magna que finalmente fue aprobado ayer.
Los partidos acordaron, además, que junto al referendo Constitucional habrá otro para decidir la máxima extensión de las propiedades privadas agrícolas (entre 5.000 y 10.000 hectáreas), cuyo resultado será incorporado al texto de la nueva norma.
TEXTO REFORMADO
El nuevo proyecto constitucional reconoce a más de 30 naciones indígenas, permite las autonomías departamentales reclamadas por la oposición y establece un rol protagónico para el Estado en la economía.
Además, prohíbe las privatizaciones y pone en vigencia algunos bonos sociales, como una renta para los ancianos y una dotación anual para los escolares.
Los legisladores reconocieron las autonomías en los ámbitos departamental, municipal e indígena con transferencias concretas de unos 30 roles y funciones del gobierno central, y la composición y elección de los poderes Legislativo y Electoral.
La oposición logró, además del compromiso de Morales sobre la reelección, suavizar algunas políticas que el oficialismo quería introducir en temas como las autonomías, la posesión de tierras, el control social y la libertad de expresión.
En total, según García Linera, se modificaron más de 100 artículos del proyecto Constitucional elaborado por la Constituyente.
OEA CELEBRA
El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, expresó ayer su satisfacción por el acuerdo alcanzado entre el Gobierno y los parlamentarios bolivianos para convocar el referéndum de la nueva Constitución.
En un comunicado, el máximo responsable de la Organización de Estados Americanos (OEA) calificó el acuerdo como “una demostración de que la flexibilidad y el diálogo son los únicos instrumentos para resolver las crisis políticas, por difíciles que puedan parecer”.
Insulza afirmó que solamente “la determinación del Gobierno y la oposición por llegar a un acuerdo permitió alcanzar coincidencias para superar la crisis, en base a dos objetivos que nuestra organización ha valorado como esenciales: la continuidad institucional y evitar todo estallido de violencia”.
Horas antes, el director de la oficina de Prevención y Resolución de Conflictos de la OEA, Raúl Lago, uno de los observadores internacionales de las sesiones parlamentarias en las que se discutieron las modificaciones del texto constitucional, calificó el acuerdo como “el primer paso que marca el camino hacia la unidad” del país.