El actual crac financiero Por Carlos Benítez Villodres Chileinforma-España Las Bolsas de Europa, América y Asia continúan e
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Puesta online a las 7:49, el 27 de Octubre del 2008
El actual crac financiero
Por Carlos Benítez Villodres
Chileinforma-España
Las Bolsas de Europa, América y Asia continúan en estado agónico. Ante los espectaculares desplomes de las mismas, el pánico se adueña, a nivel mundial, de los mercados financieros y de los gobiernos de cada país y de sus poblaciones respectivas. Este ambiente de alarma es una consecuencia del contagio de la economía real por la crisis financiera actual. Ambas, pues, sufren la misma patología con la severa gravedad que esta conlleva. Ciertamente la mejoría de la última repercute directamente en la de la primera. Pero… ¿qué está sucediendo en las plazas bursátiles para que la agonía de las Bolsas se prolongue sine die? Este crac financiero, el peor en 80 años, se debe a varias causas, pero la más significativa es la desconfianza de los inversores en la capacidad de los regidores de los países de Europa, América y Asia para hacer frente a la crisis de forma unitaria.
De las reuniones habidas por los representantes del G8 (EEUU, Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Canadá, Japón y Rusia, esta última desde 1997) surgen comunicados calificados por los inversores de “light”. La palabrería preside estas asambleas. En ellas, no se toman medidas operativas, de acción inminente. El plan integral de fondo que detenga la caída al vacío de las Bolsas brilla por su ausencia. Los representantes de las naciones más ricas e industrializadas y de aquellas otras emergentes (India, China, Egipto, Suráfrica, México y Brasil) no aúnan compromisos serios sobre actividades vitales a realizar. Cada país trata el tema de la economía a su antojo, es decir, desde el ángulo que le permita saber cómo obtener más provecho de la debacle, aunque los demás agraven su estado patológico y se abismen aún más de lo que ya lo están. Cada vez que Nicolas Sarkozy habla, se rebela, acrecienta la “desUnión Europea”. Lo mismo sucede con Gordon Brown, Angela Merkel y Silvio Berlusconi.
La falta de una acción conjunta entre el G8 no sólo profundiza la crisis sino que da lugar a un verdadero “sálvese quien pueda”. Cada país toma medidas aisladas, en salvaguarda de sus respectivos sistemas financieros, hasta tal punto que se genera una verdadera “guerra de los plazos fijos”. En la pasada reunión, cada nación ofreció garantías adicionales para captar fondos, hecho que dinamitó la homogeneidad del bloque y aceleró el traspaso de capitales de un país a otro. En definitiva, los gobiernos no estuvieron, y continúan sin estarlo, a la altura de la gravedad de la crisis y eso se reflejó en caídas históricas de las principales Bolsas de Europa. Las acciones sufrieron su peor derrumbe, en términos porcentuales, de la historia y alcanzaron su mínimo en cuatro años.
Además, el impacto de la crisis económica en lo que respecta a la cotización dólar-euro, logró que la moneda estadounidense subiera a un nuevo máximo (1 euro/1,26 dólares) frente a 1,6 unidades de hace relativamente poco tiempo. Y tal y como están los mercados monetarios mundiales (congelados), se prevé que el dólar prosiga fortaleciéndose frente al euro. Malos y enrarecidos aires corren para la moneda europea, lo cual agrava aún más situación económica del Eurogrupo.
Los mercados están, pues, en caída libre. El panorama se presenta muy pesimista y está lejos de acabar. Todo indica que los problemas persistirán y que aún falta un largo camino de sinsabores por recorrer.
En la actualidad, el mundo entero dirige su mente y su mirada hacia la cumbre mundial del llamado G20 sobre la crisis que sacude los mercados globalizados, un anuncio que no logró frenar un nuevo hundimiento de las bolsas, alarmadas por las señales tangibles de recesión en muchos países desarrollados. Esta primera cumbre, aceptada por Estados Unidos bajo presión de la Unión Europea, se llevará a cabo el 15 del próximo mes de noviembre en el National Building Museum de Washington, según anunció la Casa Blanca el sábado pasado (25 octubre). El G20 incluye a los ocho países más ricos (el G8), ya reseñados, a once emergentes, -para esta ocasión-, liderados por Brasil, (Argentina, Brasil, México, China, India, Australia, Indonesia, Arabia Saudí, Sudáfrica, Corea del Sur y Turquía) y a la Unión Europea (UE), representada por el país que ejerce su presidencia semestral, actualmente en manos de Francia.
Por consiguiente, España, al día de hoy, no ha sido citada para asistir a dicha asamblea, es decir, ni los EEUU ni los países más industrializados de Europa, convocantes de la misma, ni siquiera consideran a nuestro país como una nación emergente. Esta actitud, por parte de las naciones referidas, es desvergonzada, canallesca, denigrante… Rodríguez Zapatero, como actual presidente del Gobierno español, debe tomar nota de este arbitrario e inadmisible ninguneo y, al mismo tiempo, exigir a las naciones convocantes que nuestro país esté presente ese día en la cumbre del G20, a pesar de la insistencia de Sarkozy en su decisión de excluir a España de la lista de participantes de la cumbre financiera mundial, ya que de aceptar la petición del jefe del Ejecutivo español podría crearse, según él, problemas con Polonia (?). A buen entendedor, pocas palabras bastan. Ahora a meditar lo leído.