Insólito proyecto chileno intenta cambiar la mala imagen del tiburón en el mundo El Programa de Conservación de Tiburones (P
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Puesta online a las 9:40, el 04 de Agosto del 2010
Insólito proyecto chileno intenta cambiar la mala imagen del tiburón en el mundo
El Programa de Conservación de Tiburones (PCT) de la Universidad Austral, intenta crear conciencia global sobre el daño que sufre el temido mamífero y lanza página web.
Insólito proyecto chileno intenta cambiar la mala imagen del tiburón en el mundo
Cuando la gente recuerda a los tiburones, lo piensa dos veces antes de meter los pies en el agua. Las imágenes del jovencito de la película rodeado de escualos o Steven Spielberg sintonizando la música clásica del asesino despiadado del fondo marino de las películas Tiburón han marcado incluso a los bañistas y pescadores de aguas frías donde no hay aletas a la vista.
Pero quienes en verdad están en contacto con este tipo de peces, son biólogos marinos de la Universidad Austral quienes crearon en 2009 el Programa de Conservación de Tiburones (PCT), una plataforma de divulgación de información científica que además de coordinar actividades que fomenten el uso responsable y racional los tiburones en la pesca artesanal, promueve la conservación de este ser vivo que es faenado de manera indiscriminada. Sólo por ignorancia.
Pocos saben que en Chile existen 48 tipos distintos de tiburones, y esto no es motivo para temerle a las vacaciones de verano. Por el contrario, se trata de especies pequeñas que son arrasadas por la pesca industrial y de las cuales 12 se encuentran en algún grado de amenaza de extinción. “Lamentablemente estas especies no son tan populares como otros animales carismáticos como el cóndor, el huemul o las ballenas lo que hace que cada vez sean menos las iniciativas de investigación aplicadas hacia la solución de sus problemas de conservación”, explica Carlos Bustamante, uno de los fundadores del PCT.
El Programa de Conservación de Tiburones estrena esta semana su página web, www.tiburoneschile.cl y trabaja actualmente con pescadores artesanales educando sobre la necesidad de explotar racionalmente la existencia de tiburones, rayas y quimeras. También lleva a cabo una insólita campaña a través de las redes sociales entregando información que ayuda a comprender las amenazas actuales para la sobrevivencia de estos animales y editando videos sobre la idea convencional que genera temor sobre el tiburón y la realidad de que son presa, paradójicamente, estos depredadores.
Cada hora mueren más de 11.300 tiburones en los mares del mundo por acción humana. La principal actividad relacionada es la de cortarles las aletas para preparar sopas enlatadas en Asia o preparar compuestos que supuestamente combaten la disfunción eréctil. Al animal se le extraen las aletas y el resto del tiburón es lanzado al mar donde finalmente muere al no poder desplazarse. Al año, esta cifra supera los 100 millones de tiburones muertos brutalmente.
Uno de los exportadores de aletas de tiburón es el mar chileno. A tal ritmo se espera que en la próxima década los únicos tiburones que queden sean los que salen en las películas. A diferencia de otros peces, los tiburones tienen un lento crecimiento y muy pocos descendientes, lo que hace que no puedan resistir niveles de pesca comercial como sucede como por ejemplo, los salmones o las anchovetas.