Chile reafirma compromiso de respetar fallos de la CIDH
En esa línea, la Jefa de Estado afirmó que "la causa de los derechos humanos es una causa que se va gestando, construyendo y nutriendo día a día, es una causa que demora en cristalizar como faro de atención pública en la ciudadanía y gobernantes". ...
Puesta online a las 10:20, el 30 de Octubre del 2008
Chile reafirma compromiso de respetar fallos de la CIDH
En esa línea, la Jefa de Estado afirmó que "la causa de los derechos humanos es una causa que se va gestando, construyendo y nutriendo día a día, es una causa que demora en cristalizar como faro de atención pública en la ciudadanía y gobernantes".
Dos semanas después de que la destituida ministra de Educación, Yasna Provoste, presentara -ante la Corte Interamericana de DDHH- una demanda contra el Estado para que se restituyan sus derechos políticos, la Presidenta Michelle Bachelet reiteró -en la sede del organismo en San José de Costa Rica- el compromiso de Chile de respetar las determinaciones del tribunal internacional y "cumplir a cabalidad" lo que éste sentencia respecto de nuestro país, "por norma y por convicción".
"La fortaleza de los argumentos de la Corte y la fuerza del derecho internacional, poco a poco se han ido imponiendo y a partir del juzgamiento de un caso concreto, los países hemos podido superar algunas de nuestras debilidades y falencias en la atención de un derecho reconocido internacionalmente. Por eso el compromiso de mi país con el trabajo de la Corte y, ciertamente, con el respeto que le debemos a sus fallos", dijo.
En esa línea, la Jefa de Estado afirmó que "la causa de los derechos humanos es una causa que se va gestando, construyendo y nutriendo día a día, es una causa que demora en cristalizar como faro de atención pública en la ciudadanía y gobernantes".
Agregó que "lamentablemente esa causa a veces sufre dramáticos retrocesos y eso lo sabemos bien los chilenos que fuimos testigos del derrumbe de una democracia centenaria y del terror enquistado en el Estado, el miedo hecho industria y el dolor transformado en rutina" en la época de la dictadura de Augusto Pinochet.
Añadió que "hoy en día no existe Gobierno que pueda violar derechos humanos y luego jactarse de ello".