JECAR Pablo Varas En la memoria de los presos políticos chilenos queda el recuerdo de las visitas que Jecar hacía los días
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Puesta online a las 13:54, el 02 de Septiembre del 2010
JECAR
Pablo Varas
En la memoria de los presos políticos chilenos queda el recuerdo de las visitas que Jecar hacía los días sábados a la cárcel pública de Santiago. Llegaba temprano, saludaba con cariños y afecto a todos los que habitaban pasillos, rejas y candados en esos años. Siempre sonriendo iba dando mensajes de esperanza. Los presos políticos sabían que en su maletín negro estaban todas las demandas justas de esos tiempos.
En esos años era el Jecar, pero también el dirigente del MDP, y miembro del MIR.
Manifestaba su profundo rechazo al sistema neoliberal, sostenía que aceptar las migas del modelo es perpetuar la pobreza, y un mudo así, no se puede aceptar. Nos hablaba de la fuerza creciente en la lucha contra la dictadura, de la voluntad por revertir el oscuro tiempo del periodo militar y alcanzar espacios democráticos, pero especialmente del rol que asumían lo partidos que formaban el MDP, en esos años.
Siempre manifestando que lo más importante era luchar contra la Constitución Política de 1980, que esa sería el mayor problema si en algún momento se habrían espacios de vida democrática, insistía que con ese modelo, con ese andamio iban a existir chilenos excluidos, un país así no era posible, y que era la calle el lugar en que se escribía las historias del movimiento popular.
En aquellas visitas entre los presos políticos y Jecar, se manifestaron siempre sobre la imperiosa necesidad de cuidar la memoria de cada uno de los caídos en la lucha por la democracia, de impedir la impunidad, de colocar la verdad, juicio y castigo para los responsables de todos los crímenes y en todos los pliegos de peticiones, en sindicatos y escuelas, en los muros de las universidades. Jecar escuchaba atento y sabemos que esas palabras, que las cartas, y documentos llegaron a los lugares necesarios e indispensables.
La lucha contra la dictadura fue haciendo aumentar la cantidad de presos políticos en las cárceles de todo el país, también muchos dolores hubo que aceptar, los necesarios costos en ese momento histórico que vivía Chile.
Jecar era un muy buen camarada, claro, consecuente, extremadamente solidario y generoso y de sus palabras de aquellos años, están las tareas de los tiempos actuales.