Me pongo la mano en el corazón y digo: Chile con mis ojos censurados. Es cierto que en Chile se busca el mejor terrestre con
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Puesta online a las 17:57, el 01 de Noviembre del 2008
Me pongo la mano en el corazón y digo: Chile con mis ojos censurados.
Es cierto que en Chile se busca el mejor terrestre con imaginación y, bueno, si es mentiroso, puede ganar el primer premio del "Concurso Literario, Chile con mis Ojos de TV Nacional".
No recuerdo si fue el año pasado que mandé un cuento a ese concurso... y creo que ni leyeron mi "Yo acuso". Es regio, chiquillos del mundo, exiliados, emigrados, flaites, cabrones y putas de mi patria presentarse con un buen cuento porque, para que lo sepan, todos tienen la misma chance, siempre y cuando se mienta, porque de cuando se dice que uno debe tener imaginación, pues hay que negar el problema de los mapuches, el problema de los presos políticos, el problema de la salud, el problema de los corruptos, el problema de todo el manejo estatal que atornilla para los ricos y no para los pobres. Recomiendo que no usen palabras: Proletariado, Sindicatos, Opositores, Refugiados, Pan, Estudiantes, Cuaderno Justicia, Píldora, Condón, Neoliberal etc... ´Se trata de LITERATURA, por lo tanto podemos iniciar.
Entre la consución de un grupo de hombres felices que odiaba comer, al otro lado de una calle, llena de plata desparramada en las veredas, los hombres se convirtieron en ángeles de los inventarios y la plata no se contaba sino que se quemaba porque había mucha en los bolsillos de un país llamado, Plata, que antes del cuento se llamaba, Chile. Do Luis Sotomenor, inventor de las quemadas de la plata botada, fue el hombre que llenó de orgullo el país porque el aparato de intercambios, plata y ropas, plata y carne, plata y lujo, llegó a duplicar tantas las riquezas de los platinos, antes chilenos, que sus casas se fueron construyendo hasta tener ellas sus 32 pisos, y, de paso, si las lluvias en el invierno eran intensas, pues, se habían mandado a construir al Japón, unos filtros que transformaban el agua en diamantes que, al decir la verdad, pues al iniciar la primavera, se llevaba todo el diamante a los criaderos de cerdos, antes eran chanchos, y se les alimentaba de esa forma para que el ciudadano, al comer su carne, pues, llevara en su sangre, sangre de diamantes y no sangre de pordioseros. Todo la bienaventuranza del país fue por los bienes del cielo y que la prosperidad nos siga dando frutos para que nunca se mienta y se diga en que el país de la plata, antes Chile, hay un grupo de ciudadanos que viven del biberón del Estado sino que el Estado es el biberón de todos...
Fin
Último consejo al terrestre que desea participar al concurso... no hable de bicicletas o transantiago... escriba de helicópteros que aterrizan en los techos de los edificios porque los pavimentos de la patria no dan abasto de tanta plata que botan los hombres felices.