En un país recubierto de plástico “COMENTARIOS AL LIBRO “PURO CHILE Suciedad Democrática” En un país recubierto de
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Puesta online a las 17:43, el 04 de Noviembre del 2008
En un país recubierto de plástico
“COMENTARIOS AL LIBRO “PURO CHILE Suciedad Democrática”
En un país recubierto de plástico, que llama siempre a operaciones de cirugía política para mantenerse en el poder y conservar la línea del crecimiento, irrumpen las voces de Gregorio Angelcos, Omar Cid y Alfredo Lavergne, quienes en el libro –PURO CHILE Suciedad Democrática, nos ofrecen una opinión sobre la realidad nacional, en un libro audaz que nace bajo el patrocinio del Centro de Estudios Francisco Bilbao.
Letras sencillas, pero de gran contenido humano, que muestran un Chile más allá de las verdades oficiales. Aparece una Nación, que jamás ha arriado su bandera al enemigo, como arengan los héroes, pero que sí ha transado su pabellón y soberanía.
Modelo de valores vendibles, acicalados bajo el cosmético de las cifras y de las apariencias, de la imagen y conflictos faranduleros de los líderes.
Vestidos de grandeza y escotes de desarrollo no hacen más que mostrar el complejo de inferioridad incrustado en el alma nacional, donde la probidad usa un tajo al lado para mostrar los orificios del erario público.
País, en que la silicona rellena no sólo a las figuras mediáticas, también el cerebro del ciudadano, vegetativo y mero espectador, consumidor y esclavo.
La libertad no tiene sentido en la pasarela del individualismo, en donde el sujeto no reconoce a otros, sólo ve cifras, objetos que se suman a la demanda agregada y que los cosifica junto a ellos.
Sociedad de esclavos, donde el amo es un ente abstracto llamado sistema, que en vez de cadenas y cepos, usa tarjetas magnéticas, y nos hace deliberar con el grillete binominal.
¿Quién maneja este desfile de modelos? La moda la imponen pocos, y pocos lucran con ella, y ellos nos hacen sentir que todo va bien, que todo se ve bien, y para colmo nos hace depender de ella. Somos meros maniquíes articulados en una constitución plástica, con políticos de vitrina, pensadores de marketing y una opinión pública documentada para un concurso de belleza. No hay competidores, todos trabajamos para el amo, en este Puro Chile, suciedad democrática.