Foro Mundial de la Migración Más de 2500 representantes de organizaciones sociales de 100 países de todos los continentes
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Puesta online a las 9:17, el 06 de Noviembre del 2008
Foro Mundial de la Migración
Más de 2500 representantes de organizaciones sociales de 100 países de todos los continentes se dieron cita en la ciudad de Rivas Vaciamadrid – España, en el Tercer Foro Social Mundial de la Migración, al que fui invitado por la Red Estatal española de los inmigrantes (REDI). Dicho encuentro se desarrolló entre los días 11, 12 y 13 de septiembre y concluyó con una multitudinaria manifestación el sábado 14 en el centro de Madrid. La organización de este evento de tamaña magnitud pudo hacerse realidad, gracias a la colaboración voluntaria de mas de 400 benévolos. Magnífico.
El foro se convocó bajo el lema “nuestras voces, nuestros derechos por un mundo sin muros”. Fue un verdadero espacio alternativo donde se debatieron ideas, se compartieron experiencias y se asumieron compromisos para vivir y acompañar el fenómeno migratorio mundial con dignidad. Su eje central fue el avance de una propuesta hacia la ciudadanía universal y la globalización de los derechos humanos para aspirar a forjar un mundo mejor, más justo y más solidario.
Entre las personas que estuvieron presentes para exponer sus experiencias, estuvo el dirigente palestino del mayor campo de refugiados de Jordania, Rajaa Derbashi; François Houtart, sacerdote y sociólogo belga, miembro del Consejo internacional de foro social mundial; Fahiya Noor, jóven mujer refugiada de origen somalí residente en Estados Unidos; Jorge Bustamante, relator (mexicano) especial de la ONU para los derechos humanos de los Migrantes; Alberto Acosta, economista, exministro de Minas y energía de Ecuador; Khadia Riadi, presidenta de la asociación marroquí y miembro de la marcha mundial de mujeres de Marruecos; Valery Alzaga mujer inmigrante de origen mexicano, residente en Estados Unidos, muy centrada en el tema de los trabajadores circulares en el mercado laboral globalizado y muchos otros que no nombraré.
Desde tiempos muy remotos, hombres y mujeres buscaron por la geografía desigual la quimera del oro y el dorado en América latina, ahora es en otras latitudes. Hoy habitamos una casa única conocida como planeta tierra, y su universo circundante. Las personas emigran para hacerse protagonistas de su propio destino; aquellas de los países del Sur se incrustan - con o sin permiso, pero con derecho y dignidad-, en el Norte rico. Casi por una ironía de la historia, las masas de los ex-colonizados “recolonizan” las antiguas metrópolis de Madrid, Paris o Londres. Alli, la ignorancia, a veces, les condena a la incomprensión, donde sectores de la población continúan haciendo de ellos un naufragio evitable de la dignidad humana, preñada de oportunidades y esperanzas para toda la humanidad. En vez de considerarlos como embriones de la nueva ciudadanía universal, como agentes múltiples del desarrollo, cumpliendo una tarea histórica y humana se les encierra en prisiones para ser expulsados. Todos los continentes tienen que volver a ser uno solo. La creciente y visible desigualdad del desarrollo económico mundial al interior de los países, la expoliación de las materias primas o el saqueo, -como es el caso de Nigeria con su petróleo y fundamentalmente entre países del Norte y Sur del planeta-, su persistencia, hace que los esclavos modernos aspiren a vivir mejor o a mejorar su calidad de vida emigrando de manera compulsiva, lo que puede significar desesperación fatal, aún contra toda normativa, represión en los países mal llamados de “acogida” y muerte sin que nadie se conmueva de su triste suerte. La muerte de un soldado francés en Afghanistan no tiene el mismo valor que un nigeriano caminando à 50°C por el desierto o ahogado en un cayuco en el Mediterráneo. No es lo mismo encontrar la muerte atravesando el Sahara que perder su casa en una inundación en un pueblo francés; la conciencia de la información se manifiesta de manera muy diferente y a dos velocidades. La falta de humanidad a través de sus poderes, autoridades, leyes y personas –particularmente en Europa- les consideran como objetos sin valor y sin derechos. Con esta equivocación, al degradar a los emigrantes, se degradan ellos mismos en primer lugar.
Si nos atenemos un poco a la realidad, veremos que el parlamento europeo, el pasado 18 de junio, aprobó una directiva, -conocida bajo el nombre de Directiva de la “vergüenza”-, para forzar el retorno de los inmigrantes que ellos consideran ilegales que consiste en una arbitraria expulsión, puesta en acción por la policía a través de un internamiento en calabozos y un plazo de 40 días para una deportación definitiva, plazo que ahora pretenden aumentar hasta 18 meses.
En el Tercer Foro Mundial de la Migración se dio a conocer el proyecto de una Carta Mundial de Migrantes, vista como una oportunidad que les permitirá de ser reconocidos como ciudadanos del mundo, sin discriminaciones, con voz propia y derecho a la libertad de movimiento y de establecimiento por todas partes de nuestro planeta..
Algunas de las conclusiones del Foro consisten tambien en denunciar la hipócrita política de los muros de la “vergüenza” de los países europeos que utilizan a los trabajadores inmigrantes como chivos expiatorios de sus problemas económicos, permitiendo en los hechos la inmigración ilegal para abastecer de mano de obra barata y sin derechos de ninguna clase a sus empresas que no se atrevieron a emprender la ruta del Sur del mundo en busca de mas excedentes económicos.
Se ratificó, además que la inmigración no es un delito; al contrario, el delito lo constituyen las causas que generan la inmigración: el sistema neoliberal, que mediante el aniquilamiento de las economías locales y nacionales de los países de origen empobrece a los pueblos y los “exporta” como brazos baratos y rentables para el sostén y la opulencia de los países del norte.
De otra parte, el Foro exige “la derogación de la Directiva europea de la vergüenza”, de retorno, asi como todos los instrumentos legales que permiten la detención de migrantes en el mundo; el desmantelamiento del Frontex (externalización de fronteras) y de todos los dispositivos policiales y militares que criminalizan la inmigración; y la fiscalización por parte de organizaciones sociales de los centros de internamiento, hasta su cierre definitivo.
Se convoca a las personas y comunidades de migrantes a que se organicen, se rebelen, tomando los ejemplos de los latinos de Estados Unidos, denuncien toda forma de dominación y explotación, fortaleciendo sus organizaciones y las redes de apoyo mutuo.
Ahora queda por delante un trabajo arduo para hacer de estas conclusiones del Foro social mundial de migrantes de Madrid, una plataforma, capaz de transformar el calvario humillante de muchos trabajadores considerados como clandestinos, en actores sociales y ciudadanos como Usted y yo, con derechos sociales y políticos. No es fácil, el camino es largo, pero vale la pena de recorrerlo hasta el final, hasta llegar allá donde se encuentran los muros que separan a hombres y mujeres del mundo, derribándolos para siempre, para reconocerles su calidad intrínseca de ciudadanos, pero sobre todo de seres humanos dignos.
Sin lugar a dudas, podemos expresar que llegó el momento de abrir nuestras puertas solidarias al fantasma de la migración que recorre el mundo y particularmente a la vieja Europa que está siendo tomada por asalto, como la patria mundial de los Derechos Humanos y de la Democracia.