Puesta online a las 18:41, el 09 de Noviembre del 2008
SONRÍE, ES UN SUEÑO, AL FIN.
Mauricio Otero
Para Lina:
Yo sonreía viajando, estirándome en los ríos de savia, abriendo los ojos multicolores, brotaba en sueños de maná, volaba de universos a universos dulces de sedosos labios, reíamos con las cerezas jugositas y podía sentir mis pies y manos tan alargados como si no tuvieran fin, y mi ombligo y todo yo era una común unión con el algodón de ensueños en que los pájaros sorbían de mis dedos, y yo jugando en los jugos, gustando, saboreando los infinitos placeres de ser libre, de irme de hoja en hoja, extendido en ese cosmos ambrosiaco y en el volar, en el flotar en los aires amarillos con millones de ojos mirando, pestañeando, y era todas las luces de la creación y mi cuerpo brotando, cada nervadura deslizaba sus venitas en hilos de azúcar y las manitas de las pequeñas alas de que las hojas me llamaban, me tomaban sin perderme, madre, en los bosques de deidades amorosas, corazones de palomas en nubes de manadas susurrando gimiendo un canto de multitudes, sin obligaciones, sin tareas, sin cadenas, respirando, aire al aire, savia a savia el cielo y la tierra perfumada, en gomas naturales, y las cuncunas mecían los sueños de todos los niños de la tierra, de la vida interminable, por donde yo asomaba los ojos, bañados de amor savio, y venían ellas, las damitas de lana rosada, y se plegaban y desplegaban en las innumerables amadas cancioncitas dándonos citas en vela, porque la noche se había hecho luz y la luz de la tierra negrita era el padre por el que alentaba mi cuna, escuchando el coro, los coritos de corazones de palomas, de todos los colores y formas, donde ya no regía el color ni regla, ni el debe, sino el dame y date, a los enjambres de flores soñándonos en volutas, en vilos de cartas de amores que llegaban y saviamos que una sorpresa siempre agradable traía el día, y la noche en novia bordándose sin dolor, sin pinchar, bordoneando celestes y violetas no violentas, y las rosas agitando sus perfumes ssshhhssss…para que fuera el polen a la abeja en vuelo extático y el árbol ya crecido y con sus semillas doradas en negruras, en guindas, palpitando corazoncitos de haditas, de doncellas primorosas, con sus manitas livianitas tiritando de sueño y amor campanitas en los tímpanos zumbando los murmullos en remolinos alados de mis tobillos y las princesas eran pobres y ricas las más mmmmm exquisitas miradas de ser puras y de lanzar sus semillas desde sus miradas con las pestañas despegándose de la miel en que nadaban conmigo en el viaje entre violines y piolines y mi alma, mi alma así extralimitada sobrepasando la boca de la diosa, entrando y saliendo en nectarinas y naranjas asoleadas de belleza ultravioletas donde las auroras se cruzaban vertiginosas con los crepúsculos aureando y circulando los pliegues de sedas de gusanillos amigos y amiguitas de manzanas coloradas y verdes de ojos y de sueños entre todos los hermanos del cielo y la tierra, desleídos y leídos en una liga eterna por la que subíamos hacia un sol mayor, y ese aliento nos impulsaba como una citara y las cuerdas divinas que tocaba un rey de las flores y del amor era el ensueño de dios y diosa en Uno y Cero sincero nunca tuve fin, nunca volví a…, bueno, ya saben, a llorar como el niño perdido que fui Ya encontrado por papá y mamá, en mi nube de algodón hummm, tan dulce como el pecho de leche rosada de mamá, maná de mis dedos y mis celos sin celo, enjoyados de polen para siempre jamás.