30 años en exilio Si, Luli, mientras en Santiago la empresa de transporte publico menosprecia a sus pasajeros, date cuent
...
Puesta online a las 10:32, el 15 de Noviembre del 2008
30 años en exilio
Si, Luli, mientras en Santiago la empresa de transporte publico menosprecia a sus pasajeros, date cuenta, poniéndole refugios, aquí en europa le llaman, isla, con tres palitos, una malla kiwi y un piso de leña, otros, los empresarios, cuentan la platita y hasta la muestran en lugares públicos para que vean los rotos que ellos son las llamas del infierno. Aquí no le daré la culpa a la Concertación..., no se le puede condenar dos veces por el mismo delito. Los planes, Luli, los planes de las empresas actúan por si solas. Nadie, date cuenta, nadie se ocupa de controlar nada. El pueblo se encuentra abandonado, humillado, violado y azotado de tanta discriminación. El pueblo que viaja y muere. Horas muertas. Horas de trabajo que podrían engrandecer la patria, pero, no, frente a la Moneda las miradas, los ojos rojos de tanto llorar, y no es decir un día nomas, sino que, ya se sabe, son años, y que no se diga en la tele que el proletariado chileno es romántico, es un pollito, es un tonto sin malas intenciones, es un café con malicia y que cuando se emborracha dice ser patriota, cueste lo que le cueste. !Pero mira, Luli lo que ha hecho la concertación! Y no es que me ande quejando, Luli, que tú lo puedes comprobar, 30 años en exilio, Luli, que se dice que son tantos, y ni un triste cambio hay en mi terruño, triste cambio, Luli, no feliz, porque lo triste es que no hay cambios en Chile: no los hay, para variar, el caso es que no saben entender a los chilenos, y los empresarios andan los viernes en canapés y copetes, cuando la pobre gente debe hacer milagros para llegar a su pega, a su casa, al hospital, a la casa de su madre, a la casa de sus hijos y, para los solteros, a las casas de putas.
Merezco una cena fría, me dices..., no Luli, ya sabes que no busco palabritas en los diccionarios, no me hago el cuico, soy hijo de mi tierra, mujer, proletario, soy del proletariado chileno que no entrega sus banderas porque el problema es que en Chile los empresarios se están comportando como los aduaneros españoles, mujer. Mira, date cuenta las humillaciones que sufren los chilenos cuando deben hacer escala en Madrid? Los tratan tan mal... eso lo he visto ya tantas veces y, por defender a la gente se me ha pedido pasaporte... cierto, tengo nacionalidad suiza, y estos señores de las aduanas, al ver la cruz roja se cagan en los pantalones... y yo, no creas que me siento feliz, me deprime la servidumbre española, porque se desquitan con los pobres... y bueno, los chilenos son encerrados en jaulitas como las paradas de los troles... y los empresarios, y no me digas que soy racista, son, la mayor parte, del extranjero... claro, es un deber de los ricos defender su lacra... pero mostremos un poco de estilo porque te estás llenando el hocico gracias al sufrimiento de mi gente y, aquí lo digo con toda franqueza, mi pueblo siempre ha tenido razón cuando vota...y tengan cuidadito los empresarios porque cuando menos se piense veremos de nuevo a mi gente feliz, las viejas micros que recorren sus calles, las mamitas que no deben cambiar tres veces para llegar a su destino y los refugios que los empresarios se los guarden muy bien porque les podría servir para su triste destino.