La crisis pasa también por los vendedores de cebolla Ay, Luli, ay! Las bolsa vacías, las ollas que andan quemando sólo agu
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Puesta online a las 10:15, el 22 de Noviembre del 2008
La crisis pasa también por los vendedores de cebolla
Ay, Luli, ay! Las bolsa vacías, las ollas que andan quemando sólo agua, los millonarios que andan travestidos de Batman rescatando sus ochavos, los cesantes – con crisis o sin ellas -, andan hasta ofreciendo un órgano de su cuerpo para poder parar un platito de sopa en su casa; pero una cosa te digo, al proletariado le importa una corneta los gráficos, las cifras y los numeritos.
La estadística real pues se encuentra en el drama de los trabajadores explotados, en las poblaciones abandonadas por el Estado, en los estudiantes, en el campesinado, en las dueñas de casa, en los chilenos que viven penurias sin poder contar con un apoyo seguro.
El papel sostiene tantas mentiras, eso lo saben los obreros chilenos. Se nace y se muere firmando papelitos, se nutren los sótanos de la burocracia de tanto cachureo pero niegan un centavo a sus coterráneos harapientos. El colapso financiero lo hemos vivido todos aquellos que hemos nacido en la pobreza. Los gigantes del Money son figuras como el Pato Donals y su tío rico, dibujos que hoy se mueven entre billones de euros y dólares recién imprimados por los americanos.
Los vendedores en las ferias chilenas, en los mercados, en los almacenes, se ven como cuerpos agujerados de tanto chamullo que le disparan las noticias de la tele y de los periódicos derechistas y rascas. Muchas veces nos da la impresión que los ricos, al momento de caer en desgracia, buscan la compasión de los pobres. Es ridículo, es una mierda, obvio.
El pobre de Chile no sufre los efectos de la crisis porque en momentos buenos no se acuerdan de ellos, ahora menos se acordarán que existen. Hay que ser honestos, no hay que jugar con la pobreza.
Que la crisis del 29 fue larga y llena de espinas, pues los pobres siempre han sabido salir adelante. Ahora que la crisis del 2008, va a ser más larga, pues, el proletariado no se escandaliza ni se asusta, el crack lo ha vivido todos los días en su casa y todos los días ha sobrevivido.
Todo esto no quiere decir que los magnates sigan explotando al pueblo, porque sin la fuerza del proletariado su crisis será más dura.
Que los órganos internacionales han tirado al mar ya sus botellitas con un mensaje en su interno para que los salven, pues, si no hay para comer menos habrá para salir a nadar a los mares.
La OIT, "rara esa huevada", se hace viva solamente cuando sus patrones andan como las pelotas. De todas formas, los pobres existen de mucho antes que nacieran las leyes, la OIT, los ricos, los ladrones, los todos. Las cifras de pobres en el mundo irán aumentando... "el manso secreto".
De la pobreza a la pobreza, eso hay que escribirlo. El pobre puede cambiar el hambre por pobreza.
Hay estadísticas macabras que dan vueltas por Internet. 854 millones de desnutridos en el globo. Claro, antes de la crisis no aparecían estas estadísticas...
Es como vivir en una transición a la democracia... es la misma cosa..., los países tienen grandes ganancias pero no la reparten porque están recién entrando a "tierra derecha". "Harto mentiroso los huevones".
En fin, las cifras globales para cachar una: las cebollas han subido de precio, eso no es nuevo. Las empanadas no morirán, tampoco el copete, y para apalear la crisis, pues si antes se hacían sus tres docenas de empanadas hoy se hará dos nomás... y la pobreza en el horno de las empanadas de la patria se vuelve metáfora y pajeo de economistas.
Para cerrar el texto, pues, la concertación anda ya preparando el terreno para justificar el hambre en la patria y anda diciendo que el fenómeno bursátil traerá desastres económicos y sociales... Ya, eso siempre ha sido conocido, lo que el pueblo espera es otra cosa, que los privilegiados que han sufrido grandes perdidas, pues sean humildes al conocer el paraíso del proletariado.