Unión política Por Carlos Benítez Villodres ETA continúa matando. La última persona asesinada en Azpeitia (Guipúzcoa) fue
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Puesta online a las 17:47, el 05 de Diciembre del 2008
Unión política
Por Carlos Benítez Villodres
ETA continúa matando. La última persona asesinada en Azpeitia (Guipúzcoa) fue el empresario Ignacio Uría Mendizábal. ¿Quién será la próxima víctima? Cualquier hijo del pueblo español, que anhela ver cómo desaparece la organización terrorista, puede estar en el punto de mira de estos criminales.
Ciertamente es inviable el diálogo con ETA, ya que lo que pretende y persigue, independizarse de España, es un objetivo imposible de alcanzar. Por consiguiente, un acercamiento a ETA y a su entorno político por medio de la palabra es perder el tiempo.
ETA continúa existiendo y matando, y proseguirá viviendo y asesinando, mientras el Gobierno español y el principal partido de la oposición persistan actuando blandamente con los miembros de ETA y con aquellos otros que están dentro del círculo de dicha organización.
Para actuar duramente con los sanguinarios de ETA, están obligados –la mayoría de la sociedad española lo exige- los dos partidos mayoritarios en España a dar un primer paso. Para ello, ambas fuerzas políticas han de unificar posiciones y criterios e ideas, es decir, pactar para extirpar, desde las raíces, a esta banda de terroristas aún sin descerebrar. Sólo desde la unión política se vencerá a ETA. Mientras esto no suceda, los asesinos de esta pandilla de malvados seguirán matando sin contemplaciones de ningún tipo.
En España, el Estado de Derecho hace aguas por todas partes. Determinados artículos de la Constitución no se cumplen. No olvidemos que en su artículo 15 garantiza, como valor supremo, el derecho a la vida, y que, en ella, se proclama a España como un Estado Social y Democrático de Derecho, que propugna, como valores superiores en su ordenamiento jurídico, la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político.
Por otro lado, las Leyes no se aplican con el mismo rasero. Los políticos españoles actúan -muchas veces disparatadamente- con la mirada puesta en los votos y no en los gravísimos problemas que tienen que solucionar. La convivencia en España, a nivel político y social, se complica cada día más. Ello conduce al aumento de enfrentamientos, a promesas hueras, a la insolvencia de proyectos planteados…
ETA sigue viva porque los tres poderes propios de una democracia se lo permiten. La desunión política es una realidad que beneficia a ETA, es decir, a los verdugos, mientras que perjudica de punta a rabo a las víctimas. La Constitución, con 30 años de vida, necesita ciertas reformas en artículos concretos en especial en lo referente al terrorismo, a la violencia de género, a la inmigración clandestina… ¡Cuántos y cuántos etarras son detenidos por sus crímenes y son condenados, blandamente, a prisión, o nunca cumplen los años de privación de libertad que dictaron las sentencias! Palabras, palabras, palabras… que se las lleva el viento. Concentraciones y más concentraciones que no preocupan lo más mínimo, ni siquiera arañan a la organización terrorista.
¡Cómo es posible que ETA se halle presente de nuevo (en partidos ilegalizados) en ayuntamientos e instituciones! Tal es el caso de Acción Nacionalista Vasca (ANV) y del Partido Comunista de la Tierras Vascas (EHAK). Ambos entes políticos, está más que demostrado, son una continuación de Batasuna o la misma Batasuna, es decir, son ETA
¿Cómo nuestros políticos pueden consentir que la banda asesina ETA chantajee al Estado o a España, coartando o limitando los valores de libertad, justicia, o el pluralismo político?
Se nos dice, desde el Gobierno de España, que éste está planeando introducir reformas legales en la Ley del Régimen Local para evitar que formaciones como ANV puedan gobernar en los ayuntamientos pese a que están ilegalizadas, como ya reseñé anteriormente, por su vinculación con ETA. Para ello, el Gobierno de España va a buscar el consenso de todas las fuerzas políticas para modificar la ley. ¡Cuántas veces hemos escuchado estas palabras, las mismas que se diluyen con el tiempo hasta que un día toman otra vez cuerpo tras un nuevo asesinato por parte de ETA!
No niego que el partido en el Gobierno y el de la oposición carezcan de buena voluntad para volatilizar a ETA, pero hay que actuar con esta organización criminal desde la dureza y la firmeza, desde la contundencia y la serenidad.
Cualquier día escucharemos que ETA ha vuelto a matar. Y nuevamente se pronunciarán las mismas condenas, los mismos rechazos, los mismos proyectos para la extirpación de este cáncer que sufre la sociedad española. Y nuevamente asistiremos a concentraciones públicas, a minutos de silencio, a gritar sin voz.
PSOE, PP y demás partidos políticos con representación parlamentaria tienen en su poder la última palabra para la erradicación total y definitiva de ETA. Lo que ignora la sociedad española es cuándo será ciertamente efectiva esa palabra. Son ya muchos años que la organización terrorista ETA campea a su antojo. Son ya muchos años escuchando las mismas cantinelas políticas y las mismas campanas doblando. Son ya muchos muertos los que piden justicia. ¿Será Ignacio Uría la última víctima de ETA? Ahora a meditar lo leído.