El muro de Arizona está hecho de odio LEANDRO MACEO LEYVA A las autoridades del fronterizo estado de Arizona, en Estados Unid
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Puesta online a las 9:25, el 11 de Agosto del 2011
El muro de Arizona está hecho de odio
LEANDRO MACEO LEYVA
A las autoridades del fronterizo estado de Arizona, en Estados Unidos, no les basta con ser exponentes por excelencia de un fuerte sentimiento xenófobo, racista, fascista y antinmigrante, promotores de propuestas legislativas tales como la ley SB1070, la primera de su tipo en criminalizar la inmigración. Ahora pretenden que los mismos ciudadanos que las eligieron, sufraguen los gastos de un muro fronterizo con México, como expresión de la aceptación legislativa.
Los inmigrantes exponen sus vidas en cada intento por llegar a Estados Unidos.
La citada legislación creó un agresivo marco legal para desalentar la inmigración, seguida por otros estados como Georgia, Alabama, Indiana, Carolina del Sur, Texas y Utah. Las leyes en estos territorios varían en sus detalles pero comparten una estrategia común: imposibilitar que los inmigrantes puedan vivir sin miedo.
La creciente hostilidad aumentó los arrestos y la represión contra la población, por solamente aplicar un perfil delictivo de tipo racial. Está en riesgo todo aquel que coincida con la imagen que tiene la policía de un inmigrante indocumentado.
Con la entrada en vigor de la Ley, el estado de Arizona ha comenzado a recaudar fondos privados para la construcción de un muro fronterizo. Para tal propósito ya funciona en internet un nuevo sitio:
La página web www.buildtheborderfence.com busca atraer donativos de ciudadanos y negocios dentro y fuera de Arizona y espera recaudar unos 50 millones de dólares, según el senador estatal republicano Steve Smith, quien patrocinó la Ley.
Se calcula que el costo por kilómetro sea entre 250 000 y casi un millón de dólares, y aunque la extensión de la valla es aún desconocida, la meta es cubrir 131 de los cerca de 600 kilómetros de frontera que carecen de muro. Durante su primera semana el sitio de Internet recaudó más de 100 000 dólares en donaciones, informó un legislador local.
No se trata de recaudar fondos para combatir los males que aquejan a la sociedad norteamericana, la cual carga con la naturaleza del capitalismo como sistema social y su creciente abismo entre ricos y pobres.
Esta vez —como tantas— la seguridad nacional vuelve a esgrimirse como pretexto o cortina de humo para criminalizar a quienes emigran hacia esa nación en busca del llamado sueño americano.
Los inmigrantes, quienes están en la mira, y no por casualidad, constituyen hoy unos de los más rentables negocios para aquellos que a cualquier costo buscan llenar sus bolsillos aprovechando jugosamente las calamidades humanas. No olvidemos que el asunto de la inmigración tiene que ver con votos y con unos cuantos politiqueros enriqueciéndose a expensas del futuro de muchos.
El tenso debate político alrededor del tema ha llevado a muchos a pedir un muro completo entre Estados Unidos y México.
¿En realidad alguien puede pensar que construir un muro es la solución? ¿Qué pasaría si hasta ese muro llega un cubano? ¿Los contribuyentes que lo edificaron aceptarán la entrada en virtud de la Ley de ajuste cubano?
El muro de Arizona, como otros del mundo, no solo separa regiones, culturas y familias a merced de intereses particulares, sino que comparte por su naturaleza, la entraña del terrorismo, el doble rasero: migración buena si son científicos, profesionales, deportistas o si tienen un fin político, y migración mala si son los explotados del Sur, víctimas justamente del saqueo histórico del norte.
El debate sigue lejos de una de las aristas más cínicas de la realidad de Estados Unidos, los políticos protagonistas de semejantes acciones criminales olvidan que pertenecen a la especie humana y que las migraciones son consecuencia de sus actos. A estos últimos, les ha tocado como castigo la deportación de una nación que por años ha dependido de ellos.