LA EDUCACIÓN CHILENA ENTRE LA MEDIOCRIDAD, EL LUCRO, EL FRAUDE Y LA IRRACIONALIDAD En el marco del modelo de sociedad c
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Puesta online a las 12:21, el 30 de Agosto del 2011
LA EDUCACIÓN CHILENA ENTRE LA MEDIOCRIDAD, EL LUCRO, EL FRAUDE Y LA IRRACIONALIDAD
En el marco del modelo de sociedad consumista, insolidaria, inhumana e irracional, impuesto por la dictadura de marras, fundado en la mentira generalizada, que en la práctica consiste en cambiar el nombre a las cosas, para mostrar que cambian éstas, la prestigiosa educación chilena de ayer, no estuvo ajena a este infausto y nefasto experimento demencial fascista. Su destrucción se llevó a cabo en el contexto de la Vulgata capitalista salvaje globalizada con el Decreto Ley Nº 50 del 28 de septiembre de 1973, ideado en lo político por Jaime Guzmán Errázuriz, ideólogo del Opus Dei, y en lo económico por Miguel Kast Ritz, ideólogo de “los Chicago Boys”. Estos “genios” concebían a la educación como un subsistema de la economía -como un bien de consumo para lucrar. El saber será, desde el infausto 11 de septiembre de 1973, una mercadería que se transa, que produce lucro, y los alumnos y estudiantes sus clientes. Resultó de este desaguisado experimento una educación objeto de lucro, carente de calidad, equidad y eficiencia para lograr su excelencia académica. El resultado es que hoy la educación chilena, más que un fracaso, ha sido una estafa. En ella no es posible más reformas (parches), dólares más, dólares menos. Sólo cabe la cirugía mayor. Esto último, exige cambiar el sistema económico-político. Para la oligarquía empresarial fascista, este cambio es imposible. Seamos honestos, recordemos al genial maestro del creacionismo Vicente Huidobro, cuervos: “una banda de cuervos se cierne y empasta el cielo. ¿Acaso Chile será un inmenso animal muerto en las laderas de Los Andes? Sacúdete patria mía, despierta de esa larga agonía –de casi cuatro décadas, lo subrayado es mío- ruge de tal modo que los cuervos huyan despavoridos”…
Basta ya de eufemismos, de mentiras: que el soso sátrapa de turno que administra la arcadia (factoría) de la alegría y la felicidad haga un llamado al diálogo, a un pueblo amordazado, mayoritariamente marginado, engañado, degradado, pisoteado, sometido, humillado y sojuzgado es el colmo. ¿Sabe este individuo inepto qué significa dialogar?
La educación, que hoy exigen los jóvenes y el movimiento social que ellos encabezan, para la sociedad democrática que ellos pretenden construir, es la que prepare a la juventud a vencer las dificultades inevitables que se encuentran en el camino de progreso material y espiritual. Una educación que, desde el principio promueva en la juventud los valores del espíritu y del respeto irrestricto del Ser Humano y de su entorno ecológico. Que abra el pensamiento de la juventud. Que la haga penetrar en el mundo gracias al empleo de las disposiciones naturales de observación y asimilación. Que cultive el poder de las manos, tanto como el poder de la cabeza, que inculque la apreciación de la belleza en la naturaleza y en el arte e inste en el cumplimiento del deber para sí mismo y los demás. Una ecuación que, desde temprano, a medida que se continua el trabajo creador, capacite a la juventud a descubrir sus propias facultades y limitaciones, y que la impele a través de repetidas conquistas intelectuales a otras formas de esfuerzo productivo, a buscar una vía de éxito, alcanzada con la mente o las manos, o con ambas, que la habilite para analizar por sí misma los problemas intelectuales, económicos y políticos de su tiempo y le de la perspicacia, el interés, y el dominio para manejarlos tan victoriosamente como sea posible, en beneficio propio y de la comunidad, a la vez, y, finalmente, que la lleve a comprender que el único modo de ganar y retener premios en la vida es ser cada vez mas útil y solidario, y hacerla comprender, así, que la vida sin lucha, sin creación, sin crecimiento y sin solidaridad no es valiosa vida...
La educación objeto vive su “crisis”, en el marco de la crisis congénita del sistema capitalista globalizado, creada por el enfrentamiento entre quienes aceptan y defienden, por oportunismo, interés, ignorancia formas de vida impuesta por regímenes, instituciones obsoletas, creadas en el pasado y quienes animados por el deseo de liberación de la Humanidad, quieren modificarlo, cambiarlo. La plutocracia que detenta el poder económico y político no está dispuesta a perder el control ni su situación de privilegio. Acabar con este infausto monopolio es algo que les corresponde a la juventud y los trabajadores. Sino se favorece por la educación creativa, la integración social para terminar con las odiosas marginaciones y con ello, el deseo de cambio, se fomenta el culto de la indolencia, el conformismo, la resignación y finalmente, la enajenación…
La rebelión de la juventud, a nivel nacional e internacional, está inserta en el proceso de crisis estructural que ha resquebrajado la organización política, social, educacional y cultural de nuestro tiempo. Esto no quieren verlo los dueños de la celestina universal, los ricos y su testaferra clase política.
Todos están de acuerdo en reconocer que el modelo capitalista salvaje globalizado, está agonizando. Se mantiene con las guerras, el tráfico de drogas y el hambre de millones de Seres Humanos. El mundo es comparable con un inmenso hospital, cuya atmósfera está saturada de gemidos, de angustia y de rabia. De larga data se trata de hallar un remedio, más el enfermo no se cura, por el contrario, empeora. La enfermedad social del paciente nos conduce a la catástrofe. Es inmoral e irresponsable culpar a los jóvenes, sin educación ni trabajo, de la crisis congénita del capitalismo salvaje globalizado, que tiene en vilo a toda la Humanidad. La bellaquería, de los testaferros del orwenliano sistema capitalista, la oligarquía empresarial fascista, a través de sus medios mediáticos de comunicación globalizados, llega al extremo de calificar a los jóvenes de delincuentes, extremistas e inútiles por exigir sus derechos a la educación, la cultura y el trabajo. “El hereje no es el que arde en la hoguera, sino el que la enciende”…
Yo he denunciado la obstinada demencia con que los sectores empresariales retardatarios oligarcas, se oponen a cualquier cambio de fondo, que afecte a sus mezquinos intereses, especialmente, en el negociado de la educación. No quieren, de ninguna manera, devolverle al Estado el precioso instrumento social de la educación y la cultura. Niegan obcecadamente que le corresponde a éste irrenunciablemente, el de ser la expresión más auténtica de la voluntad educativa y cultural de la nación. Son, por lo tanto, la educación y la cultura, los más caros patrimonios cívicos y morales de un pueblo, entre otros…
La educación no es un negocio, jamás el derecho a la educación y la cultura, en el marco del Estado de Derecho, pueden ser considerados bienes de consumo, de lucro, les corresponde a todos los sectores democráticos del país, especialmente a la juventud y los trabajadores, reafirmar y fortalecer la educación pública y ponerla al servicio de los grandes intereses nacionales “Gobernar es educar”.
Dichosos los pueblos de la Patria Continente, Latinoamérica, si los jóvenes de la nuevas generaciones descubren en sí mismos las fuerzas morales necesarias para la magna obra de devolver la justicia social en la nacionalidad continental, que nos legara el libertador General Simón Bolivar Palacios y Blanco.
La energía juvenil crea la grandeza de los Pueblos. Para la juventud no es digno juntar migajas en los festines de los dueños de la celestina universal, el dinero.
Como la cobardía y la falta de coraje es tan grande en el mundo orweliano capitalista globalizado, no abrigo ninguna esperanza que mis reflexiones sean publicadas. Me siento conforme que mis estudiantes las lean. Ellos son conscientes, al igual que el genial Orwel “que en tiempos infames, como el actual, decir la verdad es un acto revolucionario”…
“Construyamos juntos la resistencia en la esperanza de que otro mundo es posible”, una sociedad a escala humana, teniendo al Estado de bienestar como una comunidad de ciudadanos sin las odiosas marginaciones del caníbal sistema capitalista salvaje globalizado, con un sistema educacional público, digno, gratuito y de calidad, donde el educador y el educando deben ser permanentemente educados. Así, los trabajadores y los jóvenes podrán construir una paz perdurable sin miedos, memoria y sin impunidad.
Con esperanza y memoria,
Prof. Moreno Peralta
Secretario Ejecutivo ADDHEE/ONG
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