Cómo se gestó el triunfo del Transantiago en la Cámara.Los esfuerzos del Ejecutivo por disciplinar a sus huestes en el Congre
Un suave resplandor del arco iris .Enfrentados a la “maldición” del Transantiago, con el temor galopante del desalojo y una acertada coordinación de la tríada Pérez Yoma, Viera-Gallo y Vidal, esta vez la Concertación ahuyentó en la Cámara de Diputados el fantasma del desorden que arrecia entre sus parlamentarios. Pero aún faltan muchas más pruebas. ..
Puesta online a las 9:32, el 17 de Agosto del 2008
Los esfuerzos del Ejecutivo por disciplinar a sus huestes en el Congreso
Un suave resplandor del arco iris
Enfrentados a la “maldición” del Transantiago, con el temor galopante del desalojo y una acertada coordinación de la tríada Pérez Yoma, Viera-Gallo y Vidal, esta vez la Concertación ahuyentó en la Cámara de Diputados el fantasma del desorden que arrecia entre sus parlamentarios. Pero aún faltan muchas más pruebas.
Ni en sus mejores pronósticos el equipo político pensó que el miércoles a la hora de almuerzo tendrían asegurados los votos para aprobar en la Cámara de Diputados el proyecto que establece un subsidio permanente al Transantiago y al transporte público en regiones. Incluso, un ministro confidenció, durante esas horas de largo debate en la sala, que llegó a aburrirse esperando la votación que ya tenían amarrada. Esta vez fue una estrategia efectiva desplegada desde La Moneda la que logró ordenar a los legisladores de la Concertación para actuar en bloque en el hemiciclo, tanto al momento de votar como al de celebrar con abrazos y aplausos la aprobación de las platas que mantendrán congelado el pasaje de la locomoción colectiva. Un minuto de euforia que, en todo caso, no logra esconder el delicado momento que atraviesa la unidad del conglomerado, afectada por divisiones, desconfianzas, díscolos y caudillismos; males que se han fomentado al alero de las dos listas a concejales. Una unidad, advierten, que no es más fuerte que el cartón, ese mismo que sucumbe ante un mero temporal.
Es que el Transantiago ha sido el dolor de cabeza del Gobierno de Michelle Bachelet, el detonante y factor principal de su baja aprobación ciudadana, de las críticas de la derecha, e incluso de las fracturas en la Concertación. Fue por el Transantiago, en una votación polémica de inyección de recursos en 2007, que Adolfo Zaldívar fue expulsado de la DC. Es el tema que sigue poniendo en jaque al oficialismo para muchos, incluso su continuidad en el poder y la posibilidad cierta que había hasta principios de la semana de que el proyecto del subsidio permanente fracasara en la cámara baja, representaba una prueba de fuego, especialmente para el comité político de palacio.
La tríada conformada por los ministros de Interior, Edmundo Pérez Yoma; de la Presidencia, José Antonio Viera-Gallo, y de Gobierno, Francisco Vidal, ha sido muchas veces criticada por su falta de coordinación, ausencia en el Congreso e incomunicaciones. Críticas que en esta ocasión fueron aplacadas con hechos.
Temor al desalojo
El comité político definió el viernes 8 la estrategia a seguir para sortear la compleja semana que se venía en el Congreso. El análisis se centró en un par de puntos clave: la evidencia de que el virulento rechazo de la derecha respondía a la lógica de llevar a la práctica "la teoría del desalojo" de la Concertación, y que era indispensable una acción en bloque del oficialismo, por lo que había que garantizar el alineamiento de las filas.
Ante ese cuadro, afirman desde el comité político, se resolvió ese viernes sacar la discusión del proyecto del tecnicismo del Congreso y pasarlo al castellano más simple, para explicar las bonanzas de éste, especialmente la rebaja de los pasajes de la locomoción colectiva en regiones. Por eso, el martes salieron simultáneamente los intendentes a dar conferencias de prensa sobre el tema, lo que generó una suerte de presión ante los parlamentarios, que no podrían explicar en sus distritos por qué habrían rechazado esa rebaja.
Junto al tour regional que desplegó el ministro de Transportes, René Cortázar, para socializar los beneficios del proyecto, la premisa del comité político fue no dejarlo solo, lo que se tradujo en ese despliegue nacional de intendentes, y acompañarlo in situ en las negociaciones. El zar del Transantiago pasó todo el martes en el Congreso en reuniones con las bancadas, las que fueron repasadas el miércoles por Pérez Yoma, Viera-Gallo y Vidal. Ante los diputados se esgrimieron argumentos como que la unidad concertacionista era requerida en este tema más que en ningún otro; la necesidad de no hacerle "el juego político y electoral" a la derecha, y la garantía de que el proyecto contemplaba originalmente beneficios para sus regiones, como se le explicó con peras y manzanas al diputado DC Gabriel Ascencio.
Con los 57 votos del triunfo en la mano el miércoles en la noche, el balance fue reconocer que el mayor acierto del comité político fue actuar coordinadamente, desplegarse en el Congreso para chequear voto a voto y, sobre todo, haber realizado un análisis anticipado que marcó una ruta clara a seguir. Ello no pasó inadvertido en los parlamentarios concertacionistas, que reconocieron en privado una estrategia similar a las que antes dirigía el "Panzer" José Miguel Insulza, en la era Lagos. Tanto despliegue y estrategia era fundamental: había claridad en palacio que el clima al interior de la Concertación no permitiría que la disciplina funcionara por sí sola.
Invitación a cenar
No hace falta escarbar mucho para escuchar en los parlamentarios oficialistas que el clima interno en la coalición está enrarecido, que hay una desafección in crescendo, que predomina el cálculo político de corto plazo en muchos diputados y que, por tanto, se ha perdido el objetivo que llevó a la Concertación al poder. Culpan a la fórmula de las dos listas de concejales de la desconfianza que impera entre los partidos, especialmente desde la DC, que se siente permanentemente atacada por la "beligerancia" PPD, a tal punto que en estos últimos días sus relaciones están casi rotas.
Desde La Moneda advierten el mismo clima. Incluso algunos personeros de Gobierno militantes PPD han hecho presente a la directiva encabezada por Pepe Auth su advertencia y reclamo por la línea divisionista que ha asumido, en desmedro del conglomerado y de la administración Bachelet, dardos que van dirigidos, en una segunda lectura, al senador Guido Girardi, a quien señalan como el estratega político de la actual mesa.
Varios parlamentarios PPD critican el rumbo que ha adoptado la mesa directiva de velar sólo por "salvar al partido", lo que reconocen ha afectado a la coalición. Es tal la preocupación, que algunos diputados y militantes de renombre reconocidos laguistas y vidalistas están convocando a una comida este martes 19 con parlamentarios del PS, en un esfuerzo por limar las asperezas que dejó la consolidación de las dos listas a concejales y tratar de revivir los vínculos políticos que existían cuando ambas colectividades funcionaban como el "eje progresista" del arco iris.
Dicha cita no sería el único paso, ya que se piensa en un segundo encuentro más amplio, que convoque al "mundo progresista": parlamentarios, dirigentes y líderes.
En el PS están conscientes del complejo escenario que se vive en la coalición, y no hay certeza de si es el mejor camino "empoderar" a la disidencia que comienza a gestarse en el PPD. La mesa socialista tiene una postura clara ante la invitación del martes en la noche: no están dispuestos a revivir ejes ni ninguna fórmula que inquiete a la DC o afecte la fluida relación que han construido con la tienda de Soledad Alvear en los últimos meses, y sólo apoyarán iniciativas que efectivamente permitan mejorar la unidad de la coalición.
En el oficialismo saben que el mejor camino es recomponer relaciones y fortalecer el bloque del arco iris, ya que los hechos han demostrado en la práctica que, cuando la Concertación actúa monolíticamente unida, siempre le gana a la derecha. Aunque sea por un voto. //LND
EL INCIERTO SENADO
El comité político de ministros sabe que será muy difícil sortear la valla del Senado y lograr que se apruebe en segundo trámite el proyecto de subsidio al Transantiago. Tan claro que la estrategia ya partió: la segunda arremetida pública de conferencia de intendentes a nivel nacional explicando qué parlamentarios votan en contra de la rebaja de pasajes, es parte de la fórmula para mantener el clima de presión pública en la cámara alta.
Uno de los legisladores a conquistar es el senador Fernando Flores, ya que más allá de las declaraciones públicas, en La Moneda consideran un promisorio antecedente que su discípulo, el diputado de ChilePrimero Esteban Valenzuela, se cuadrara con la Concertación en la cámara baja.
En palacio advierten que aún no tienen garantizado que el senador DC Eduardo Frei no genere ruidos en el oficialismo. Su permanente competencia con Alvear, añaden, hace apostar por un intento del ex Mandatario de querer capitalizar políticamente el debate. No es un antecedente menor que en plena discusión del Transantiago, el miércoles, su estratega político, Belisario Velasco, sostuvo una visible reunión de coordinación con varios diputados DC en la cafetería de la cámara baja, para dar una señal a Alvear de la coordinación que tienen.
En el comité político saben que en la negociación deben contemplar que Frei quiera imponer sus criterios, como una forma de eclipsar nuevamente a Alvear. Sin embargo, apuestan a que no estirará tanto el elástico, porque no le será rentable actuar contra la Concertación unida, como fue el caso en la cámara baja.