Por más que nos canse la rutina Por más que las crisis se abatan sobre nosotros, La vida sigue siendo hermosa Los niños continúan creyendo Y algunos viejos también. Porque las utopías siempre son posibles Porque vivimos aún Porque el amor estará presente mientras un ser humano respire Porque la felicidad es un muro que se construye y destruye ladrillo a ladrillo. San Alberto Hurtado tenía razón: Dar hasta que duela. Karl Marx tenía razón: La religión es el opio de los pueblos. La sensibilidad...
Puesta online a las 11:21, el 25 de Diciembre del 2008
Por más que nos canse la rutina
Por más que las crisis se abatan sobre nosotros,
La vida sigue siendo hermosa
Los niños continúan creyendo
Y algunos viejos también.
Porque las utopías siempre son posibles
Porque vivimos aún
Porque el amor estará presente mientras un ser humano respire
Porque la felicidad es un muro que se construye
y destruye ladrillo a ladrillo.
San Alberto Hurtado tenía razón:
Dar hasta que duela.
Karl Marx tenía razón:
La religión es el opio de los pueblos.
La sensibilidad social y la trascendencia se hermanan
Si abrimos la mente
Si la codicia es sepultada.
Si seguimos soñando con un mundo mejor
Si actuamos como soñamos
Para ustedes, amigas y amigos, mis mejores sueños
en este 2009 que se anuncia complejo.