AÑO NUEVO DE CAMINOS, RIELES Y RECUERDOS (ALMA NEGRA, 2009) de Alma Negra, el sábado, 31 de diciembre de 2011 a la(s) 11:10
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Puesta online a las 23:00, el 31 de Diciembre del 2011
AÑO NUEVO DE CAMINOS, RIELES Y RECUERDOS (ALMA NEGRA, 2009)
de Alma Negra, el sábado, 31 de diciembre de 2011 a la(s) 11:10
(en Memoria de Juan Vera, maestro de la palabra)
Me recordaba
cuando todavía el calendario no me perseguía
pero sí los que finalmente asesinaron a los honestos,
que en mi país el Año Nuevo se vivía en la calle,
saludando a viejitos y tías desconocidas,
entrando a cada casa de la población
donde esperaba por nosotros un cola de mono,
un arreglado, un martini cuando menos,
allá en ese El Pinar polvoriento de los sesenta,
mucho antes que fuera sometido por la droga.
Yo recordaba estando en la Calgary Tower,exiliado,
llorón consuetudinario escuchando Radio Habana,
o en Vancouver de los múltiples puentes,
en la musical Jamaica con Capullito,
y a veces imaginando al jorobado en Notre Dame parisina
mientras la chica Karaxu y el Galo tocaban eximios acordes.
Siempre recordaba que en mi país, en la calle Romero
tirábamos en el Año Nuevo un atado de viejas asustando a las idem,
que pasaba el Negro vendiendo su leche de burra,
y hediondo como andaba, igual no más
nos íbamos de abrazos, con él, con el Yayo,
con el Chano que se peinaba con un tenedor,
con el viejo ratero del carretón, en casa de mi abuela,
con los viejos y viejas borrachas del Cité y del Colmao
dando abrazos tropezados y baboseados,
y claro, yo recordaba caminando solitario por la nieve
rumbo la reunión del Partido donde todos prometíamos
volver a luchar, en la fantasmal Resistencia.
Me recordaba – cuando Tanatos logró arañar mis vísceras,
luego que Arcadía mostrara con su muerte el futuro
y antes que el verdadero Yeti (no la mala caricatura de él)
inscribiera su estirpe de obrero metalúrgico
en el panteón de los milicianos caídos-
la noche de año nuevo en la escuadra dos de la tropita
entre cerros costeños enseñando a rezongones dirigentes
de los cuales ninguno casi sobrevivió a la matanza,
ni los cabezas de pistola ni los teóricos ni los de masas.
Me recordaba – cuando estalló
fragmentado el futuro, el proyecto y el instrumento
(y los instrumentos de nuestros hermanos),
Al mismo tiempo que los que te dije
se sentaban a la mesa negociando nuestra lucha
por una alegría concretada solo en sus bolsillos,
y las una y mil promesas embaucantes
y en la soledad de los hierros nos quedamos
solos con el Coyote, el Pelao y el Juanito
mientras afuera de la cárcel estallaban las luces
los fuegos artificiales, las risas estúpidamente confiadas
en promesas escritas en letras de humo,
en bocas ancianas de mentiras y conocidamente traicioneras.
Hoy solo recuerdo cuando me recordaba.
Este año nuevo me niego a soñar.
La mueca de la risa es lo que queda de los dolores
de ver caer las caretas de tantos que solo ayer eran.
Y no hablo de los muertos que siguen vivos
En la memoria profunda de las familias proletarias.
Hablo de los muertos-vivos
De esos que no pueden repetir los discursos de anteaño,
De los traficantes de promesas y compromisos incumplidos,
De los que ayer cuidábamos sus espaldas y sus ronquidos,
De los que ayer arremetían furiosos y guerreros
contra la explotación del hombre por el hombre
y hoy son nuevos ricos, patrones, comedores de corderos.
Me niego a soñar y en cambio, recojo leños del naufragio,
pedazos de cáñamo, alambres y junto a otros armamos
la frágil balsa que nos permitirá salir de las mortales rocas.
Más allá, en la tierra hoyada por múltiples zanjas abandonadas
Deambulan algunos que se niegan a la derrota definitiva,
En la lejanía se divisan sus fuegos, sus siluetas brumosas.
Este nuevo año caminaremos juntándonos,
repasaremos los mapas, encontraremos nuevos caminos.
Este Año Nuevo, no soñaremos.
Olfateando entre la bruma iremos descubriendo la huella,
anidaremos en salas de clases humildes, en socavones,
nos enraizaremos entre heladeros, coleros de ferias, reponedores,
beberemos el sudor de las temporeras, el frio de los diarieros,
la esperanza de los marginados, la fuerza del trabajador,
para crecer, para creer, para anhelar.
Este Año Nuevo iremos de la mano del topo de la historia
Socavando el territorio de los poderosos,
Con tus manos, con las mías, con las de los que ya partieron.
Feliz Año Nuevo construyendo el riel, el vehiculo
para poder transitar el único y verdadero camino.
--
http://www.google.com/profiles/adrianagonigodoy
"ya estamos iniciando nuetro regreso,ya se hizo todo lo que estaba a nuestro cargo,ya se completaron nuestros días,no nos olviden,no nos pierdan,miren primero sus casas,miren primero su patria.Establezcanse,multipliquense,caminen y vayan a ver otra vez el lugar de de donde vinimos". Vers. 779 Popol Vu