Criminales de lesa humanidad Por Carlos Benítez Villodres A pesar de la preocupación mundial por el incremento de la violen
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Puesta online a las 9:54, el 05 de Enero del 2009
Criminales de lesa humanidad
Por Carlos Benítez Villodres
A pesar de la preocupación mundial por el incremento de la violencia, aérea y terrestre, en Oriente Medio por parte de Israel, George W. Bush, aún presidente de los EE UU, ordenó bloquear, la noche del sábado 2 de enero, la aprobación de una declaración del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, donde se pide el inmediato cese del fuego entre Israel y Hamas.
El dolor, la angustia, el sufrimiento de los palestinos, que se nos viene mostrando por parte de sus familiares a través de los medios de comunicación, corresponde a los métodos criminales de quienes, en forma dogmática e imperialista, quieren imponer sus puntos de vista sobre la sociedad y el individuo. Obviamente esto constituye crímenes de lesa humanidad porque se pretende imponer, en forma violenta y criminal, un modelo de pensamiento de un grupo de políticos que posee poder económico y, en consecuencia, militar.
La historia nos muestra a esa clase de organizaciones y movimientos cómo llevaron a la muerte a miles y millones de seres humanos por el simple hecho de disentir de sus métodos y formas de pensar y gobernar: Hitler, Mousolini, Stalin, Enver Hoxha, Pol Pol, Pinochet, Videla, Somoza… Éstos y otros semejantes son ejemplos de lo que pudiera suceder en Gaza si llegaran al poder los actuales dirigentes israelíes.
Al pueblo palestino y a las demás sociedades nacionales a nivel mundial les corresponde manifestarse contra el crimen y la tortura organizada por Bush y demás compinches políticos de EE UU y de los países del orbe que están de acuerdo con la política imperialista del regidor estadounidense, quien arrastra, en su bagaje personal y político, genocidios, crímenes de guerra y de lesa humanidad. Por ello, se puede decir al mundo entero que la guerra en Oriente Medio es imperialista, un belicismo unilateral y genocida.
Israel es una de las principales potencias armamentistas y poseedor de armamento nuclear en gran escala, un Estado al que se le ha reclamado hasta el hartazgo, sin respuesta real ni humanitaria alguna, el cese del genocidio palestino y de la agresión territorial (invasión constante de territorios). Mientras los EE UU (léase Bush) y aliados continúen ayudando al Estado de Israel en las personas de Simon Peres, presidente de Israel, y Ehud Olmert, primer ministro israelí, no cesarán las hostilidades, ni los palestinos lograrán habitar un Estado propio sin injerencias israelíes y estadounidenses.
Los regidores israelíes deben permitir que, si ellos tienen un Estado, los musulmanes y judíos de Gaza logren al fin poseer un Estado también, Palestina, donde ambos pueblos convivan en armonía y fraternidad y prosperidad, es decir, donde encuentren una convivencia que no incluya a los capitalistas (de uno y otro lado), a los sionistas y a los imperialistas.
Otra de las fórmulas para que reine la paz en Oriente Medio, camino por donde se podría llegar a la auténtica solución a este conflicto, consiste en que las naciones no imperialistas de un significativo sector del orbe (no alineadas con los EE UU) tomen partido a favor del pueblo palestino. Y con todo el respeto necesario y profundo hacer de la causa palestina causa común, el móvil racional y pacificador de las personas dignas de todo el planeta, para que los intereses criminales y genocidas se queden cada vez más solos. Si no, jamás se podrá poner fin a la guerra imperialista de israelíes contra el pueblo palestino, ni habrá solución ni perspectivas de vida en común de los habitantes de Gaza. Ahora a meditar lo leído.