Boicot a Israel Por Carlos Benítez Villodres Los regidores judíos actuales, Simon Peres -presidente-, Ehud Ólmert -primer
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Puesta online a las 9:15, el 12 de Enero del 2009
Boicot a Israel
Por Carlos Benítez Villodres
Los regidores judíos actuales, Simon Peres -presidente-, Ehud Ólmert -primer ministro- y demás miembros del gabinete en el gobierno de esta República parlamentaria, están actuando contra el pueblo palestino tal y como el nazismo de Hitler actuó contra la población israelí durante la II Guerra Mundial. Sólo cambia de ayer a hoy los países en conflicto, el modo de matar, la nacionalidad de las víctimas, pero el objetivo es el mismo: matanzas y más matanzas de víctimas inocentes para que el imperialismo de los verdugos, fieras criminales y sangrientas, acreciente su poder asesino, su ideología descerebrada y su extensión en el mundo.
Como ningún asesinato en masa es progreso, sino un retorno a la irracionalidad, los dirigentes de todos los países del orbe deben presionar, ante este genocidio por parte del gobierno y ejército israelíes, a Israel, no para acrecentar las actividades bélicas a favor de esta nación, sino para que se cumpla con las convenciones de Ginebra que rigen la conducta durante la guerra, y de este modo lograr, por el camino del diálogo, la paz. Pero, ¿qué hacen al respecto determinados países árabes, la Unión Europea (UE), los Estados Unidos (EE UU)…? El pueblo palestino se encuentra solo en medio de una realidad que le es hostil, que lo asesina, que intenta exterminarlo, como Hitler pretendió hacer con los judíos y otras etnias durante la década de los 40. No olvidemos nunca que “la guerra es la salida cobarde, dice Thomas Mann, a los problemas de la paz”.
La masacre israelí toma como excusa el fin de la tregua establecida hace seis meses por Hamas, que gobierna la Franja de Gaza, pero por encima de todo necesita propiciar un golpe mortal a los palestinos y a Hamas, ante las políticas del nuevo inquilino de la Casa Blanca, Barack Hussein Obama Jr. Estamos, pues, ante la mayor masacre de la población palestina en la Franja de Gaza en la actual generación; para encontrar algo similar hay que remontarse cuarenta años, hasta la Guerra de los Seis Días, también conocida como Guerra de junio de 1967 en la historiografía árabe
El pueblo palestino, gobernado por Hamas, sufre, desde el fallido “golpe de Estado” de junio de 2007 -conspiración de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) auspiciada por Israel- un férreo cerco económico.
Una semana antes del vencimiento de la tregua, el cerco era tan brutal que cerraron la mayoría de las panaderías, los bancos y demás comercios, y hasta las agencias internacionales de socorro debieron dejar de operar por falta de alimentos, medios y recursos.
El 19 de diciembre de 2008, a cambio de levantar el bloqueo sobre la Franja, Hamas ofreció en el mismo día 19 una reanudación por tiempo indefinido de una tregua. Israel la rechazó y lanzó contra Gaza el ataque más descomunal que se tenga memoria. El objetivo es propinarle un golpe demoledor a Hamas y esperar que, luego del retiro de los tanques y el fin de los bombardeos, Hamas capitule o sea desplazada del poder por la Autoridad Palestina de Abu Mazen. ¿Aflojarán los judíos el cerco? ¿Continuarán con la masacre de palestinos? ¿Se abrirá un diálogo definitivamente positivo entre el poder judío y el de Hamas?
Si “la guerra, expresa Plinio, es un atentado contra el género humano”, los EE UU, la UE, Egipto… están obligados ante el mundo a detener esta matanza de palestinos por parte de Israel. ¿Cómo? Una buena medida para que los palestinos posean nación propia y la paz se asiente en Oriente Próximo consiste en aislar transitoriamente a Israel con el cierre de sus embajadas y consulados en los EE UU, UE, países árabes e hispanoamericanos, naciones americanas no hispanoparlantes, Rusia, Japón, China, India etc., así como el de los centros diplomáticos de estos países en suelo israelí. De esta forma, el goliat Israel quedaría arrinconado, diplomáticamente, con las naciones del mundo que llevaran a cabo este boicot provisional hasta que el diálogo entre israelíes, palestinos y una representación de la ONU fructificara, en armonía, para judíos y palestinos. Pero…,¿qué países del orbe tienen gobiernos capaces de tomar esta medida como principio al cese de las hostilidades y, por ende, al reinado de la paz en esta parte del mundo. Ahora a meditar lo leído.