La nueva responsabilidad de TVN Es preocupante la cantidad de minutos que los noticiarios entregan a la crónica roja. TVN no
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Puesta online a las 23:10, el 25 de Enero del 2009
La nueva responsabilidad de TVN
Es preocupante la cantidad de minutos que los noticiarios entregan a la crónica roja. TVN no está escapando a esta línea editorial y cada día es más fácil encontrar titulares con crímenes.
Los contenidos programáticos de la televisión chilena no cumplen con la función original para la que ésta fue creada, como es educar, informar y entretener a una sociedad chilena que día a día crece enmarcada en una globalidad que a veces es incomprensible. La actual televisión ha privilegiado la práctica de un modelo que sólo busca el éxito en el rating por sobre la entrega de contenidos, valores y principios.
En esa realidad también ha caído irremediablemente Televisión Nacional de Chile, un canal que debería ser, entre otras cosas, la vitrina de nuestra idiosincrasia hacia el mundo y, porqué no decirlo, una instancia para reflejar nuestra pluralidad.
TVN paulatinamente ha cerrado las puertas a la diversidad cultural, capturando la atención de miles de televidentes a través de programas de entretención en sus más diversas expresiones en horarios de alta audiencia, provocando que otros contenidos que reflejan realmente la diversidad que tiene nuestro país en política, artes, cultura, deportes y ciencia, no están presentes o bien se presentan en horarios inadecuados. Es preocupante la cantidad de minutos que los noticiarios entregan a la crónica roja. TVN no está escapando a esta línea editorial y cada día es más fácil encontrar titulares con crímenes, asaltos, robos, violaciones. Es cierto, representa una realidad de la sociedad, pero existe otro Chile con hechos positivos que sencillamente no tienen cabida.
Televisión Nacional debe avanzar hacia una mayor expresión regional, donde las emisoras locales tengan mayor cantidad de recursos para la realización de programas que difundan las costumbres propias de cada zona y potenciar sus departamentos de prensa, para así lograr un mayor caudal informativo regional.
Esperemos que esta situación cambie cuando entre en vigencia no sólo la ley sobre televisión digital, una de las revoluciones tecnológicas más importantes para nuestro país en materia televisiva desde que pasamos de la televisión en blanco y negro al color, sino también la nueva ley sobre Televisión Nacional de Chile que por estos días estamos discutiendo y perfeccionando en la Comisión de Ciencia y Tecnología de la Cámara de Diputados. En el proyecto se propone el establecimiento de una nueva señal en la que el canal de todos se dedique íntegramente a engrandecer la cultura chilena en todos sus aspectos e inculcar los valores propios de la democracia, como la tolerancia, el respeto por los que piensan distinto, la fraternidad, la solidaridad y el compromiso con la libertad para construir una sociedad más justa y más igualitaria.
Existe una oportunidad para obtener mayor y mejor contenido, que productoras independientes logren innovar e ingresar con sus propuestas al canal público. Deberían existir concursos abiertos para proveer de horas de transmisión y hay que fijarse en la cantidad de escuelas de televisión y cine donde miles de estudiantes están esperando mostrar su trabajo.
Chile está a las puertas de un cambio gigantesco en materia televisiva. Esto va a significar no sólo un cambio tecnológico, sino también un cambio en la forma de entregar televisión y, por lo tanto, cultura a la sociedad chilena.
Más allá de la norma tecnológica que se decida aplicar para la entrada de la televisión digital en Chile, creemos que ésta es la oportunidad para corregir de manera responsable y con visión de futuro los errores que hemos cometido. Es por eso que todos los sectores del país debemos preocuparnos de elaborar una ley para TVN que refuerce cada uno de los pilares en los que fue edificada al momento de su diseño y confección, es decir, ser una televisión que le dé identidad y unidad a nuestra nación.