Con todo Respeto... Los últimos acontecimientos nacionales y el derrumbe, ya anunciado del PS chileno, han dejado a la po
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Puesta online a las 23:37, el 25 de Enero del 2009
Con todo Respeto...
Los últimos acontecimientos nacionales y el derrumbe, ya anunciado del PS chileno, han dejado a la población progresista en medio de una isla rodeada de tiburones.
Construir una izquierda nueva no será simple. Leo las declaraciones del candidato "nuevo para todos" Don Jorge Arrate, y me digo: "Todo sigue igual". Salvador Allende es parte de la historia de Chile, obvio, pero no se podrá contar con sus aportes científicos dado que son -ya- del siglo pasado.
Mi imagino lo ridículo que sería si unos patriotas fundaran un partido con el nombre: Arturo Prat.
Es hora de sentarse a conversar y recuperar la Nación.
Creo, y lo escribo con toda la responsabilidad del caso, que no basta un discurso para fundar algo tan complejo. Todo el embalaje de ideas debe ser entregado a las bases, en caso existan, y, si ya no son actuales, pues hay que sacudirlas y entregar al pueblo la palabra.
Sin congresos que envuelva a toda la ciudadanía progresista no habrá un partido de clase. Hay que tener coraje y fuerza para aceptar el siglo XXI. El pasado queda escrito, no para repetirlo, sino que para evitarlo. Alguien me dijo, o lo escuché o lo leí, que si uno desea olvidar el pasado pues el mismo pasado no te olvidará. En palabras simples, el discurso de Arrate, no va lejos... y el pasado le nubla toda la idea... que, no es mala pero tampoco buena.
Para cambiar se necesita franqueza. Arrate defiende todo lo que se ha avanzado en la patria, es justo que lo diga, pero no dice en que forma se ha conseguido todo el asunto. Cierto que el voluntariado de Arrate es noble y tiene espíritu de cambios..., aunque su discurso es demasiado tibio.
Todos los que estuvieron presentes en su manifestación, pues, eso me lo han contado, parecieron no entender lo que se planteaba. Claro, Arrate tiene su historia. Fue ministro de Allende, más tarde de Aylwin y Frei. En fin, sin darse cuenta, se ha clonado como el fundador de una izquierda nueva.
Ahí, creo, que el pueblo no se olvidará de sus pasos. En su discurso hay uva seca y tanta resignación. Al menos, lo que más entusiasma, que el hombre tiene esperanzas de cambiar algo que no pudo hacer en su tiempo de ministro. Personalmente puedo decir que la participación de los integrantes culturales, como "Intillimani, pueden dar una mano al proyecto del Siglo XXI, digo, pueden, porque son los únicos capaces de llenar una sala de concierto y, de paso, entregar el mensajito del futuro.
Es la historia oral que no alcanzará para formar el partido nuevo. Pero, lo digo con tristeza, de verdad, para crear una fuerza nueva, progresista, humilde, leal y honesta, no basta con recoger la bandera del PS chileno, porque si se piensa en dejar fuera del proyecto a todas las otras fuerzas de izquierda, la idea ya parte manco.
Arrate, tiene sus ambiciones... es legal, es admirable, pero no se comparte su pensamiento porque hoy condena al capitalismo cuando, en sus tiempos de ministro, lo sostuvo.
Para crear una izquierda representativa hay que ser audaz, dialéctico y autocrítico. Crear una sociedad nueva no es como ir al banco y pedir un crédito... Ahí el error de Arrate, que no ha comprendido el pasado... y si no lo ha entendido menos podrá desarrollar algo para el presente y futuro.
Se podrá pensar que con lo que he dicho ando poniendo palitos a todos los candidatos... Nada de eso... defiendo la verdad de los hechos y del pasado no me olvido... para que él no me busque.
Las opciones que persigue Arrate, siempre analizando su discurso, son frases antiguas. "Otra sociedad es posible" no calza en la sociedad chilena. Los ciudadanos de la patria andan en otras... la sociedad que ellos se sueñan es la que ya le han inculcado en 20 años de concertación..., es el trauma que no se curará tan pronto.
Para evitar que el pueblo se siga enfermando pues hay que curarlo con lo que se enfermó.
La concertación es mayor de edad, tiene ya el derecho a voto y puede cambiar. Creo que toda la izquierda chilena puede cambiar la historia... siempre que ella se integre en el seno de la concertación y haga los cambios que se necesitan. No creo que levantar una fuerza paralela sea la mejor idea del futuro. Nunca es tarde. Los viejos militantes deben ir entregando su asiento.
Son los jóvenes que deben decir: "ya, el siglo XXI es nuestro", -y no los viejos como el que escribe o el que ya esta medio agónico consultando si su funeral será con la Internacional o con el "Puro Chile es tu cielo azulado"...-
En fin, la humanidad es la contradicción de todas las cosas... imagínese ahora si no hubiesen más problemas en el globo.