Puesta online a las 21:25, el 26 de Septiembre del 2007
Supongamos...
Suponga usted, amiga lectora o amigo lector, que es Presidente de una
Nación cualquiera del mundo. Suponga que su servicio secreto le
informa que los marcianos están por invadir la tierra. Suponga que
para no crear el pánico en la población civil se guarda la
información y prepara un ataque nuclear contra esos intrusos.
Suponga que usted es catalogada,o usted lector, como un ser histérico
que al conocer la noticias de la invasión de los marcianos caiga en
la locura y meta en peligro la vida de los otros seres.
Suponga ahora que usted no es el histérico sino que el Presidente de
la Patria. Suponga que el Presidente se ha cagado en los pantalones
al no saber como mierda informar que los marcianos invadirán la
tierra.
Suponga que lo que se le ha escondido puede agravar la
situación de la humanidad... suponga nada más que a lo mejor esos
marcianos son las almas de cada finado sepultado en la tierra...
Suponga que usted haya perdido un ser querido y que su alma venga
considerada un marciano y que el Presidente que usted eligió se
encuentra a punto de bombardearlo con sus basuras nucleares.
Suponga que los marcianos no son ni chicos ni grande, ni feos ni
bellos sino que son invisibles.
Suponga que todos los viajes a la luna o a Marte sean puros cuentos y
que la imaginación del terrestre acepte informaciones falsas.
Suponga, nunca deje de suponer, que si no supone no podrá defender su
derecho y pensar y a soñar...
Nunca deje de suponer porque yo mismo podría ser un marciano...