HAY UNA IZQUIERDA Y OTRA. Pablo Varas No todos somos iguales y tampoco nos parecemos. Lentamente los partidos políticos
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Puesta online a las 19:55, el 04 de Febrero del 2009
HAY UNA IZQUIERDA Y OTRA.
Pablo Varas
No todos somos iguales y tampoco nos parecemos.
Lentamente los partidos políticos se están preparando para las próximas elecciones presidenciales. Chile entrará así a su quinto periodo presidencial después de la dictadura de las Fuerzas Armadas.
Desgraciadamente, pocos cambios fundamentales se han sucedido con estos gobiernos.
1. Seguimos con la misma Constitución de 1980, aprobada con un fraudulento plebiscito, y reformada años más tarde por Ricardo Lagos, bajo un modelo excluyente.
2. En las FFAA aún existen oficiales en servicio activo acusados de violaciones a los Derechos Humanos.
3. Por parte de la FACH, muestras evidentes de traición a la patria.
4. Todavía hay un sistema educacional que refleja las enormes diferencias en las que está dividida la sociedad chilena, colegios para niños ricos y otros para niños pobres. Lo mismo acontece en la educación superior.
En este pésimo panorama de la realidad chilena, las esperanzas de un gobierno diferente, más democrático y participativo, sin exclusiones -esas urgencias que reclaman millones de chilenos- no están contempladas como una prioridad. Los partidos políticos y sus dirigentes se afanan en buscar acuerdos para seguir gobernando; en el caso de la concertación y la derecha para reinstalar el modelo dictatorial de 1973.
Sabemos que la Concertación necesitará siempre de los votos de un sector de chilenos, que no están representados en el actual modelo excluyente y clasista que administran. Sin embargo, se comienzan a percibir movimientos que causan asombro en un primero momento, y luego de recordar algunos acontecimientos anteriores, sencillamente suscitan el más amplio rechazo, simplemente por cuestiones de principios y de moralidad política.
Hay un sector de la izquierda, y que no es toda, que hace 35 años está excluido del escenario político nacional. Así lo dejó dictado el andamiaje dictatorial y nadie ha intentado verdaderamente socavarlo, porque así les es útil, aunque constantemente lo condenen.
Por estos tiempos se están transitando pasillos que contemplan por primera vez, la elaboración de listas parlamentarias, que incluyan a todos los sectores políticos: los de la Concertación y los una parte de izquierda excluida.
Todo esto, que en una primera lectura parece bonito, no es otra cosa que la más alta traición que en nombre de los excluidos se pretende consumar. La izquierda que se suma a la Concertación, cede a los encantos por llegar al Congreso Nacional, para hacer política, que no es lo mismo que defender los derechos de los más necesitados.
La integración por medio de listas conjuntas Concertación-Juntos Podemos Más (comunistas) serán la continuación del actual modelo económico. La izquierda comunista llega para sostener el modelo excluyente, la Constitución ya está instalada. No hay que pensar que el ingreso de algunos diputados comunistas, resolverá los conflictos del pueblo mapuche o que harán un llamado inmediato a una Asamblea Constituyente. No hay que esperar que las enormes diferencias en la educación universitaria sean resueltas o que las universidades estatales tengan más recursos. Esa izquierda que intenta llegar al poder, lo hará para detener al movimiento popular, para negociar las huelgas o detener las manifestaciones populares. Llega una izquierda que está dispuesta a entregar Pascua Lama, y posiblemente con ellos en el Congreso Nacional, en nada nos aseguran la defensa de la justicia en los casos de Derechos Humanos
Esa izquierda comunista, que intenta entrar a cualquier costo en la gran política chilena, habla en nombre de los sectores excluidos, pero sucede que no todos los excluidos están aceptando recorrer ese camino con la Concertación, es la manifestación social la que determina el escenario a construir.
En estos últimos años, esa izquierda comunista excluida, que ya formó acuerdos con la Concertación en los últimos tiempos, ha dado muestras de buena conducta democrática: deteniendo movilizaciones y huelgas obreras o negociándolas, para demostrar su vigencia en el movimiento popular. Pero cuando esté donde quiere llegar hará lo mismo, porque en ese caso, lo que intentará es seguir en ese espacio.
“No hemos tomado la determinación de comenzar la resistencia, hasta no saber si el Congreso Nacional será cerrado”
Respuesta de un dirigente del Partido Comunista el día 11 de septiembre de 1973 a las 12.30 hrs, en Indumet.