Puesta online a las 19:46, el 25 de Noviembre del 2007
Teletonto
escrito por Karen Hermosilla Tobar
domingo, 25 de noviembre de 2007
Era de todos los sábados. O nos quedábamos a ver alguna película de esas oscuras de los 50’, o nos emborrachábamos en las mismas barras, entre las mismas ratas y rostros. Decidimos salir. Algo raro en la calle, una bullanga distante y conocida. Gorras plateadas, jeans a medio culo, zapatillas…el ejército ascendía conforme a la contigüidad de la Plaza Sotomayor. Fue ahí, entre miles de personas cuando recibí el ofrecimiento. ¡Karen, tengo pase de prensa para entrar al acto inaugural de la Teletón!
Más freak que el Pavaroti del Estadio Nacional.
Metida en una carpa ubicada en bambalinas vi la musculosa espalda de la Doggenweiler, el tristísimo semblante de Ruperto, las “bubis” de Luli y su ballet de eunucos, el Rafa con aires de divo y un tipo llamado Tony Esbelt masajeando a Blanca Nieves…
No alcancé a ver el koala…
15 minutos bastaron para recordarme de la cámara viajera que recorría Chile de mar a cordillera. Poblados rurales e indígenas eran visitados por Don Francisco, quién regalaba a manos llenas zapatillas y blue jens. Vinieron a mi mente los patéticos concursos en donde la gente era humillada a cambio de un par de mangos y los artistas populares, muchas veces incomprendidos y ridiculizados por el conductor.
El morbo como esencia televisiva, un secreto manejado a la perfección por Don Francisco y sus innumerables vástagos. Las miserias humanas expuestas para la diversión de la plebe, como los griegos y su mitológica farándula.
Y no fue coincidencia que ese día fuera sábado.
Recordé los sábados de mi infancia, gigantes, eternos, espesos, interminables, el té con pan y mantequilla, las aspiraciones. Esas que llegaban con la internacionalización del programa más antiguo y visto de la TV chilena y luego de todo el mundo. Vivir a la Don Francisco “estail”. Poder recorrer Miami, tener un yate, salir en Los Simpson, ser el rey de las remesas. Imitar a las habilosas niñitas pintadas al modo Miss Sunshine, sonreír como hacen los caballeros obesos, bailar lujuriosamente a la manera de las siliconadas modelos.
Ser Tele, tele y más tele.
Y es que ya lo saben los del CNTV, la televisión crea cultura y genera hábitos
Porque para consolidar el triunfo debe dejarse un legado
La gran obra de Mario Kreutzberger Blumenfeld, sirve cada año para potenciar la transculturización e incrustar el modelo neoliberal. Por que en algo debemos estar claros, la Teletón es un paradigma del sistema, uno que ve la enfermedad como una desgracia que debe ser resuelta con beneficencia, y a costa de vender un producto, en este caso los niños lisiados, para alimentar el negocio, cualquier negocio, ojala bien grande.
¿Sabía usted que un Transantiago cubre el monto de 5 Teletones? Disculpen, de pronto no reparé en que el Estado no tiene arte ni parte. ¡Si no la tiene siquiera en las rampas prometidas, y nunca instaladas, en este transporte “público”¡
De todas formas encumbrarse a costa de este gran evento solidario, no es potestad exclusiva de los “artistas”. Carreras políticas de varios se han visto fortalecidas. La aparición de Cornejo y Bachelet juntos en la Teletón del año pasado, instaló el rumor de que el edil podría llegar a ser Ministro del gobierno “ciudadano”.
Porque la Teletón es el más vivo ejemplo de la utopía del chorreo. Aquí todos se benefician de algún modo. En primer lugar, Mario, y luego: la televisión, el bancos, los empresarios, los políticos, los “artistas”, los supermercados, y los niños lisiados, que por 27 horas pueden ser reconocidos, claro que con un dejo de lástima y para el regocijo de los filántropos y la correspondiente ley Valdés, como un ciudadano más de este querido laboratorio, o set, llamado Chile.
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Teletón y prostitución
El próspero Estado de Chile permite explotación publicitaria de niños inválidos para que grandes empresarios hagan pingüe negociado, llegándose a pedir a prostitutas que intensifiquen su degradación como mujeres
Yana Mlekuz Tusar, Viña del Mar
(11/07)
YA LA TELETÓN está ad portas del umbral de la "solidaridad", pero es sabido que esa solidaridad es del pueblo, aquel que sufre y carece de tantas cosas y privilegios utópicos, que sólo son pertenencia de unos pocos, los más afortunados.
Todo esfuerzo por llegar a la meta millonaria vale la pena, para así poder brindar aliento y alivio a tanta gente que por diversas circunstancias ha llegado a la invalidez física y producto de ello también a la invalidez económica y a la marginación por parte de una sociedad cada día más consumista, individualista e indiferente al dolor ajeno.
27 horas de amor son pocas para un país tan "solvente" y tan "igualitario"; deberían ser horas perennes y con cargo a la ahora abultada billetera del Estado, que con la enormidad de recursos que acumula gracias al cobre y al impuesto que cobra sobre el precio de la gasolina debiera preocuparse de llevar a la práctica la igualdad de oportunidades y el acceso de la salud que consagra nuestra Constitución Política; pero en fin, qué le vamos a hacer, si nada es lo que parece y debiera ser.
Pero lo que no me parece bien es que para reunir la meta se haya llamado desde un canal de televisión a una maratón de prostitución para este fin. En un programa farandulero durante la semana pasada se habló de una subasta de besos, que como fin tenía juntar dinero para la Teletón. Polémica y risitas causó que una panelista, la señora Pamela Jiles, comparara esta acción (la de besar) con la prostitución, pues adujo ella que éste era un acto íntimo y a mi juicio en forma poética dijo: "en un beso se da el aliento y esto es dar el alma".
Luego de algunas palabras encontradas de los otros panelistas se puso fin a este tema, pero antes uno de los allí presentes invitó a las prostitutas del norte a ponerse con una maratón de prostitución para reunir fondos. ¿No será mucho? Me queda por pensar que entonces nos den chipe libre para toda clase de actividades. Aunque la prostitución en Chile no está prohibida, muchos consideramos que se trata de una actividad degradante. Resulta impresentable que se pida a mujeres del oficio acentuar su degradación, mientras las empresas participantes ganan plata a manos llenas con el negocio de la Teletón, todo ello con la excusa de ayudar a niños que debieran ser atendidos por el Estado.
Algo está muy mal y lo peor que todos o casi todos nos damos cuenta de ello y dejamos que unas manzanas podridas pudran a las demás. Nuestra juventud está tan expuesta a malos pasos y darle estos mensajes u otros tan nefastos como el referido es letal. Seamos solidarios, pero sin prostitución.
OTROS PLANTEAMIENTOS SOBRE EL TEMA
Teletón 2007, más perversa que nunca: Resulta increíble que un gobierno “progresista” que dispone de superávit sin precedentes apoye utilización de niños por empresas que descuentan de sus impuestos lo que donan a esta “cruzada solidaria”
Negociado que vale la pena: ¿Qué resulta más útil e inteligente: vivir quejándose del egoísmo de los demás, o idear una manera de aprovecharlo en función de un bien superior