Puesta online a las 11:27, el 08 de Febrero del 2009
Por Juan Esteban Lastra / La Nación Domingo
Desarrollo del deporte
La profecía de Fidel
Hace medio siglo, el líder cubano prometió llevar al deporte isleño “tan lejos como sea posible”, consiguiendo el objetivo a los pocos años. Hoy, Cuba exporta profesionales y técnicos deportivos a tres continentes y Chile es uno de los países beneficiados con esta medida.
"Venimos decididos a impulsar el deporte a toda costa, a llevarlo tan lejos como sea posible...".
Esas fueron las palabras proféticas del líder de Cuba, Fidel Castro, en un discurso que pronunció el 29 de enero de 1959 en La Habana, pocos días después de la revolución del pueblo isleño. Y sólo en un par de décadas, esa nación caribeña puso su bandera al tope del deporte mundial.
No es casualidad que los cubanos sean hoy un referente en las disciplinas más tradicionales, como el atletismo, el boxeo, la lucha, el béisbol y el vóleibol, entre otras. Y además en tres continentes (América, Europa y Asia) hay asesores y entrenadores de la isla.
Chile no está ajeno a ello y por ello un grupo importante de federaciones nacionales, como también Chiledeportes, tienen en sus filas a cubanos que están aportando para subir nuestro nivel competitivo.
En la actualidad hay más de diez profesionales caribeños trabajando en el deporte nacional, algo que no es nuevo, pues en el período democrático predictadura ya había un fuerte intercambio con la isla, especialmente en el boxeo. Recién en 1990, con el gobierno de Patricio Aylwin, fueron reactivados los acuerdos que permanecen hasta ahora.
De hecho, Chile participará en Cuba (entre el 15 y el 27 de abril próximos) en los Terceros Juegos Deportivos de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), a los que irán una treintena de países.
Este evento se efectúa cada dos años, y nuestro país asistirá esta vez con una delegación de aproximadamente 200 deportistas repartidos en 21 disciplinas.
"Esta es la tercera vez que tomaremos parte en esta competencia, que nos servirá para medirnos especialmente con los atletas que postulan a intervenir en los Juegos Odesur de Chile 2014. La idea es irlos preparando para esa justa, pero también para los Juegos Panamericanos y Olímpicos venideros", explica el director del Comité Olímpico de Chile (COCh) y jefe de misión, Jaime Agliatti.
El mejor ejemplo del aporte del conocimiento y de la experiencia de la isla es la ex medallista mundial del lanzamiento de la jabalina, Dulce Margarita García, actual entrenadora de la campeona mundial juvenil de la bala, la chilena Natalia Duco, a quien llevó al número uno del podio en esta dura disciplina.
"Dulce Margarita ha sido trascendente en mi vida. Ella me tomó hace cinco años, y desde ese momento mis progresos han sido fulminantes. Ella supo guiarme y disciplinarme. Me hizo profesional", manifestó Natalia, quien se encuentra en La Habana desde comienzos de enero entrenando junto a su DT.
"Natalia tiene un gran futuro, como quedó demostrado el año pasado en el Mundial Junior de Atletismo. Por lo que ella ha conseguido en el plano internacional, hoy es muy respetada en mi país. La vieron competir en el torneo del ALBA de 2007, donde batió el récord juvenil chileno y sudamericano, y también el adulto. Fue muy aplaudida, ya que además saben que ella entrena en Cuba con nuestros planes y nuestra disciplina, que son severas. Es que esa es la única forma de tocar el cielo, de ser medallista olímpica y mundial", dijo Dulce Margarita García, acostumbrada a las competencias de primer orden en el orbe desde que era juvenil y luego adulta en el lanzamiento de la jabalina.
Un trabajo similar hizo en Chile el ex medallista olímpico cubano de levantamiento de pesas Francisco Casamayor, fallecido hace más de un año de cáncer.
"Él fue mi maestro, la persona que me llevó a subirme al podio panamericano y a batir récords regionales en los Juegos Olímpicos. Fui el mejor de mi categoría por lo que me enseñó", señaló Cristián Escalante, una de las figuras deportivas que ha tenido Chile a nivel internacional y medallista dorado en los Panamericanos de Río de Janeiro 2007.
Actualmente, varias federaciones nacionales cuentan con entrenadores cubanos. La lista la integran la de atletismo (Dulce Margarita García), natación (Ibrahim Saldívar), gimnasia (Joel Gutiérrez), pesas (Luis López Portilla), canotaje (Félix García) y judo (Andrés González). Y en Chiledeportes trabaja el analista isleño Jorge Brancacho.
Estos son algunos de los cubanos que están entregando sus conocimientos al deporte nacional. Y hay que considerar a otros que trabajan de forma directa con clubes de distintas especialidades.
Históricamente, hasta antes de 1959 Chile era superior en el deporte que Cuba. Pero tras el nuevo período político de los cubanos, hubo un viraje radical.
El cambio más trascendente fue que en Cuba el deporte pasó a ser una necesidad en pos de mejorar la calidad de vida. Por otro lado, en ese período inicial fue importantísimo el apoyo recibido en el país caribeño de parte de los antiguos países socialistas, especialmente de la ex URSS, los que contribuyeron en gran medida al logro de las metas y a la formación de entrenadores, profesores y especialistas.
Con sólo once millones de habitantes, Cuba pasó a ocupar el undécimo lugar en el medallero olímpico, el segundo en los Panamericanos y el primero a nivel centroamericano.
Muchos de los atletas cubanos veían en la práctica del deporte la vía de escape para resolver sus precarias situaciones económicas y también para poder ayudar, de esta manera, a sus seres más queridos.
Para iniciar el proceso de cero, en 1963 Cuba creó los Juegos Deportivos Nacionales Escolares, los que se convirtieron en la cantera fundamental de sus centros de alto rendimiento.
Estos Juegos complementaron, además, la pirámide del deporte caribeño, que nace en la base (escuelas primarias), luego transita por las edades escolares y juveniles, hasta llegar a las mayores. Muchos de los grandes campeones de hoy dieron sus primeros pasos, precisamente, en estos Juegos.
Como para creer, después de 50 años, las palabras proféticas de Fidel Castro. // LND